Questão
de Ética

Volumen VII · La ética y la situación de los animales salvajes · capítulo 23

¿Ayudar a los animales impediría que prevalecieran los genes mejor adaptados?

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No ayudar para que "prevalezcan los genes más aptos" es una postura rechazable: los genes eficientes para transmitirse no benefician necesariamente a los individuos, muchas formas de ayuda no interfieren en eso, y el mismo razonamiento aplicado a los humanos sería aberrante.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VII, p. 65 de la edición en PDF · traducción al español

23.1. El argumento de los genes mejor adaptados

A veces se sostiene que no deberíamos ayudar a los animales que viven en la naturaleza y son víctimas de porque, si sobreviven, aumentarían las probabilidades de que se transmitan genes que no son los mejor adaptados68. Según esta visión, deberíamos dejar que la naturaleza siga su curso, porque así solo sobrevivirán los individuos mejor adaptados, lo que tendrá como resultado una mejora genética natural de cada especie. A continuación veremos tres críticas a esta visión.

23.2. ¿Benefician necesariamente los genes mejor adaptados a sus portadores?

La objeción en cuestión supone que, dado que si dejamos que la naturaleza siga su curso solo sobrevivirán y se reproducirán los organismos mejor adaptados, eso será un beneficio para los miembros de las generaciones futuras, que heredarían esos genes. Sin embargo, los rasgos eficientes para transmitir los genes, favorecidos por la selección natural, no son necesariamente beneficiosos para sus portadores ni para sus descendientes.

Por ejemplo, que una especie tenga el rasgo de reproducirse maximizando la cantidad de crías es señal de que está muy bien adaptada en términos evolutivos, pues eso aumenta mucho la probabilidad de que esa especie perdure. Como las camadas son gigantescas, es altísima la probabilidad de que al menos algunos individuos sobrevivan y se reproduzcan, lo que garantiza la continuidad de la especie. Sin embargo, ese rasgo no es un beneficio para los miembros de esa especie. Al contrario: nacer miembro de una especie que se reproduce de esa manera es ver drásticamente reducidas las propias probabilidades de supervivencia, ya que, como vimos en el Capítulo 3, la abrumadora mayoría de los que nacen lo hacen solo para sufrir y morir prematuramente. Por ejemplo, en poblaciones estables, en camadas de miles o millones de crías sobreviven en promedio solo dos69.

Además, otros rasgos que se transmiten junto con este suelen ser perjudiciales para sus portadores. Por ejemplo, nacer miembro de una especie que se reproduce maximizando la cantidad de crías suele coincidir también con tener una esperanza de vida natural muy corta. Es decir, en estas especies viven poco no solo la inmensa mayoría que no logra sobrevivir hasta la edad adulta, sino incluso los pocos que sobreviven hasta la vejez. En resumen, lo que optimiza la selección natural no es lo que beneficia a los individuos70.

Claro que puede haber rasgos que optimizan la adaptación en términos de maximizar la transmisión de la información genética y que también benefician a los animales que los tienen. Sin embargo, no podemos deducir, del hecho de que un rasgo optimice la adaptación, que también beneficie a sus portadores.

23.3. ¿Justifica la preocupación por los genes mejor adaptados no ayudar a los animales?

Sin duda, al planificar los programas de ayuda debemos tener en cuenta el riesgo de que, al ayudar a los animales, los rasgos perjudiciales que portan se transmitan y perjudiquen a los animales de las generaciones futuras. Sin embargo, constatar ese riesgo no implica que lo correcto sea no ayudar y dejar que la naturaleza siga su curso.

Por ejemplo, podría decirse que la cantidad de sufrimiento y de muertes que se deriva de los procesos naturales es tan gigantesca que, aunque ayudar a los animales implicara que los miembros de las generaciones futuras no tuvieran los genes mejor adaptados, el saldo seguiría siendo mucho menos negativo que el de dejar que la naturaleza siga su curso.

Además, hay varias formas de prevenir/minimizar el sufrimiento y las muertes prematuras que se derivan de los procesos naturales que no impedirían que se transmitieran los genes mejor adaptados. Sería el caso, por ejemplo, de procurar prevenir el sufrimiento y las muertes prematuras mediante la esterilización y la investigación sobre qué tipos de elementos del entorno dan como resultado una menor cantidad de nacimientos en las especies cuyos miembros suelen tener vidas predominantemente negativas.

