Volumen III · Los animales y el daño de la muerte · capítulo 12
Estatus moral diferenciado, daño de la muerte y lo incorrecto de matar
Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original
Lo incorrecto de matar y la razón para salvar vidas deben depender de la magnitud del daño de la muerte; el enfoque de “dos niveles”, que les da un estatus privilegiado a ciertos individuos, no pasa la prueba de imparcialidad.
Algunas teorías dividen el mundo en “los importantes” y “los demás”. Si no supieras en qué grupo ibas a nacer, probablemente no aceptarías esa división. Lo que debería contar es el tamaño de la pérdida de cada uno.
Un seguro que pagara indemnizaciones enormes a quienes tienen un apellido noble y casi nada a los demás, por el mismo accidente, le parecería injusto a cualquiera que no supiera si tendría ese apellido.
- P1 Las razones directas contra matar pueden depender del daño de la muerte (la Tesis de la Magnitud) o de un estatus especial (la Tesis del Estatus).
- P2 El enfoque de dos niveles les da a ciertos individuos un estatus protegido y trata a los demás solo según la magnitud.
- P3 Con imparcialidad, no elegiríamos darle ese estatus a un grupo.
- C Por lo tanto, la fuerza de las razones contra matar debe depender solo de la magnitud del daño de la muerte.
El argumento central del capítulo en forma lógica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión se sigue. Para discrepar, tienes que mostrar qué premisa es falsa.
Dicen “Matar a un humano es mucho más grave que matar a un animal.”
Respuesta Aunque fuera algo más grave, matar a un animal podría seguir siendo gravísimo. Que algo sea “más grave” no implica que el otro acto no esté mal.
Más objeciones y respuestas en Desmontando objeciones.
Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen III, p. 49 de la edición en PDF · traducción al español
12.1. Daño de la muerte y lo incorrecto de matar
Compare estas dos afirmaciones:
Afirmación 1: “Hay razones más fuertes contra matar a humanos y para salvar sus vidas porque se ven más perjudicados por la muerte que los animales no humanos”.
Afirmación 2: “Hay razones más fuertes contra matar a humanos y para salvar sus vidas aunque se vean menos perjudicados por la muerte que los animales no humanos”.
Discutimos la afirmación 1 en capítulos anteriores. En este capítulo discutiremos la afirmación 2.
12.2. Razones contra matar y para salvar vidas: directas e indirectas
En cuanto a las razones contra matar y para salvar vidas, existen razones directas e indirectas:
Directas: están relacionadas con el individuo que moriría.
Indirectas: están relacionadas con el impacto que la muerte de alguien tendría en otros individuos.
Un ejemplo de razón directa sería el perjuicio que sufriría el individuo si muriera. Un ejemplo de razón indirecta sería la falta que le harían a otros individuos, o la posibilidad de que beneficiara a otros individuos si siguiera vivo.
12.3. El debate sobre las razones directas: tesis de la magnitud frente a tesis del estatus
En el debate sobre la fuerza de las razones contra matar y para salvar vidas hay una discusión sobre si deberían contar solo las razones directas o también las indirectas y, en caso afirmativo, si estas deberían tener o no el mismo peso que las razones directas.
En este capítulo no entraremos en esas discusiones. En lugar de ello, abordaremos la discusión sobre de qué factores debe depender la fuerza de las razones directas contra matar y para salvar vidas.
Por un lado, la (TM) sostiene que debe depender únicamente de la magnitud del . Es decir, según esta posición, cuanto más se vea alguien perjudicado por la muerte, más fuertes serán las razones directas contra matarlo y para salvar su vida.
Por otro lado, la (TE) sostiene que podemos tener razones directas más fuertes contra matar a alguien y para salvar su vida, aunque se vea menos perjudicado por la muerte, si ese alguien posee un estatus especial.
En los apartados siguientes veremos algunas implicaciones de estas dos tesis.
12.4. Las razones directas contra matar como dependientes del daño de la muerte
Según la TM, dados dos individuos A y B, tenemos razones directas más fuertes contra matar y para salvar la vida de aquel que se vea más perjudicado por la muerte, sea quien sea.
Esto no significa que, según la TM, no haya razones directas contra matar y para salvar la vida de aquel que se vea menos perjudicado por la muerte. En realidad, según la TM, esas razones también pueden ser muy fuertes (eso depende de cuán perjudicado por la muerte se vería el individuo). Significa solamente que, según la TM, las razones contra matar y para salvar a aquel que se vería más perjudicado por la muerte son todavía más fuertes.
