La idea en debate
Muchas veces alguien defiende comer animales diciendo: "una autoridad lo aprueba". Puede ser un líder religioso, un libro sagrado, un científico famoso o un filósofo importante.
Cómo no responder
A veces los defensores de los animales responden: "¡en realidad, esa autoridad estaba en contra de comer animales!". Esa no es la mejor respuesta. Aunque la autoridad lo aprobara, eso no mostraría que la práctica está bien.
El dilema de Eutifrón
Hace casi 2.400 años, el filósofo griego Platón escribió un diálogo con una pregunta famosa. Adaptada, es así:
¿La autoridad aprueba una práctica porque está bien, o la práctica pasa a estar bien porque la autoridad la aprobó?
Salida 1: "pasa a estar bien porque la autoridad la aprobó". Entonces, si la autoridad aprobara algo terrible, eso pasaría a estar bien. Nadie que se tome en serio la moral acepta eso.
Salida 2: "la autoridad la aprueba porque sabe que está bien". Esta es la salida que suele elegir quien respeta a una autoridad. Pero entonces existe una razón que hace que la práctica esté bien, y la autoridad solo conoce esa razón. Así que lo que tenemos que discutir es la razón, y no quién la dijo.
Lo que importa son las razones
Un argumento es bueno o malo sin importar quién lo diga. Si alguien famoso dice que 2 + 2 = 5, sigue estando mal. Si un niño dice que 2 + 2 = 4, sigue estando bien.
En resumen
- Que una autoridad apruebe algo no basta para hacerlo justo.
- Si la autoridad lo aprueba porque hay una razón, debemos discutir la razón.
- Los buenos argumentos valen por lo que dicen, no por quién los dice.