La objeción
El veganismo reduce el número de animales que nacen para ser explotados y matados. Pero algunos dicen que tendría un efecto secundario malo para los animales salvajes:
- con el veganismo necesitaríamos menos tierra de cultivo (porque no habría que cultivar alimento para los animales de granja);
- esas tierras podrían convertirse en bosques y praderas;
- y, como vimos, la naturaleza produce enormes cantidades de animales que nacen solo para sufrir.
Así, según esta objeción, el veganismo podría aumentar el sufrimiento total.
Una relación que no es obligatoria
La relación entre el veganismo y el aumento de las áreas verdes no es necesaria. La tierra que deja de usarse para alimentar animales no tiene por qué convertirse en bosque. Puede tener muchos otros usos.
Un detalle curioso
Hay algo curioso: muchas veces, que la ganadería reduzca las áreas verdes (por ejemplo, cuando los bosques se convierten en pastizales) se menciona como un punto negativo de la explotación animal. Pero, si la naturaleza produce mucho sufrimiento, también habría que repensar esa crítica.
Qué hacer
Lo más coherente sería defender el veganismo y procurar que las tierras liberadas no se conviertan en ambientes que hacen nacer enormes cantidades de animales para sufrir.
En resumen
- Algunos dicen que el veganismo aumentaría las áreas naturales y el sufrimiento de los animales salvajes.
- Pero la tierra liberada no tiene por qué convertirse en área natural.
- Se puede defender el veganismo y, al mismo tiempo, pensar en el uso de la tierra.