La objeción
"Los defensores de los animales pueden dar sus argumentos, pero no pueden imponer su estilo de vida a los demás con leyes. Cada uno debe elegir."
Problema 1: es especista
Quien dice esto acepta leyes que protegen a los humanos. Nadie dice que prohibir el asesinato de personas sea "imponer un estilo de vida". Si las víctimas fueran humanas, esta objeción se rechazaría de inmediato. Solo se acepta porque las víctimas son animales.
Problema 2: se contradice a sí misma
La objeción defiende un derecho: el de no sufrir imposiciones. Pero, al mismo tiempo, defiende que las personas pueden imponerles a los animales lo que quieran, incluidos el sufrimiento extremo y la muerte.
El verdadero estilo de vida impuesto es el que se les impone a los animales explotados, que no tienen ninguna opción.
La versión extrema
A veces la objeción va todavía más lejos: "con solo argumentar contra la explotación, ya estás imponiendo tu estilo de vida". Eso es todavía más arbitrario. Argumentar es ofrecer razones para que la otra persona piense; es lo contrario de imponer.
Si alguien dijera que criticar la violencia contra las personas es "imponer un estilo de vida", todos se darían cuenta de que eso es deshonesto.
En resumen
- Nadie llama "imposición" a las leyes que protegen a los humanos.
- La objeción defiende no sufrir imposiciones, pero acepta imponerles sufrimiento a los animales.
- Argumentar no es imponer; es dar razones.