El enfoque tradicional
Desde que empezó la ética animal, el enfoque casi siempre estuvo en los animales perjudicados por prácticas humanas, como la ganadería y la experimentación. Pero hay otro grupo enorme de animales que sufren: los salvajes, por causas naturales.
Cómo viven los animales salvajes
La mayoría de las especies tienen enormes cantidades de crías: miles o incluso millones. Casi todas mueren poco después de nacer, de hambre, frío, enfermedades, parásitos o devoradas. Por cada una que sobrevive, miles mueren pronto, muchas veces sufriendo.
La propuesta
La propuesta es reducir el sufrimiento y las muertes de los animales salvajes causados por procesos naturales, siempre que pueda hacerse de forma segura.
Los argumentos
- Si nos importan los animales, no tiene sentido que solo nos importe el mal que causan los humanos. Para el animal, da igual de dónde venga el hambre.
- La fuerza de las razones para ayudar depende del tamaño del daño, y no de su origen.
Lo que ya se hace
Ya existen vacunaciones masivas, tratamientos de enfermedades, rescates en desastres y cuidados a crías huérfanas. La propuesta es ampliar y mejorar esto, con investigación cuidadosa.
En resumen
- La ética animal solía mirar solo los daños causados por los humanos.
- En la naturaleza, la mayoría de los animales nacen para morir pronto, sufriendo.
- La propuesta es reducir ese sufrimiento con cuidado.