Un caso curioso
Hay especialistas en ética animal, personas que estudian a fondo la cuestión, que siguen comiendo animales. Algunos concluyen de esto que "saber que algo está mal no motiva a nadie a cambiar". Para estas personas, solo las imágenes impactantes, los videos, la música o las experiencias personales cambian a alguien.
Esa conclusión es apresurada: hay otras explicaciones posibles.
Quizá no creen que esté mal
Algunos especialistas en ética animal pueden simplemente no estar de acuerdo en que comer animales sea injusto. Estudiar un tema no quiere decir estar de acuerdo con una postura.
Quizá creen que está poco mal
Las personas consideran que las cosas están más o menos mal. Algunos especialistas pueden darles cierta importancia a los animales, pero mucha menos que a los humanos. Para ellos, comer animales estaría "un poco mal", y eso puede no bastar para cambiar su conducta.
Quizá no son sinceros
Alguien puede decir que algo le parece muy mal, pero en el fondo no pensarlo tanto.
Otros factores
También hay sesgos, hábitos y presiones sociales que pueden hacer que alguien actúe en contra de lo que cree, al menos por un tiempo.
La conclusión
Estos casos no prueban que los argumentos no funcionen. La reflexión ética sigue teniendo un papel importante para cambiar lo que la gente piensa y hace.
En resumen
- Los especialistas que comen animales pueden no creer que eso esté mal, o creer que está poco mal.
- También puede haber falta de sinceridad, sesgos y hábitos.
- Esto no muestra que la reflexión ética sea inútil.