Volumen III · Los animales y el daño de la muerte · capítulo 6
Objeciones a la evaluación de la magnitud del daño de la muerte basada en los AVAC
Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original
La objeción de que medir el daño de la muerte en AVAC tiene implicaciones absurdas apela a intuiciones que pueden estar sesgadas; hasta que otro criterio se fundamente de manera independiente, tenemos razones para usar los AVAC.
Algunas personas dicen: “este cálculo da un resultado raro, así que está mal”. Pero a veces lo raro es solo distinto de lo que estamos acostumbrados. Antes de tirar el cálculo, necesitamos una mejor forma de medir.
Cuando la idea de que la Tierra gira alrededor del Sol parecía “absurda”, el problema era la intuición, no la astronomía. Un resultado sorprendente no es, por sí mismo, un resultado equivocado.
- P1 La objeción dice que los AVAC tienen implicaciones contraintuitivas y que, por lo tanto, deben rechazarse.
- P2 Las intuiciones pueden reflejar sesgos, como el especismo, y hay que ponerlas a prueba.
- P3 La objeción no ofrece un criterio alternativo fundamentado de manera independiente.
- C Por lo tanto, hasta que eso ocurra, tenemos razones para basarnos en los AVAC.
El argumento central del capítulo en forma lógica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión se sigue. Para discrepar, tienes que mostrar qué premisa es falsa.
Dicen “Si el cálculo dice que un animal pierde tanto como un humano, el cálculo está mal.”
Respuesta Decir que está mal solo porque contradice la intuición es suponer de antemano que los animales importan menos, que es justamente lo que se está discutiendo.
Más objeciones y respuestas en Desmontando objeciones.
Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen III, p. 23 de la edición en PDF · traducción al español
6.1. La objeción de las implicaciones absurdas
En el capítulo anterior vimos un enfoque que evalúa la magnitud del basándose únicamente en cuánto ha disfrutado ya alguien y/o cuánto le quedaría por disfrutar, y lo estima en términos de (años de vida ajustados por calidad).
Una objeción a este enfoque alega que conduce a conclusiones absurdas. Entre esas conclusiones están: (1) que, en ciertos casos, un animal no humano resultaría más perjudicado por la muerte que un humano; (2) que, en la mayoría de los casos, los niños resultarían más perjudicados por la muerte que los adultos; (3) que el momento en que alguien resultaría más perjudicado por la muerte es el primer instante en que el feto se vuelve sintiente (pues todavía no ha disfrutado nada y aún tendría todo por disfrutar) y que, por lo tanto, los fetos ya resultarían más perjudicados por la muerte que quienes ya han nacido26.
Antes de ver la principal respuesta a esta objeción, es importante observar que la medición de la magnitud del daño de la muerte basada en los AVAC no implica que todos y cada uno de los fetos ya sintientes resulten más perjudicados por la muerte que todos y cada uno de los individuos ya nacidos. Según cuántos más AVAC positivos futuros (y/o cuántos más AVAC negativos pasados) tuviera el individuo ya nacido, podría resultar más perjudicado por la muerte que el feto ya sintiente. Lo mismo valdría para la comparación entre el daño de la muerte para adultos y para niños, y entre humanos y animales no humanos. De hecho, esta es una virtud de la evaluación de la magnitud del daño de la muerte basada en los AVAC: tiene en cuenta las complejidades de cada caso y evita generalizaciones del tipo “tal o cual tipo de ser siempre resulta más perjudicado por la muerte”.
Sin embargo, quien plantea la objeción podría insistir en que, en la mayoría de los casos, la evaluación de la magnitud del daño de la muerte basada en los AVAC tendría aquellas implicaciones supuestamente absurdas. Así pues, la respuesta principal a esta objeción es señalar lo siguiente: decir que una implicación es absurda no es ofrecer razón alguna para mostrar que, de hecho, lo
sea. Hay que presentar una explicación de por qué serían absurdas. A continuación discutiremos algunos intentos en este sentido.
6.2. Discutiendo la apelación a las intuiciones
Una manera de sostener que aquellas implicaciones son absurdas es señalar que son contraintuitivas, en el sentido de que contradicen las creencias que tenemos antes de reflexionar sobre el asunto. Según este enfoque, si una conclusión a la que llegamos mediante la reflexión contradice nuestras creencias previas, tiene que haber algo erróneo en la conclusión.
Este enfoque tiene un problema evidente: solo tendría sentido si nuestras creencias previas fueran siempre correctas. Pero, si así fuera, no tendría sentido reflexionar sobre nada, pues el objetivo de la reflexión es justamente investigar cuáles de nuestras creencias previas se sostienen después de un examen. Si las creencias previas van a ser el criterio para evaluar la reflexión, ¿para qué reflexionar? Una cosa es decir que, si un enfoque tiene una implicación extraña, entonces debemos ponerlo a prueba más veces. Otra cosa es decir que las conclusiones que extraemos después de reflexionar son erróneas si contradicen nuestras creencias previas.
