Muchas causas, pocos recursos
En el mundo hay muchas causas importantes. Como nadie tiene tiempo ni dinero infinitos, tenemos que elegir. Mucha gente elige así:
- "hay que ayudar primero a los humanos";
- "hay que ayudar a la causa que más nos conmueve";
- "da igual, toda ayuda sirve".
Hay una meta mejor: hacer que el mundo sea menos malo de la forma más eficiente posible, es decir, hacer el mayor bien posible con los recursos que tenemos.
Criterio 1: ¿qué tan grave es la situación?
Algunas causas tienen que ver con más víctimas, sufrimientos mayores o más muertes. Cuanto más grave es la situación, mayor es la prioridad. A esto a veces se le llama escala del daño.
Criterio 2: ¿cuánto del problema se puede resolver?
A veces un problema es enorme, pero casi no se puede hacer nada. Otras veces, un poco de esfuerzo resuelve mucho. Esto se llama tratabilidad.
Criterio 3: ¿cuántas personas ya se ocupan de esto?
Si una causa ya tiene mucha gente y mucho dinero, una persona más hace menos diferencia. Si es una causa desatendida, cada persona más hace mucha diferencia.
Otras lecciones
- Elegir las mejores soluciones: dentro de una misma causa, algunas estrategias hacen mucho más bien que otras.
- Pensar a largo plazo: los efectos de una acción pueden durar generaciones.
- Tratar las causas, no solo los síntomas: a veces es mejor atacar la raíz del problema que solo aliviar sus efectos.
En resumen
- Debemos intentar hacer el mayor bien posible con lo que tenemos.
- La gravedad, la tratabilidad y la desatención ayudan a elegir.
- También importa pensar a largo plazo y en las causas de los problemas.