23.4. Lo que defiende la objeción se considera atroz cuando afecta a los humanos

Cuando los humanos se ven afectados por los procesos naturales, no se sostiene que haya que abandonarlos a sufrir y morir para que haya una mejora genética natural de la especie humana. Al contrario, esa postura se suele ver como atroz, y lo que se defiende es exactamente lo opuesto: prestar un cuidado aún mayor a esos humanos, pues su vulnerabilidad es mayor. Si la enfermedad que los afecta es grave y hereditaria, como mucho se sugiere que es mejor que no se reproduzcan. Pero no se sostiene que haya que abandonarlos a sufrir y morir.

Si lo que propone la objeción en cuestión fuera aceptable, no solo deberían abandonarse a su suerte los humanos más vulnerables, sino todos nosotros, para que solo los humanos mejor adaptados pudieran transmitir sus genes. Casi nadie acepta esta posición. Es decir, la mayoría de nosotros considera más importante minimizar el sufrimiento e impedir las muertes, aunque eso implique que en el futuro no existan los seres mejor adaptados posibles. La posición habitual cuando los humanos son las víctimas de los procesos naturales es que debemos mejorar las condiciones de vida de los humanos por otros medios que no sean los medios brutales que se derivan de la selección natural. En cambio, cuando las víctimas son animales no humanos, la visión habitual es la opuesta. Pero, si el especismo es injustificable, esta disparidad también es injustificada.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VII
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Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Qué rasgo es eficiente para transmitir genes y pésimo para los individuos?

¿Qué dice el capítulo sobre aplicar el argumento a los humanos?

Para pensar

¿Lo que es "bueno para la especie" siempre es bueno para sus individuos?

Notas del autor 3
  1. 68 Pueden encontrarse ejemplos de este argumento en (1992, p. 254) Kirkwood y Sainsbury (1996, p. 239). Para una crítica, ver (2021, p. 176-8; 2022, sección 8.3.9). ↩
  2. 69 Sobre esto, ver (2010) y (2015b). ↩
  3. 70 Sobre esto, ver Horta (2011). ↩
Fuentes citadas en este texto 6

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VII.

  • CUNHA, L. C. Razões para ajudar: o sofrimento dos animais selvagens e suas implicações éticas. Curitiba: Appris, 2022.
  • CUNHA, L. C. Uma breve introdução à ética animal: desde as questões clássicas até o que vem sendo discutido atualmente. Curitiba: Appris, 2021.
  • HORTA, O. Debunking the Idyllic View of Natural Processes: Population Dynamics and Suffering in the Wild. Télos, v. 17, p. 73-88, 2010.
  • HORTA, O. La cuestión del mal natural: bases evolutivas de la prevalencia del desvalor. Agora: Papeles de Filosofia, v. 30, n. 2, p. 57-75, 2011.
  • KIRKWOOD, J. K.; SAINSBURY, A. W. Ethics of Interventions for the Welfare of Free-living Wild Animals. Animal Welfare, v. 5, n. 3, p. 235-243, 1996.
  • ÉTICA ANIMAL. Dinâmica de populações e o sofrimento dos animais. Ética Animal: ativismo e investigação em defesa dos animais, 27 out. 2015b.

Este capítulo en el Volumen XII

Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.

No debemos ayudar a estos animales porque hacerlo impediría que prevalecieran los genes mejor adaptados. (VII, cap. 23).
Los rasgos más eficientes para transmitir los genes no necesariamente benefician a sus portadores ni a sus descendientes. Por ejemplo, el rasgo de maximizar la cantidad de crías es muy eficiente para maximizar la transmisión genética, pero nacer como miembro de una especie que se reproduce de esa manera significa ver drásticamente reducidas las propias probabilidades de supervivencia. Además, la cantidad de sufrimiento y de muertes naturales es tan gigantesca que, aunque ayudar a los animales implicara que los miembros de las generaciones futuras no tuvieran los genes mejor adaptados posibles, eso probablemente seguiría teniendo un saldo mucho menos negativo que dejar que la naturaleza siga su curso. Asimismo, varias formas de intervención no impedirían que prevalecieran los genes mejor adaptados, como es el caso de la esterilización y de la investigación sobre qué tipos de elementos del ambiente dan como resultado una menor cantidad de nacimientos en las especies cuyos miembros suelen tener vidas negativas. Por último, si lo que propone la objeción fuera aceptable, todos nosotros deberíamos ser abandonados a nuestra suerte para que solo los humanos mejor adaptados transmitieran sus genes.

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