Considere, entonces, dos implicaciones de la TM:
Implicación 1: Si comparamos a un humano que tiene las capacidades cognitivas de un adulto normal con un humano que carece de esas capacidades (como los bebés, los niños, los fetos ya o los adultos víctimas de ciertas enfermedades o accidentes que les impiden tener tales capacidades), si el humano que carece de esas capacidades se ve más perjudicado por la muerte que el humano que las posee, tenemos razones directas más fuertes contra matar y para salvar la vida del humano que carece de esas capacidades.
Implicación 2: Si comparamos a un animal no humano con un humano, si el animal no humano se ve más perjudicado por la muerte que el humano, tenemos razones directas más fuertes contra matar y para salvar la vida del animal no humano.
12.5. Un ejemplo de enfoque centrado en un estatus moral privilegiado
Algunas personas creen que las razones directas contra matar y para salvar la vida de humanos adultos normales son más fuertes, incluso cuando estos se ven menos perjudicados por la muerte. Esta visión se defiende comúnmente alegando que los humanos adultos normales poseen un estatus especial (normalmente llamado dignidad).
Un ejemplo es el Enfoque de Dos Niveles (en el original, Two-Tiered Account), propuesto por Jeff , que abreviaremos aquí como TTA57. Este enfoque distingue entre lo incorrecto de matar a seres capaces de autonomía y lo incorrecto de matar a los que no lo son.
La TTA defiende las cuatro tesis siguientes58:
(1) Según la TTA, lo incorrecto de matar a seres incapaces de autonomía (sean no humanos o humanos) depende de cuán perjudicados se ven por la muerte. Por lo tanto, lo incorrecto de matar a esos seres varía en grado.
(2) Según la TTA, lo incorrecto de matar a agentes autónomos no depende de cuán perjudicados se ven por la muerte, sino del respeto por su dignidad. Esto implica la llamada Tesis de la Igual Incorrección. De acuerdo con esta tesis, esos individuos poseen dignidad porque son capaces de tomar decisiones autónomas. Esa capacidad también varía en grados, pero, de acuerdo con la Tesis de la Igual Incorrección, la dignidad es un triunfo y no admite grados: todos los que poseen dignidad la poseen por igual. Según la TTA, lo incorrecto de matar a agentes autónomos no varía en grado, pues se funda en el respeto por su voluntad autónoma de no querer morir.
(3) Según la variante total de la TTA, lo incorrecto de matar a un agente autónomo es siempre mayor que lo incorrecto de matar a un ser incapaz de autonomía, sin importar cuánto más se vea este último perjudicado por la muerte. En cambio, según la variante con límite de la TTA, el triunfo de la
dignidad se aplica solo hasta cierto punto: según cuánto más se vea perjudicado por la muerte el ser incapaz de autonomía, lo incorrecto de matarlo es mayor.
(4) Según la TTA, es correcto matar a seres incapaces de autonomía si esa es la única manera de salvar a uno o más agentes autónomos (o de salvar a un número suficientemente grande de seres incapaces de autonomía), pero no es correcto hacer lo mismo con agentes autónomos. Aquí, de nuevo, según la variante de la TTA, el triunfo de la dignidad de los agentes autónomos se aplica totalmente o solo hasta cierto punto. De acuerdo con la variante con límite, habría un número a partir del cual la posibilidad de salvar a muchos otros individuos (sean agentes autónomos o no) haría correcto matar a agentes autónomos para salvarlos.
¿Son plausibles estas tesis? Lo discutiremos en los apartados 12.7, 12.8 y 12.9. Antes discutiremos si estas tesis podrían justificar la visión actual sobre los animales y las prácticas que los afectan. Lo veremos a continuación, en el apartado 12.6.
12.6. ¿Justificaría el enfoque de dos niveles la visión común sobre los animales?
Un error común es pensar que, si es más incorrecto matar o dejar de salvar a humanos, entonces no hay nada incorrecto en matar o en dejar de salvar a animales no humanos. Esto es un error, pues el hecho de que el acto A sea más incorrecto que el acto B no muestra que el acto B no sea incorrecto (de hecho, puede seguir siendo muy incorrecto, apenas un poco menos incorrecto que A).
Así, contrariamente a lo que podría pensarse en un principio, la TTA no podría justificar la experimentación con animales, y mucho menos el consumo de animales u otras formas de . Observe que la tesis número 4 de la TTA sostiene que está justificado matar a seres incapaces de autonomía solo si esa es la única manera de salvar a otros individuos. El consumo de animales, obviamente, no tiene que ver con salvar vidas, dado que podemos cubrir nuestras necesidades nutricionales con vegetales. En cuanto a la experimentación con animales, buena parte de ella no se realiza con el objetivo de descubrir medicamentos y, aun en lo que respecta a la parte que sí, no hay manera de mostrar que no se habrían podido obtener los mismos beneficios sin usar animales (incluso podría ser que no usar animales fuera más eficiente para obtenerlos).
