Questão
de Ética

Volumen III · Los animales y el daño de la muerte · capítulo 1

¿En qué consiste el daño de la muerte?

5 min de lecturaNivel intermedio5 notas5 fuentes

Selecciona un fragmento para destacarlo, anotarlo o compartirlo
¿Es tu primera vez en este tema? Lee primero la versión simplificada, escrita para quien recién empieza (2 min).

Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original

Frente a la visión epicúrea de que la muerte no es un daño, el capítulo sostiene que daña porque impide lo positivo que el individuo viviría; y, aunque Epicuro tuviera razón, eso valdría por igual para humanos y animales.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen III, p. 8 de la edición en PDF · traducción al español

1.1. Introducción

El tema de este libro es el y su magnitud. En términos generales, investiga qué condiciones deben cumplirse para que los individuos resulten perjudicados por la muerte y cómo evaluar cuánto se los perjudica. En términos específicos, trata estas cuestiones con respecto a la muerte de animales no humanos.

Hay personas que afirman que solo los humanos resultan perjudicados por la muerte. Discutiremos esa posición en el capítulo 2. En este capítulo discutiremos la posición que afirma que la muerte nunca perjudica a nadie, sea humano o no humano. Después, en este mismo capítulo, veremos en qué se basa la idea de que la muerte es un daño.

Antes de empezar, es importante entender exactamente lo que sostiene cada una de estas visiones. La visión de que la muerte es un daño no afirma que siempre es mejor seguir vivo que morir. Esta visión afirma solamente que, en determinadas condiciones, si alguien muere, resulta perjudicado. Esto es compatible con reconocer que hay ciertas situaciones en las que morir es menos malo que seguir vivo (por ejemplo, si todo lo que le espera al individuo si sigue vivo es un sufrimiento atroz). Por otro lado, la visión de que la muerte no es un daño no es la visión de que a veces es mejor morir que seguir vivo. Es, en cambio, la visión de que la muerte nunca perjudica a nadie. Discutiremos ambas visiones a continuación

1.2. La visión de que la muerte no es un daño

El filósofo (341–270 a. C.) sostuvo que la muerte no es un daño sobre la base del siguiente argumento: cuando el individuo existe, la muerte no existe; y cuando llega la muerte, el individuo deja de existir; por lo tanto, nunca se encontrarán1. Lo que Epicuro quería decir con esto es que la muerte no es un daño porque, a diferencia del sufrimiento, no es una experiencia negativa2. Epicuro defendía esta visión con el objetivo de que las personas perdieran el miedo a morir, y con frecuencia esta visión se menciona con el mismo objetivo.

Si la visión de Epicuro es correcta, realmente no hay motivos para tener miedo a morir, porque entonces la muerte no perjudica a nadie. Sin embargo, si Epicuro tiene razón, hay otras dos implicaciones que con frecuencia pasan inadvertidas3. La primera es que morir antes no sería peor que morir después. De hecho, según esta visión, morir no es malo en absoluto, ocurra cuando ocurra (lo único malo es que haya sufrimiento en el momento de la muerte). Así, según esta visión, no hay ninguna razón para evitar la muerte, ya que no se la considera un daño. La segunda implicación es que todas las razones para no matar provendrían o bien de la preocupación por que la víctima sufra en el momento de la muerte, o bien del respeto a otros individuos distintos del muerto (por ejemplo, la nostalgia que sentirían por él). Según esta visión, siempre que se mate a la víctima sin causarle dolor, no se le estaría haciendo nada malo.

A continuación veremos algunas razones para rechazar la visión de Epicuro sobre la muerte. A partir de esas razones podremos entender cuál es el fundamento de la idea de que la muerte es un daño.

1.3. La muerte como daño por impedir lo que es positivo

En la base de la concepción de que la muerte no es un daño está la idea de que la única forma posible de daño son las experiencias negativas. Por eso Epicuro no consideraba la muerte un daño, pues, si es el cese de las experiencias, obviamente no se experimenta y, por lo tanto, no puede ser una experiencia negativa, como lo es el sufrimiento.

La visión opuesta a la epicúrea es que alguien puede resultar perjudicado tanto por la presencia de lo que es negativo como por la ausencia de lo que es positivo, y que la muerte es un daño porque impide lo que es positivo4. Según esta visión, la muerte no se experimenta como un mal (como el sufrimiento), pero es un daño porque impide disfrutar de lo que sería bueno5.

