Una estrategia común
Muchos defensores de los animales intentan convencer a la gente con argumentos que no hablan de los animales. Por ejemplo:
- "la ganadería daña el medio ambiente";
- "la carne hace mal a la salud";
- "comer animales no es natural";
- "maltratar animales entrena para maltratar personas";
- "la forma de producir carne es asquerosa".
La idea es: "para los animales, lo que importa es que la gente deje de explotarlos, no el motivo". Y: "como la gente es especista, estos argumentos convencen más".
Motivos distintos, consecuencias distintas
El motivo sí importa:
- Quien deja de comer carne por salud puede volver a comerla si aparece una carne "saludable".
- Quien la deja por el medio ambiente puede aceptar una explotación "sostenible", o incluso apoyar que se maten animales salvajes en nombre de la naturaleza.
- Solo quien la deja porque los animales importan tiene una razón que vale en todas las situaciones.
Los riesgos
- Dar a entender que los animales no importan: si el problema es solo la salud o el ambiente, entonces explotar animales sería aceptable cuando no perjudicara a los humanos.
- Fortalecer ideas contrarias a los animales: el antropocentrismo y el ambientalismo tienen valores opuestos a la consideración por los animales.
- Aumentar la explotación: por ejemplo, cambiar la carne de res por pollo o pescado "por salud" hace morir a muchos más animales, porque son animales más pequeños.
- Olvidar a los animales salvajes: los argumentos ambientalistas pueden llevar a la gente a rechazar la ayuda a esos animales.
En resumen
- Los argumentos de salud o de medio ambiente parecen convencer más rápido.
- Pero motivos distintos llevan a consecuencias distintas.
- Usar solo esos argumentos puede incluso aumentar el sufrimiento animal.