La acusación
"Querer ayudar a los animales salvajes es arrogante. Es querer meterse con el curso natural de las cosas."
Pero ya intervenimos todo el tiempo
Los humanos intervienen en la naturaleza todo el tiempo, y casi nadie lo llama arrogancia:
- represas, cultivos, ciudades y carreteras;
- vacunas para animales que pueden pasar enfermedades a las personas o al ganado;
- programas para salvar especies amenazadas o para matar especies "invasoras".
O sea, ayudar a los animales en la naturaleza ya se acepta, siempre que el objetivo sea humano o ambientalista. La acusación de arrogancia solo aparece cuando el objetivo es el bien de los propios animales.
Nada muestra que intervenir esté mal
Además, la objeción no muestra por qué estaría mal intervenir. Curar una enfermedad también es intervenir en el curso natural. Y eso nos parece excelente cuando se trata de personas.
"Decidir el destino de los animales"
A veces la acusación es otra: "al ayudar, estamos decidiendo el destino de estos animales". Pero no ayudar también es una decisión que afecta su destino. No hay forma de escapar de decidir.
En resumen
- Los humanos ya intervienen mucho en la naturaleza, por motivos humanos y ambientales.
- La acusación solo aparece cuando el objetivo es ayudar a los animales.
- No ayudar también decide el destino de los animales.