La idea en debate
Algunos sostienen: no hay nada malo en matar a un animal, siempre que haya tenido una buena vida, se lo mate sin dolor y se lo reemplace por otro animal que tendrá una vida igual de buena. Los animales serían "reemplazables", como piezas.
La realidad
La primera respuesta es sobre los hechos: los animales criados para consumo viven con mucho sufrimiento y se los mata de formas brutales. Los que nacen para reemplazarlos entran en el mismo sufrimiento. Así que la idea no describe lo que realmente pasa.
¿Pero y en teoría?
Se puede ir más allá y preguntar: ¿por qué alguien pensaría que un animal se puede cambiar por otro?
La explicación común se basa en la idea de identidad: lo que hace que tú seas tú a lo largo del tiempo sería tu conexión psicológica (recuerdos, deseos, planes). Si un animal tuviera poca conexión psicológica, daría lo mismo mantenerlo vivo o cambiarlo por otro: "él" no seguiría existiendo de verdad de todos modos.
Crítica 1
Aunque este razonamiento fuera correcto, solo valdría para seres sin ninguna conexión psicológica. Y casi ningún animal es así, tal vez ninguno.
Crítica 2: ¿qué hace que tú seas tú?
Piensa en un experimento. Imagina que todos tus recuerdos y tu forma de ser se copian a un cuerpo nuevo. Mientras tanto, tu cuerpo original sigue vivo, pero pierde todos sus recuerdos.
¿Dónde estarías tú? Parece que tú sigues en el cuerpo original: es tu conciencia la que va a sentir todo lo que le pase, aunque no recuerdes el pasado. La copia sería otra persona, muy parecida a ti.
Si es así, cada animal es un individuo único. Matarlo y hacer nacer a otro no es cambiar una pieza: es acabar con alguien y crear a otro alguien.
En resumen
- En la práctica, los animales "reemplazantes" sufren lo mismo que los anteriores.
- La idea de reemplazo depende de una visión discutible sobre la identidad.
- Cada animal es alguien único, y matarlo es acabar con él.