En cuanto a salvar vidas, la TTA sostiene solamente que es todavía más incorrecto no salvar la vida de humanos adultos normales. Pero aun así puede reconocer que es muy incorrecto no salvar la vida de animales no humanos (incluida la vida de los animales que viven en la naturaleza y son víctimas de procesos naturales). El propio McMahan, creador de la TTA, defiende intervenir en la naturaleza para ayudar a los animales en la naturaleza que son víctimas de los 59.
Importante: nada de lo dicho anteriormente significa que sea más incorrecto matar y dejar de salvar a humanos. Quiere decir solamente que, aunque lo fuera, eso no justificaría las prácticas comunes de matanza de animales no humanos y de negligencia en cuanto a salvar sus vidas.
A continuación discutiremos algunos problemas de la TTA.
12.7. ¿Cuánto debemos confiar en las intuiciones?
Como vimos, la TTA sostiene que (siempre o por lo general, según la variante) es más incorrecto matar a agentes autónomos, incluso cuando se ven menos perjudicados por la muerte. Sin embargo, corresponde a los defensores de la TTA explicar por qué, pues están abriendo una excepción al principio general de que la gravedad de lo incorrecto de matar depende de cuánto se vería perjudicada la víctima por la muerte. Esto, por sí solo, no muestra que la TTA esté equivocada, pero sí muestra que la recae en sus defensores, que deben justificar la excepción que quieren abrir.
En respuesta, los defensores de la TTA sostienen que se debe a que los agentes autónomos poseen el triunfo de la dignidad, que existiría en virtud de su autonomía. Pero ¿por qué la capacidad de autonomía generaría un triunfo? ¿Y por qué específicamente la autonomía generaría ese triunfo y no, digamos, la sintiencia o cualquier otra característica60? Todo esto la TTA simplemente lo postula.
La razón para postular estas cosas, según los defensores de la TTA, es que, supuestamente, hacerlo fundamentaría ciertas intuiciones61: que lo incorrecto de matar a animales no humanos y a humanos incapaces de autonomía varía en grado, pero que lo incorrecto de matar a humanos adultos normales no varía en grado; que lo incorrecto de matar a agentes autónomos es mayor que lo incorrecto de matar a seres incapaces de autonomía; que es correcto matar a seres incapaces de autonomía en circunstancias en las que matar a agentes autónomos no lo sería, etc. Se sostiene entonces que esas
intuiciones pueden fundamentarse postulando que los agentes autónomos poseen el triunfo de la dignidad y que esta, a su vez, surgiría de su propia capacidad de autonomía62.
Sin embargo, este postulado no está fundamentado de manera independiente. Lo que lo fundamenta es simplemente el hecho de que concuerda con aquellas intuiciones. Aquellas intuiciones, a su vez, se consideran correctas porque concuerdan con este postulado. Pero, entonces, la TTA es claramente circular: el postulado entra en escena para fundamentar aquellas intuiciones, y el propio postulado se fundamenta en aquellas intuiciones.
Además de la evidente circularidad, debemos tomar en serio la posibilidad de que esas intuiciones sean sesgadas. Veremos más sobre esto a continuación.
12.8. ¿Cómo poner a prueba las intuiciones?
McMahan, defensor de la TTA, afirma que la coherencia entre varias creencias aumenta las razones para pensar que cada una de ellas está justificada: se refuerzan por su apoyo mutuo63. Un problema de esto es que cualesquiera intuiciones que no sean contradictorias entre sí pueden reforzarse mutuamente y, aun así, ser arbitrarias, sesgadas o partir de factores moralmente irrelevantes, de creencias fácticas falsas, etc.
Para evitar este problema, McMahan sostiene que las intuiciones justificadas son las que sobreviven a un proceso de filtrado que eliminaría las intuiciones que son: (1) producto obvio del interés propio, (2) bases metafísicas inverosímiles o (3) errores fácticos64.
También reconoce que, para que un principio dé apoyo a una o más intuiciones, necesita tener credibilidad independiente (y no ser aceptado solo porque fundamentaría las intuiciones)65. El objetivo, según el autor, es trascender nuestros puntos de vista subjetivos y alcanzar el mayor grado posible de objetividad e 66.
