La idea en debate
Ya vimos la idea de que la muerte perjudicaría poco a los animales por tener poca conexión psicológica con el futuro. El capítulo 7 mostró que pueden tener una conexión fuerte. Ahora la pregunta es otra: ¿por qué importaría la conexión?
El argumento de las "razones prudenciales"
Algunos dicen que solo tenemos razones fuertes para cuidar nuestro futuro en la medida en que estamos unidos a él.
Hay dos ejemplos que muestran que esto no funciona.
Ejemplo 1: el caso del mal mayor
Ana sabe que, al final de su vida, tendrá alzhéimer, y la enfermedad va a borrar toda la conexión con quien es hoy. Tiene que elegir:
- sentir un dolor menor ahora, mientras todavía es "ella misma";
- o sentir un dolor mayor en el futuro, cuando ya no tenga conexión con quien es ahora.
Desde el punto de vista de la propia Ana, parece mejor elegir el dolor menor, aunque sea ahora. O sea, el dolor mayor en el futuro sigue importando mucho, aun sin conexión psicológica.
Ejemplo 2: el caso del bien mayor
Bea tiene cinco años y sueña con conocer las pirámides de Egipto. Puede viajar ahora, disfrutando poco, o cuando sea adulta, cuando va a disfrutar mucho más, aunque sea muy distinta de la Bea de hoy.
Parece que Bea tiene buenas razones para preferir el viaje más placentero, en el futuro. El tamaño del bien cuenta más que la conexión psicológica.
La conclusión
Lo que importa es cuánto bien o cuánto mal va a vivir alguien, y no cuánto se parece esa persona a sí misma a lo largo del tiempo. Entonces, aunque un animal tuviera poca conexión psicológica, perder el futuro seguiría siendo un gran mal para él.
En resumen
- Los ejemplos de Ana y Bea muestran que el tamaño del bien y del mal cuenta más que la conexión.
- Por eso, la idea de que los animales pierden poco con la muerte no se sostiene.
- Perder el futuro es un gran mal para cualquier ser que tendría una buena vida.