La duda
El principio de igual consideración dice que los perjuicios del mismo tamaño pesan igual. Pero alguien puede preguntar: "¿y el merecimiento? ¿A veces no es justo que alguien sufra más porque hizo algo malo?"
Un ejemplo
Imagina a dos personas heridas. A está más herida, pero se hirió porque atacó a B a propósito. B está menos herida, y fue la víctima. Mucha gente pensaría que está bien socorrer primero a B.
¿Sería esto una excepción a la igual consideración?
El merecimiento depende de la igual consideración
La respuesta es que no. La idea de merecimiento necesita la igual consideración para tener sentido. Pensamos que A no debe tener prioridad justamente porque no respetó el bien de B. El merecimiento existe para proteger la regla de tener en cuenta a todos.
Dos papeles en la moral
Separemos dos papeles que alguien puede tener:
- Quien decide y actúa. Quien puede entender lo que hace puede ser considerado responsable de sus decisiones.
- Quien es afectado. Cualquier ser sintiente puede ser perjudicado o beneficiado por las decisiones de los demás.
El merecimiento tiene que ver con el primer papel: con lo que alguien hizo. Los animales no eligen hacer el mal, igual que los bebés tampoco. No hicieron nada para "merecer" que los encierren, los hieran o los maten.
En resumen
- El merecimiento no es una excepción a la igual consideración; depende de ella.
- Vale para quien puede ser considerado responsable de lo que hizo.
- Los animales no hicieron nada para merecer lo que se les hace.