Questão
de Ética

Volumen VI · ¿A quién le debemos consideración moral? · capítulo 13

¿Tienen intereses las especies?

4 min de lecturaNivel intermedio5 notas3 fuentes

Selecciona un fragmento para destacarlo, anotarlo o compartirlo
¿Es tu primera vez en este tema? Lee primero la versión simplificada, escrita para quien recién empieza (2 min).

Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original

Las especies no tienen intereses: son entidades abstractas, categorías creadas para agrupar a seres vivos parecidos; quienes pueden ser beneficiados o dañados son los individuos sintientes que las forman.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VI, p. 38 de la edición en PDF · traducción al español

El concepto de interés aparece con frecuencia en los debates sobre cuestiones éticas. Por ejemplo, diríamos que a María le interesa evitar el sufrimiento, pues este la perjudicaría. Análogamente, diríamos que a María le interesa experimentar felicidad, ya que esta la beneficiaría. En términos más generales, podemos definir el concepto de interés de la siguiente manera49:

A A le interesa obtener X si X beneficia a A.

A A le interesa evitar X si X perjudica a A.

La palabra interés se utiliza a veces como sinónimo de deseo. Sin embargo, la definición anterior no se compromete necesariamente con esa visión. Aunque realizar deseos pueda ser del interés de alguien, la definición anterior no implica que, para que algo sea del interés de alguien, sea necesario que ese alguien tenga un deseo correspondiente. Por ejemplo, podría decirse que, si la vida que un bebé tendría por delante fuera significativa, a ese bebé le interesa seguir viviendo, aunque no sea capaz de formular el deseo de seguir vivo.

Así, dada esta definición amplia del término interés, decir que “debemos dar a los seres porque tienen intereses” es lo mismo que decir que “debemos dar consideración moral a los seres sintientes porque pueden ser perjudicados o beneficiados”.

Sin embargo, algunos autores sostienen que ciertas entidades no sintientes también tienen intereses. Por ejemplo, Lawrence Johnson50 sostuvo que las especies tienen intereses. Las razones para ello, según Johnson, serían cuatro:

(1) Las especies realizan actividades complejas que no son solo el agregado de las actividades de sus miembros;

(2) Las especies son algo con pasado, presente y orientación al futuro;

(3) Las especies tienen unidad e identidad propia (es decir, se pueden distinguir de otras cosas) y;

(4) Las especies tienen un interés más fuerte en seguir existiendo que sus miembros porque, a diferencia de estos, no tienen una mortalidad inherente.

Estas afirmaciones, especialmente la última, podrían utilizarse para intentar justificar los programas de matanza de animales que se llevan a cabo en nombre de la preservación de las especies y de la en su conjunto51. Sin embargo, hay varias respuestas posibles a estas cuatro afirmaciones, que veremos a continuación52.

Una respuesta a la primera afirmación consiste en señalar que es posible explicar esas actividades complejas sin necesidad de presuponer que son más que el agregado de las actividades de sus miembros. Además, no queda claro por qué realizar actividades complejas sería relevante para la consideración moral, ya que eso no determina quién puede ser perjudicado o beneficiado.

A la segunda y la tercera afirmaciones puede responderse señalando que tener un pasado, un presente y una orientación al futuro, y también unidad e identidad propia, no parece suficiente para tener intereses, pues los partidos políticos y las ciudades también tienen esas características, pero eso no significa que tengan intereses. Podemos hablar metafóricamente de los intereses de la ciudad o del partido, pero en realidad estamos hablando de los intereses de los ciudadanos y de los miembros del partido. Y lo mismo vale para las especies. En el caso de las especies de seres sintientes, podemos hablar metafóricamente de los intereses de la especie, pero en realidad estamos hablando de los intereses de los seres sintientes que son sus miembros. Eso no significa que las especies sean alguien, con un bienestar.

En cuanto a la cuarta afirmación, podría responderse que lo relevante para la existencia del interés en seguir existiendo es si existir es un beneficio, y que lo relevante para la fuerza de ese interés es cuánto resultaría perjudicado alguien por dejar de existir. Esto parece depender, por ejemplo, de cuánto haya vivido ese alguien hasta ahora (y de cuán positiva o

negativa haya sido esa vida) y de cuánto le quedaría por vivir (y de cuán positiva o negativa sería esa vida), y no de si la mortalidad de ese alguien es o no inherente53.

Por esta razón, no parece tener sentido decir que las especies tienen un interés más fuerte en seguir existiendo que sus miembros, ya que las especies ni siquiera tienen un interés en seguir existiendo. Dado que son incapaces de valorar ciertos estados por encima de otros (ya que no hay alguien que sea la especie), no tiene sentido sostener que, desde el punto de vista de la especie, es mejor existir o dejar de existir (ya que no existe tal punto de vista).

Las especies son entidades abstractas. Son categorías construidas por los seres humanos para agrupar a los seres vivos según ciertas semejanzas. No hay alguien que sea la especie y que pudiera, literalmente, resultar perjudicado por dejar de existir o beneficiado por seguir existiendo. Quienes pueden ser beneficiados o perjudicados de estas maneras son sus miembros, si son sintientes.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VI
Ver todo el tema

Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Cómo describe el capítulo a las especies?

Según el capítulo, ¿quién puede ser beneficiado o dañado?

Para pensar

¿Qué se pierde, y para quién, cuando una especie se extingue sin que ningún individuo sufra?

Notas del autor 5
  1. 49 Sobre la definición de interés, ver (2004 [1984], p. 87-103). ↩
  2. 50 Ver Johnson (1991, p. 57). ↩
  3. 51 Para una discusión detallada sobre estos programas, ver el volumen V de esta colección, en especial el capítulo 8. ↩
  4. 52 Para respuestas detalladas, ver (2007, p. 399). ↩
  5. 53 Estas cuestiones se discuten en detalle en el tercer volumen de esta colección. ↩
Fuentes citadas en este texto 3

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VI.

  • HORTA, O. Un desafío para la bioética: la cuestión del especismo. Tese (Doutorado em Filosofia). Santiago de Compostela: Universidade de Santiago de Compostela, 2007.
  • JOHNSON, L. A Morally Deep World: An Essay on Moral Significance and Environmental Ethics. New York: Cambridge University Press, 1991.
  • REGAN, T. The Case for Animal Rights. 2. ed. Los Angeles: University of California Press, 2004 [1984].

Textos recomendados

Sigue en el tema ¿A quién le debemos consideración moral?

Recorre los temas