La pregunta
¿Por qué aceptamos hacerles a los animales cosas que nunca aceptaríamos hacerles a las personas? Una respuesta común es: "porque no son humanos". La pregunta es si esa respuesta explica algo.
"Los humanos importan porque son humanos"
Imagina a alguien que dice: "solo los sapos merecen respeto, porque son sapos". Tú preguntarías: "¿pero qué tiene de especial ser sapo?". Si la persona repitiera "ser sapo", no habría explicado nada.
Con los humanos pasa lo mismo. Decir "los humanos importan más porque son humanos" solo repite la conclusión. Falta mostrar por qué pertenecer a la especie humana cambiaría el peso de un dolor o de una muerte.
"Cada uno cuida a los suyos"
Otra versión dice: "no es que los humanos sean especiales; es que cada uno debe preferir a los de su propia especie". Aquí lo especial sería pertenecer a la misma especie de quien decide.
El problema es el mismo: falta explicar por qué eso importaría. Sirve una comparación. Un racista podría decir: "no digo que mi raza sea mejor; solo creo que cada uno debe favorecer a los de su raza". Casi todo el mundo ve que eso es injusto. Cambiar "raza" por "especie" no resuelve el problema.
¿Y ahora qué?
Hay otros intentos de justificar el trato que reciben los animales, como apelar a la inteligencia, al alma o a la tradición. Aparecen en los próximos capítulos.
En resumen
- "Porque son humanos" no es una razón; es la conclusión repetida.
- "Cada uno prefiere a los suyos" tiene el mismo defecto que el racismo y el machismo.
- Una buena razón tiene que mostrar por qué la diferencia importa.