Questão
de Ética

Volumen IV · El debate sobre la explotación animal · capítulo 5

La objeción de que el consumo de animales es natural

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En ninguno de los sentidos de “natural” (posibilidad, instinto, lo que hacen los animales, la cadena alimentaria) el hecho de que comer carne sea natural muestra que sea justificable; y la respuesta “no es natural” comete el mismo error.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen IV, p. 39 de la edición en PDF · traducción al español

Una de las objeciones más comunes al es la afirmación de que comer carne es natural. También es frecuente que los defensores de los animales respondan negando que consumir animales sea natural para los humanos. A continuación veremos que tanto la objeción como esa respuesta adolecen del mismo problema: asumen que, si un comportamiento es natural, está justificado. Hay diferentes cosas que alguien puede querer decir cuando afirma que comer carne es natural. Discutiremos cada una de ellas a continuación.

5.1. La apelación a la posibilidad

A veces lo que se quiere decir es que al organismo humano le es posible consumir carne. Sin embargo, si el mero hecho de que un comportamiento sea posible lo hiciera justificable, cualquier comportamiento posible sería justificable. Por ejemplo, al organismo humano también le es posible consumir carne humana, pero eso no parece justificar criar humanos para matarlos y consumirlos. Del mismo modo, el mero hecho de que al organismo humano le sea posible consumir la carne de otros animales no implica que haya justificación para hacerlo.

5.2. La apelación al instinto

Otras veces, lo que se quiere decir con “comer carne es natural” es que hay una inclinación instintiva a hacerlo. Un primer problema es que muchas personas no tienen esa inclinación. Sin embargo, aunque todos la tuvieran, todavía podríamos preguntar por qué el hecho de que haya una inclinación instintiva a hacer algo mostraría que es justificable. Imagine, por ejemplo, que los humanos tuvieran una inclinación instintiva a abusar sexualmente de niños. Si todos tuviéramos esa tendencia instintiva, quizá la mayoría de nosotros no vería nada de malo en ese comportamiento. Pero el hecho de que, en tales condiciones, consideraríamos ese comportamiento justificable no muestra que sea realmente justificable. De hecho, la existencia de una inclinación instintiva hacia él quizá fuera lo que impediría darse cuenta de cuán injustificable es el acto. Justificar un acto es mostrar que tiene buenas razones a su favor. Mostrar que un comportamiento es lo que haríamos si no reflexionáramos sobre él no es, obviamente, ofrecer una buena razón a su favor.

5.3. La apelación a lo que hacen los animales

Otra afirmación muy común es que el consumo de animales está justificado porque, en la naturaleza, los animales se comen unos a otros. La idea detrás de este argumento es que, si los animales en la naturaleza hacen determinada cosa, entonces estamos justificados para hacer lo mismo.

El primer problema es que hay animales que no comen a otros animales. Dado que el argumento pretende justificar el consumo de animales, es como mínimo sesgado elegir imitar precisamente a los animales que comen a otros animales, y no a los que no lo hacen, sin dar ninguna razón adicional para esa elección.

El segundo problema es que hay animales en la naturaleza que roban, violan, matan, se comen a miembros de su propia especie, incluidas las crías de sus rivales o incluso sus propias crías. Nadie argumenta que esté bien que los humanos hagan lo mismo solo porque los otros animales también lo hacen. La apelación a lo que hacen los animales surge casi exclusivamente para intentar justificar el consumo de animales. Además, los animales en la naturaleza tampoco tienen sistemas hospitalarios, celulares, computadoras, escuelas, bibliotecas, ropa, autos, etc. Es como mínimo arbitrario querer imitar a los animales en la naturaleza solo cuando consumen a otros animales, y no en todo lo demás.

5.4. La apelación a la cadena alimentaria

Otras veces, el consumo de animales se defiende con base en la afirmación de que los humanos están en la cima de la cadena alimentaria. Con frecuencia se señala que, en la naturaleza, los animales más grandes o más poderosos matan y se comen a los más pequeños o más vulnerables, y que eso es lo que hace correcto que los humanos maten a los otros animales para comérselos.

Sin embargo, no hay nada que obligue a los humanos a consumir a otros animales. Entonces, esto no es diferente de decir que tenemos justificación para hacer algo solo porque tenemos el poder de hacerlo (y ya vimos antes los problemas de esa visión en el apartado 5.1). Por ejemplo, imagine que existiera una especie más poderosa que la humana, y que sus miembros criaran humanos para comérselos. O bien imagine que un grupo de caníbales humanos secuestrara a otros humanos para matarlos y comérselos. Esos seres estarían en la cima de la cadena alimentaria, pero eso no parece hacer justo su comportamiento (especialmente si no tuvieran ninguna necesidad de hacerlo).

A veces lo que se quiere decir cuando se menciona la cadena alimentaria es que, si no se consumen animales, habrá una superpoblación de esas especies y, por la escasez, el resultado será todavía más sufrimiento y más muertes que si se los mata para consumirlos. Hay al menos dos problemas con esta afirmación. El primero es que, en realidad, solo hay tantos animales de esas especies porque los humanos los crían para consumo. Así, consumir esos animales no controla sus poblaciones, sino todo lo contrario. El segundo es que, aunque matar y consumir animales ayudara a controlar sus poblaciones (por ejemplo, en el caso de los animales que se cazan o se pescan en la naturaleza), eso seguiría siendo insuficiente para justificar tal acto. Por ejemplo, matar y consumir humanos también ayudaría a controlar la población humana, pero eso no parece suficiente para justificar hacer algo así. Además, si el objetivo es controlar la población de animales, existe la opción de esterilizarlos. No hay manera de justificar un acto que causa daños si hay otras opciones disponibles que causarían menos daños, pues eso sería defender causar un daño totalmente innecesario para alcanzar la meta deseada. Además, hay estudios que muestran que esterilizar es más eficiente para controlar las poblaciones de animales salvajes que matarlos110. Por lo tanto, la preocupación por el control de la población no podría justificar el consumo de animales.

5.5. Conclusión

Vimos que hay varias cosas que alguien puede querer decir cuando afirma que “comer carne es natural”. Sin embargo, vimos también que, sea cual sea el sentido en que se use la expresión, el hecho de que un comportamiento sea natural no ofrece razón alguna para pensar que sea justificable. Esto no significa que no pueda haber comportamientos que sean naturales (en alguno de los sentidos anteriores) y que también sean justificables. Significa solamente que, si son justificables, lo serán por otro motivo, y no por el hecho de ser naturales. Además, vimos también que comer animales no es uno de esos comportamientos, sea o no natural.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume IV
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Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Qué error común comparten la objeción y la respuesta “comer carne no es natural”?

¿Qué ejemplo muestra que la apelación a lo que hacen los animales falla?

Para pensar

¿Qué cosa haces todos los días que no es “natural” y que consideras buena?

Notas del autor 1
  1. 110 Ver Greif (2017, 2018). ↩
Fuentes citadas en este texto 2

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen IV.

  • GREIF, S. Controle Populacional de Javalis. Assembleia Legislativa do Estado de São Paulo, 05 dez. 2017.
  • GREIF, S. Controle Populacional de Javalis. Olhar Animal, 28 jul. 2018. GRONENBERG, W. & LÓPEZ-RIQUELME, G. O. Multisensory convergence in the mushroom bodies of ants and bees. Acta Biologica Hungarica, n. 55, p. 31-37, 2004.

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