Questão
de Ética

Volumen VII · La ética y la situación de los animales salvajes · capítulo 30

La cuestión del parasitismo

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Es falso que la propuesta de prevenir daños naturales prohibiría tratar el parasitismo: a los parásitos no sintientes la muerte no los perjudica, la vida de muchos parásitos sintientes no sería significativa, y prevenir nuevos casos no equivale a matar.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VII, p. 91 de la edición en PDF · traducción al español

Una creencia común es que la propuesta de ayudar a los tendría que prohibir que se traten los casos de parasitismo, pues salvaría a un solo animal a costa de la muerte de muchos, lo que empeoraría la situación resultante.

Sin embargo, la muerte no es mala intrínsecamente, sino por el bien cuyo disfrute podría impedir. Así, para que la cantidad de muertes sea relevante para determinar cuán mala es una situación, es necesario que sean muertes:

(1) De seres y;

(2) De seres sintientes cuya perspectiva de vida futura sea positiva hasta el punto de ser preferible a la muerte.

Así, en los casos en que los parásitos no son sintientes y el huésped sí lo es, aunque tratar el parasitismo tenga como resultado más muertes, la situación resultante es mejor, pues la muerte no es un daño para esos parásitos.

En el caso de los parásitos que sí son sintientes, habría que evaluar si sus vidas serían mínimamente significativas. Si no lo son (y no es posible hacer que lo sean), la muerte no representaría para ellos un daño mayor que seguir vivos. Así, podría estar justificado tratar a la víctima aunque los parásitos fueran sintientes, y aunque hacerlo implique una mayor cantidad de muertes.

Supongamos, a efectos de la argumentación, que en determinado caso los parásitos resultaran más perjudicados si murieran, y que entonces la decisión correcta fuera no tratar al huésped. Aun así, no podría hacerse ninguna objeción a la prevención de futuros casos de parasitismo (por ejemplo, mediante la esterilización), pues dejar de producir nuevos seres no equivale a matar a seres que ya existen.

Además, no tratar el parasitismo probablemente tendría como resultado un mayor número de muertes y más sufrimiento. Como se explica a continuación, esto puede ser así a corto plazo y sin duda es así a largo plazo.

Incluso a corto plazo, no tratar al huésped podría tener como resultado un mayor número de muertes. Hay casos en los que es posible extraer vivos a los parásitos (por ejemplo, larvas). Y hay casos en los que extraer a los parásitos es la única manera de lograr que tengan una vida más larga. Por ejemplo, en el caso de las larvas que se convertirán en moscas, eso solo ocurrirá si en determinado momento de la maduración están fuera del cuerpo del huésped. De lo contrario, morirán allí.

Sin embargo, supongamos que tratar al huésped implique siempre un mayor número de muertes a corto plazo (suponiendo que los parásitos son sintientes, lo que muchas veces no es el caso). Casi la totalidad de los parásitos son animales que se reproducen maximizando la cantidad de crías. Si son sintientes, como vimos en el Capítulo 3, el resultado de tal estrategia reproductiva es también la maximización del número de muertes y del sufrimiento para los propios miembros de esas especies. Así, dado que el potencial reproductivo de estos animales es gigantesco, no tratar al huésped tendrá como resultado que los parásitos sigan reproduciéndose e infectando a nuevas víctimas (y, por lo tanto, tendrá como resultado un mayor número de muertes, más sufrimiento, una mayor cantidad de vidas con predominio del sufrimiento, una mayor cantidad de vidas de duración brevísima, etc.). Esto nos da razones no solo para tratar a las víctimas de parasitismo ya infectadas, sino, sobre todo, para prevenir el parasitismo en general140.

Por lo tanto, es falso que la propuesta de prevenir los prohibiría tratar los casos de parasitismo.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VII
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Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

Cuando el parásito no es sintiente y el huésped sí, el tratamiento da como resultado...

¿Por qué no tratar el parasitismo tiende a empeorar las cosas con el tiempo?

Para pensar

¿Te parece mal tomar un medicamento contra los parásitos intestinales? ¿Por qué?

Notas del autor 1
  1. 140 Puede encontrarse una discusión detallada sobre la cuestión del parasitismo en (2022, p. 263-72). ↩
Fuentes citadas en este texto 1

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VII.

  • CUNHA, L. C. Razões para ajudar: o sofrimento dos animais selvagens e suas implicações éticas. Curitiba: Appris, 2022.

Este capítulo en el Volumen XII

Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.

Esta propuesta debería rechazarse porque implicaría prohibir tratar el parasitismo (pues hacerlo mataría a muchos para salvar solo a uno). (VII, cap. 30).
Cuando los parásitos no son sintientes y el huésped sí lo es, aunque tratar el parasitismo dé como resultado más muertes, la situación resultante es mejor, pues la muerte no es un daño para tales parásitos. En el caso de los parásitos sintientes, habría que evaluar si sus vidas serían mínimamente significativas. Si no lo son (y no es posible hacerlas significativas), entonces la muerte no es para ellos un daño mayor que seguir vivos. Incluso si en cierto caso los parásitos resultaran más perjudicados al morir, y la decisión correcta fuera no tratar al huésped, aun así no podría oponerse ninguna objeción a la prevención de futuros casos de parasitismo (por ejemplo, mediante la esterilización), pues dejar de producir nuevos seres no equivale a matar seres que ya existen. Además, no tratar el parasitismo probablemente daría como resultado un mayor número de muertes y de sufrimiento a lo largo del tiempo. Casi la totalidad de los parásitos se reproduce maximizando la cantidad de crías. Si son sintientes, el resultado de ello es también la maximización de las muertes y del sufrimiento para los propios miembros de tales especies. No tratar al huésped hará que los parásitos sigan reproduciéndose e infectando a nuevas víctimas. Esto nos da razones no solo para tratar a las víctimas de parasitismo ya infectadas, sino, principalmente, para prevenir el parasitismo en general. Así, es falso que la propuesta de prevenir los daños naturales prohibiría tratar los casos de parasitismo.

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