Questão
de Ética

Volumen III · Los animales y el daño de la muerte · capítulo 4

¿Quien es incapaz de placeres intelectuales resulta poco perjudicado por la muerte?

2 min de lecturaNivel intermedio1 notas3 fuentes

Selecciona un fragmento para destacarlo, anotarlo o compartirlo
¿Es tu primera vez en este tema? Lee primero la versión simplificada, escrita para quien recién empieza (2 min).

Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original

Decir que quien no tiene placeres intelectuales es poco dañado por la muerte no se sostiene: los placeres intelectuales no son necesariamente más valiosos, y aunque lo fueran, eso no volvería poco valiosos a los demás placeres.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen III, p. 17 de la edición en PDF · traducción al español

A veces se sostiene que, cuanto más sofisticadas cognitivamente son las experiencias, más valiosas son y que, por eso, alguien resulta perjudicado en mayor grado si no puede experimentarlas21. Esta visión se utiliza a veces para sostener que, como los animales no humanos no son capaces de los placeres intelectuales de los que son capaces los humanos adultos normales, la muerte no los privaría de algo muy valioso. Según esta visión, aunque los animales no humanos resulten perjudicados por la muerte, esta sería un daño pequeño para ellos y, por lo tanto, no habría nada muy malo en matarlos o en dejar de salvar sus vidas.

El primer problema de este argumento es que la afirmación de que los placeres intelectuales son necesariamente más valiosos es cuestionable. Por ejemplo, podría decirse que una manera no arbitraria de averiguar el valor de un placer es atender a su intensidad y a su duración, en lugar de dar por supuesto de antemano que determinados tipos de placeres son necesariamente más valiosos que otros.

En este sentido, estar cerca de alguien a quien se quiere mucho (una experiencia no intelectual) y jugar una partida de ajedrez (una experiencia intelectual) pueden ser experiencias igualmente valiosas para quien las tiene, siempre que produzcan la misma cantidad de satisfacción y duren el mismo tiempo. En cambio, la concepción según la cual las experiencias intelectuales son más valiosas tendría que decir que, en este caso, jugar al ajedrez tiene más valor aunque produzca la misma satisfacción (¡e incluso aunque produzca menos satisfacción!), lo que parece tendencioso.

El segundo (y principal) problema es que, aunque los placeres intelectuales fueran más valiosos, eso no implica que los placeres no intelectuales no sean valiosos, ni que sean poco valiosos. Por lo tanto, afirmar que los placeres intelectuales son más valiosos no puede fundamentar la conclusión de que los animales no humanos resultan poco perjudicados por la muerte. Sus experiencias no intelectuales pueden ser, igual que en el caso humano, sumamente gratificantes y, por eso, pueden resultar perjudicados por la muerte en alto grado al verse impedidos de disfrutarlas.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume III
Ver todo el tema

Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Cuál es el “segundo y principal” problema del argumento?

Para el capítulo, estar cerca de alguien a quien quieres y jugar ajedrez pueden ser...

Para pensar

¿Cuáles de las experiencias más valiosas de tu vida no fueron intelectuales?

Notas del autor 1
  1. 21 Son ejemplos de esta visión las posiciones de Mill (1969 [1861], p. 209-17) y (2002 [1993], p. 83-6). Pueden encontrarse críticas a esta visión en (2001) y (2014). ↩
Fuentes citadas en este texto 3

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen III.

  • CAVALIERI, P. The Animal Question: Why Nonhuman Animals Deserve Human Rights. Oxford: Oxford University Press, 2001.
  • MILL, J. S. Utilitarianism. In: MILL, J. S. Collected Works, vl. X. London: Routledge and Kegan Paul, 1969 [1861], p. 203-59.
  • SAPONTZIS. F. In Defense of the Pig. Journal of Animal Ethics, v. 4, n. 1, p. 5-17, 2014.

Este capítulo en el Volumen XII

Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.

La muerte los perjudica poco porque no son capaces de placeres intelectuales, y estos son más valiosos. (III, cap. 4).
Aunque así fuera, eso no fundamentaría la conclusión. Lo que habría que mostrar para fundamentar la conclusión es que los placeres no intelectuales no son valiosos (y no que los placeres intelectuales son más valiosos). Además, también es cuestionable la tesis de que todo placer intelectual es más valioso. Por ejemplo, reencontrar después de 20 años a un ser querido desaparecido parece ser más valioso que muchas actividades intelectuales.

Textos recomendados

Sigue en el tema Los animales y el daño de la muerte.

Recorre los temas