Los escenarios extremos
Es común escuchar preguntas así:
- "Si estuvieras en una isla desierta y solo tuvieras un animal para comer, ¿no te lo comerías?"
- "Si la casa se estuviera incendiando y solo pudieras salvar a un bebé o a un perro, ¿a quién salvarías?"
La idea es mostrar que, en el fondo, todos les darían preferencia a los humanos, y entonces comer animales en la vida diaria estaría justificado.
Problema 1: lo que haríamos no siempre es lo correcto
El argumento supone que lo que haría la mayoría en una situación así es, automáticamente, lo correcto. Pero, desesperadas, las personas hacen muchas cosas que no están bien.
Problema 2: los extremos también valen para los humanos
En situaciones extremas, hay relatos de personas que les hicieron cosas terribles a otros humanos para sobrevivir. Nadie usa eso para decir que esas cosas son aceptables en la vida diaria. Lo mismo vale para los animales.
Problema 3: una emergencia no es la vida diaria
Este es el problema principal. Sea cual sea la elección correcta en una catástrofe, no se puede trasladar esa elección a una situación completamente distinta.
En la isla desierta, la cuestión sería sobrevivir. En el supermercado, nadie corre peligro de muerte: hay muchas otras opciones de comida. Comparar las dos situaciones es como decir que, como es aceptable romper una ventana para escapar de un incendio, sería aceptable romper ventanas por diversión.
En resumen
- Lo que haría la mayoría por desesperación no es necesariamente correcto.
- En situaciones extremas, también se les hacen cosas a los humanos que nadie aprueba en la vida diaria.
- Las emergencias no justifican lo que hacemos cuando tenemos otras opciones.