Un argumento a favor de esta visión es que, si alguien resulta perjudicado por la presencia de las experiencias negativas porque estas son malas en sí, entonces, análogamente, alguien resulta perjudicado por la ausencia de las experiencias positivas porque estas son buenas en sí.

Según esta visión, para saber si es mejor seguir vivo o si es mejor morir, tenemos que intentar imaginar cómo sería la vida que tendría el individuo si siguiera vivo (si sería más positiva o más negativa, y en qué proporción) y evaluar si eso sería mejor o peor que morir. Así, esta explicación del daño de la muerte es compatible con afirmar que, según lo negativa que fuera la vida que le esperaría a alguien, seguir vivo podría ser incluso peor que morir. Por lo tanto, esta concepción no afirma que morir sea siempre un daño. En cambio, explica en qué consiste el daño de la muerte y, a partir de ello, ofrece un criterio para saber en qué condiciones la muerte es un daño.

1.4. La magnitud del daño de la muerte y el momento en que se produce

A diferencia de lo que sostiene la visión epicúrea, también es posible explicar por qué importa, en términos de la magnitud del daño, que la muerte se produzca antes o después.

Supongamos que tenemos solo dos posibilidades: (1) nacer para vivir 15 años muy felices y después morir sin dolor; o (2) nacer para vivir 70 años igualmente felices y después morir sin dolor. Suponga también que la cantidad de sufrimiento experimentado en 1 o en 2 es la misma (en 2 no se añadiría sufrimiento extra; solo se añadirían experiencias positivas) y que se determinaría por sorteo si viviremos la vida 1 o la vida 2.

Si la concepción epicúrea de la muerte fuera correcta, daría igual que nos tocara vivir la vida 1 o la 2, pues en ambos casos la muerte es indolora y la cantidad de sufrimiento experimentado es igual. Pero, claramente, si nos toca vivir la vida 1 tuvimos mala suerte, y si nos toca vivir la vida 2 tuvimos suerte, y el motivo es simplemente que en la vida 2 la cantidad de experiencias positivas es mayor.

1.5. Conclusión

Más arriba vimos algunas razones para rechazar la visión epicúrea de la muerte y sostener que la muerte sí es un daño. Además, es importante recordar que, aunque la concepción epicúrea del daño de la muerte fuera correcta, no serviría de base para la afirmación de que solo los humanos resultan perjudicados por la muerte. Según la visión epicúrea, nadie resulta perjudicado por la muerte. En el apartado siguiente discutiremos algunas visiones que sostienen que solo los humanos resultan perjudicados por la muerte.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume III
Ver todo el tema

Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

Según la visión epicúrea...

Aunque la visión epicúrea fuera correcta, ¿permitiría decir que solo los humanos son dañados por la muerte?

Para pensar

Si supieras que vas a morir mañana, sin dolor, ¿perderías algo? ¿Qué?

Notas del autor 5
  1. 1 Epicuro (1991 [311 a.C.]). ↩
  2. 2 Sobre esto, ver (1987, p. 173). ↩
  3. 3 Suits (2001, p. 82), defensor moderno de la visión epicúrea, acepta y defiende ambas implicaciones. ↩
  4. 4 Para un ejemplo de defensor de esta visión, ver (1980, p. 4). ↩
  5. 5 (1991, p. 213). ↩
Fuentes citadas en este texto 5

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen III.

  • EPICURO. Carta a Meneceo. In: EPICURO. Obras. Madrid: Tecnos, 1991. p. 57-65.
  • FELDMAN, F. Some Puzzles About the Evil of Death. Philosophical Review, v. 100, p. 205- 27, 1991.
  • NAGEL, T. Death. In: NAGEL, T. Mortal Questions. Cambridge: Cambridge University Press, 1980, p. 1-10.
  • SAPONTZIS, S. F. Morals, Reason and Animals. Philadelphia: Temple University Press, 1987.
  • SUITS, D. B. Why Death Is Not Bad for the One Who Died. American Philosophical Quarterly, [s.l.], v. 38, p. 69-84, 2001.

Textos recomendados

Sigue en el tema Los animales y el daño de la muerte.

Recorre los temas