Estos parecen ser buenos criterios para poner a prueba las intuiciones. Sin embargo, parece que la TTA no supera esta prueba de filtrado. Para empezar, parece que la TTA sería rechazada enérgicamente desde una perspectiva imparcial. Veremos algo al respecto a continuación.
12.9. ¿Supera el enfoque de dos niveles la prueba de imparcialidad?
¿Cómo saber si una decisión es imparcial? Un método muy utilizado consiste en imaginar si la consideraríamos justa en caso de no saber qué posición ocuparíamos entre los afectados por ella. Un método de este tipo fue propuesto inicialmente por John 67 en 1955, y un método muy similar fue ampliamente utilizado más tarde en la obra Teoría de la justicia, de 1971, de John 68, que influyó en muchos otros trabajos posteriores.
El método consiste en imaginar agentes racionales y autointeresados que buscan maximizar su propio bienestar, pero que todavía no han nacido en el mundo en que vivirán. Esta es la llamada posición original. En ella, esos agentes deben decidir qué principios morales y políticos regirán en ese mundo futuro. Sin embargo, deben decidirlo tras un velo de la ignorancia, en el que no saben qué características tendrán después de nacer. No sabrán su raza, su género ni su nacionalidad; si nacerán en familias ricas o pobres; si nacerán sanos o con alguna enfermedad; qué talentos o dificultades tendrán, etc. Todo eso se sorteará, y tras el no podemos saber nada sobre los factores que dependen de la buena o la mala suerte. Así, hay iguales probabilidades de que los agentes nazcan como cualquiera de los individuos del mundo futuro. La idea básica es que aquello que agentes racionales y autointeresados consideraran justo/injusto en tales condiciones sería, de hecho, justo/injusto.
A veces se sostiene que este método solo es aplicable a nuestras decisiones que afectan a seres que poseen un sentido de la justicia. Según esta visión, el método no es aplicable a nuestras decisiones que afectan a los animales no humanos y a los humanos incapaces de entender dicho método (como los bebés, los niños y los adultos que tienen alguna discapacidad cognitiva).
Sin embargo, este razonamiento solo tendría sentido si, para que alguien sea víctima de una injusticia, también fuera necesario poseer un sentido de la justicia. Pero considere, por ejemplo, el caso de un niño humano que nació con una limitación cognitiva que le impedirá durante toda la vida
desarrollar un sentido de la justicia. Imagine que ese niño es tratado peor que los demás a causa del color de su piel, de sus limitaciones cognitivas o de cualquier otro factor que sea resultado de la lotería natural. El hecho de que ese niño no posea un sentido de la justicia (ni pueda llegar nunca a desarrollarlo) no hace que el trato que recibió deje de ser injusto. Es cierto que solo tiene sentido responsabilizar a alguien que cometió una injusticia si ese alguien posee un sentido de la justicia (por eso no tiene sentido responsabilizar a los bebés, por ejemplo). Sin embargo, no es necesario poseer un sentido de la justicia para ser víctima de una injusticia.
Si es así, entonces la falta de un sentido de la justicia en los animales no humanos no es una buena razón para excluirlos de la protección de los principios de justicia, pues también es posible que sean víctimas de injusticia. Por eso, la verdadera imparcialidad requiere que, tras el velo de la ignorancia, también se excluya el conocimiento de la especie a la que uno pertenece, pues eso también es un resultado de la lotería natural69.
Teniendo esto en cuenta, una manera de comprobar si la TTA supera la prueba de imparcialidad es imaginar si agentes racionales y autointeresados la considerarían justa si existiera la posibilidad de que nacieran como seres que no desarrollarán autonomía.
Recordemos que, de acuerdo con la TTA, (a veces o siempre, según la variante) las razones contra matar a seres incapaces de autonomía son más débiles, incluso cuando estos se ven más perjudicados por la muerte. Siendo así, parece que, cuanto mayor sea la probabilidad de que agentes racionales y autointeresados (es decir, agentes que buscan maximizar su propio bienestar) resulten sorteados para nacer como seres incapaces de autonomía una vez levantado el velo, con más fuerza rechazarían la TTA.
En el mundo real esa posibilidad sería gigantesca, ya que la cantidad de animales no humanos es astronómicamente mayor que la cantidad de humanos. La población humana ronda los 8.000 millones de individuos. Según algunas estimaciones, en un momento dado habría al menos de 1 a 10 trillones de animales no humanos sintientes en el mundo70. Esta diferencia de tamaño es tan astronómica que resulta difícil visualizarla. Sin embargo,
una analogía ayudará a entenderla: si hacemos una analogía con el período de un año, la población humana representaría como máximo 0,25 segundos del año.
