Qué es un sesgo
Los sesgos funcionan como atajos del cerebro. A veces nos ayudan a decidir rápido, pero muchas veces nos hacen equivocarnos sin darnos cuenta.
Una paradoja
Los problemas con más víctimas son justamente los más olvidados, incluso por quienes defienden a los animales. Tres ejemplos:
- la mayor parte de la explotación animal afecta a insectos, crustáceos y peces;
- los animales salvajes sufren en números todavía mayores por causas naturales;
- los riesgos de sufrimiento futuro pueden afectar a cantidades astronómicas.
Por el tipo de víctima
- Ninguna de estas víctimas es humana, o casi ninguna.
- Son animales pequeños, considerados poco inteligentes y poco parecidos a nosotros. Despiertan menos empatía que un perro o un delfín.
- En el caso del futuro, las víctimas todavía no existen.
Por el número de víctimas
- Colapso de la compasión: sentimos más pena por una víctima con nombre y rostro que por millones de víctimas anónimas. Esto se relaciona con el efecto de la víctima identificable.
- Insensibilidad al alcance: no notamos la diferencia entre números grandes. Mil millones y un billón nos parecen "muchos" por igual.
Qué hacer
Nuestra empatía no llega a todos los que la necesitan, y a veces elige de forma injusta. Por eso es importante usar principios imparciales para decidir, y no solo los sentimientos.
En resumen
- Los problemas con más víctimas son los más olvidados.
- Esto pasa por el tipo de víctima y por el tamaño mismo de los números.
- Los principios imparciales ayudan a corregir lo que la empatía no alcanza.