¿Qué tiene que ver la política con esto?
El investigador Tobias Baumann muestra que, para prevenir los riesgos-s, es importante cambiar la política.
Sin un debate público bien informado, aumentan la polarización, las dificultades para reducir los riesgos-s y el riesgo de que personas con malas intenciones lleguen al poder.
Dos preguntas mezcladas
Un problema del debate público actual es que mezcla dos tipos de pregunta:
- Preguntas normativas: ¿qué metas debe buscar la sociedad? (Por ejemplo: ¿debemos considerar a todos los seres sintientes?)
- Preguntas empíricas: ¿qué políticas funcionan mejor para lograr esas metas? (Por ejemplo: ¿esta ley va a reducir de verdad el sufrimiento?)
El ideal de dos pasos
Los autores proponen un ideal en dos pasos:
- Paso normativo: discutir y aclarar las metas, como filósofos.
- Paso empírico: investigar qué políticas logran mejor esas metas, como científicos.
Para eso hay que darse cuenta de los sesgos que nos impiden pensar con la mente abierta, como el sesgo de confirmación y el razonamiento motivado (creer lo que queremos que sea verdad).
Menos polarización
Un debate así permitiría analizar los puntos buenos y malos de cada propuesta, en lugar de "endiosar" al propio bando y "demonizar" al otro.
En resumen
- La política influye mucho en los riesgos de sufrimiento futuro.
- Debemos separar las preguntas sobre las metas de las preguntas sobre lo que funciona.
- Un debate más cuidadoso reduce la polarización.