Esto sugiere con fuerza que la intuición de que los seres capaces de autonomía deben poseer un estatus especial no superaría la prueba de imparcialidad. Además, sugiere que dicha intuición se funda: (1) en el interés propio (pues sabemos que, en el mundo real, somos capaces de autonomía) y (2) en la creencia de que nosotros mismos no podríamos salir desfavorecidos por esa intuición (lo cual es un error fáctico, pues cada uno de nosotros puede llegar a dejar de tener autonomía si una enfermedad o un accidente llega a afectar nuestras capacidades cognitivas).
Por lo tanto, si debemos buscar la imparcialidad y rechazar las intuiciones que son resultado del interés propio y de errores fácticos, como propone McMahan, parece que hay buenas razones para rechazar la intuición de que los seres capaces de autonomía deben tener un estatus especial.
12.10. Conclusiones
Si lo argumentado anteriormente es correcto, parece que no hay manera de justificar la idea de que ciertos individuos deben poseer un privilegiado. Si es así, entonces la fuerza de las razones directas contra matar y para salvar vidas debe determinarse únicamente a partir de la magnitud del daño de la muerte.
Practica
Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.
Si matar a A es más grave que matar a B, ¿se sigue que matar a B no está mal?
¿Qué prueba aplica el capítulo al enfoque de dos niveles?
Para pensar
¿Qué intuición tuya sobre matar animales mantendrías si no supieras si nacerías humano o animal?
Notas del autor 14
- 57 Para la propuesta de la TTA, ver McMahan, (2002, p. 242-5, 260; 2013, p. 103). ↩
- 58 McMahan (2002, p. 245, 260). ↩
- 59 McMahan (2015). ↩
- 60 Para críticas de este tipo, ver (2017). ↩
- 61 McMahan (2002, p. 142-145, 160; 2013, p. 103). ↩
- 62 McMahan (2002, p. 142, 145, 160). ↩
- 63 McMahan (2002, p. 78). ↩
- 64 McMahan (2002, p. 233, 238; 2013, p. 104, 110, 116-8). ↩
- 65 McMahan (2013, p. 112). ↩
- 66 McMhan (2013, p. 117). ↩
- 67 Ver Harsanyi (1955). ↩
- 68 Ver Rawls (1999 [1971]). ↩
- 69 Para una defensa de esta posición, ver (2009 [1998], p. 118-175). ↩
- 70 Ver National Museum of Natural History & Smithsonian Institution (2008) y (2019). ↩
Fuentes citadas en este texto 9
La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen III.
- HARSANYI, J. Cardinal welfare, individualistic ethics, and interpersonal compa- risons of utility. Journal of Political Economy, v. 63, p. 309-321, 1955.
- HORTA, O. Why the Concept of Moral Status Should Be Abandoned. Ethical Theory and Moral Practice, v.20, p. 899-910, 2017.
- MCMAHAN, J. Moral intuition. In: LAFOLLETTE, H.; PERSSON, I. (org.). The Blackwell Guide to Ethical Theory. Oxford: Blackwell Publishing, 2013. p. 103-120.
- MCMAHAN, J. The Ethics of Killing: Problems at the Margins of Life. Oxford: Oxford University Press, 2002.
- MCMAHAN, J. The Moral Problem of Predation. In: CHIGNELL, A.; CUNEO, T.; HALTEMAN, M. C. (org.). Philosophy Comes to Dinner: Arguments About the Ethics of Eating. London: Routledge, 2015. p. 268-294.
- NATIONAL MUSEUM OF NATURAL HISTORY & SMITHSONIAN INSTITUTION. Numbers of insects (species and individuals). Encyclopedia Smithsonian, 2008.
- RAWLS, J. A Theory of Justice. Revised Edition. Harvard: Harvard University Press, 1999 [1971].
- ROWLANDS, M. Animal rights: Moral, theory and practice. 2. ed. New York: Palgrave Macmillan, 2009 [1998].
- TOMASIK, B. How Many Animals are There? Essays on Reducing Suffering, 07 ago. 2019.
Textos recomendados
Sigue en el tema Los animales y el daño de la muerte.
Reflexiones adicionales: muerte, aniquilación, decisión racional y probabilidades
Considerar la posibilidad de una vida después de la muerte no cambia radicalmente la evaluación: hay…
¿En qué consiste el daño de la muerte?
Frente a la visión epicúrea de que la muerte no es un daño, el capítulo sostiene que daña porque impide lo…
Discutiendo la afirmación de que los animales no resultan perjudicados por la muerte
Los animales son dañados por la muerte aunque no entiendan qué es ni tengan deseos sobre el futuro: todo…