Otra posibilidad es admitir que el hecho de que una conclusión sea contraintuitiva no muestra que sea errónea, pero sostener que la recae sobre quien contradice la intuición. Esto puede tener sentido con respecto a creencias básicas que todos tenemos. Por ejemplo, si alguien afirma que la Tierra tiene forma de guitarra, sin duda la carga de la prueba recae sobre esa persona. Pero ocurre que, en las cuestiones éticas, las intuiciones varían mucho de una persona a otra. Considere las intuiciones que estamos discutiendo con respecto a la magnitud del daño de la muerte. Hay muchas personas que tienen intuiciones exactamente opuestas. Tal como lo plantean quienes proponen la objeción, da a entender que todas las personas tienen aquellas intuiciones, pero eso no es cierto. Por lo tanto, aunque supusiéramos que la carga de la prueba recae sobre quien desafía la intuición, seguiríamos sin saber sobre quién recaería la carga de la prueba, pues la intuición varía ampliamente.
También es posible cuestionar la idea de que la carga de la prueba recae sobre quien contradice las intuiciones. Es posible sostener exactamente lo opuesto, es decir, que, si un enfoque concuerda con nuestras creencias iniciales, eso es una razón para desconfiar de él, pues es posible que creamos en él simplemente porque nos evita la incomodidad de cuestionar nuestras creencias iniciales27. Confiar en las intuiciones en ética solo tendría sentido si tuviéramos una especie de “sensor” especial que nos revelara automáticamente, sin reflexión alguna, qué es lo correcto y lo incorrecto en ética. No parece haber ninguna razón para pensar que exista algo así. Al contrario, nuestras intuiciones (es decir, las creencias que mantenemos antes de reflexionar) probablemente son el resultado de las ideas que hemos cultivado toda la vida y que también cultiva nuestra sociedad, y que bien pueden ser prejuicios.
Además, muchas intuiciones pueden ser el resultado de debidos al modo en que funciona el cerebro28. Un ejemplo es el sesgo conocido como cascada de disponibilidad, que se produce cuando una creencia colectiva gana cada vez más aceptación a través de su creciente repetición en el discurso público, aunque no sea plausible. Esta es una razón más para desconfiar de nuestras intuiciones. No se muestra que una idea es plausible solo señalando que parece plausible (que es lo que se hace con la apelación a las intuiciones).
También es interesante observar que algunos de quienes proponen la objeción que estamos discutiendo defienden otras posiciones que suenan sumamente contraintuitivas para muchas personas, como el veganismo29 y la intervención en la naturaleza para ayudar a los animales salvajes cuando son víctimas de procesos naturales30 (dos posiciones que yo, de hecho, también defiendo31). Muy posiblemente estos autores no defendieron siempre estas posiciones, y fue la reflexión lo que los hizo cambiar (como ocurrió en mi caso). Pero, si en este caso se abandonaron las creencias previas a la luz de la reflexión, ¿por qué, con respecto al daño de la muerte, las creencias previas deberían funcionar como una especie de autoridad sobre la reflexión?
6.3. En defensa del criterio de los AVAC
Veremos ahora una razón para pensar que, en el caso de la magnitud del daño de la muerte, la carga de la prueba recae sobre quien contradice las conclusiones de la medición basada en los AVAC. La razón es que la medición de la magnitud del daño de la muerte en términos de AVAC se sigue directamente de la explicación de en qué consiste el daño de la muerte: si la muerte es un daño porque impide lo positivo que el individuo experimentaría si siguiera vivo,
entonces, cuanto más le quedaría por experimentar y/o cuanto menos ha experimentado hasta ahora, mayor es ese daño.
Si alguien afirma que las conclusiones que se siguen de esta evaluación son erróneas porque contradicen ciertas intuiciones, entonces tiene que presentar un principio que muestre que esas intuiciones son correctas (y no simplemente dar por supuesto de antemano que lo son).
Un intento en este sentido es el Abordaje de los Intereses Relativos al Tiempo (abreviado aquí como AIRT), que discutiremos con más detalle en los capítulos 7 y 9. Sostiene que la magnitud del daño de la muerte debería medirse multiplicando el valor del que alguien se vería privado por la muerte (como se hace en el enfoque de los AVAC) por el grado de que ese alguien mantendría a lo largo del tiempo32. De acuerdo con este enfoque, los fetos ya sintientes, los animales no humanos y los niños humanos tienen una conexión psicológica más débil y, por lo tanto, resultarían mucho menos perjudicados por la muerte.
Sin embargo, en este enfoque el criterio de la conexión psicológica no se fundamenta de manera independiente: se postula porque fundamentaría aquellas intuiciones y, por otro lado, aquellas intuiciones se defienden como correctas porque concuerdan con el criterio de la conexión psicológica33. Si es así, el razonamiento es claramente circular34.
Además, como el objetivo del AIRT es fundamentar intuiciones, vale la pena observar que tiene implicaciones aún más contraintuitivas para la mayoría de las personas que las implicaciones del enfoque centrado en los AVAC. Por ejemplo, según el AIRT, los niños pequeños casi no resultarían perjudicados por la muerte35.
Independientemente de qué enfoque sea más intuitivo o contraintuitivo, es importante tomar en serio la posibilidad de que nuestras intuiciones estén equivocadas antes de empezar a defenderlas a toda costa. Es posible que la muerte de animales no humanos, de niños humanos y de fetos ya sintientes (sea cual sea su especie) sea algo mucho más grave de lo que normalmente se reconoce.
Obviamente, esto no significa que todo enfoque con implicaciones contraintuitivas sea necesariamente correcto. Significa solamente que, para mostrar que un enfoque es erróneo, no basta con mostrar que tiene implicaciones contraintuitivas.
Desde luego, esto tampoco muestra que no pueda haber otros criterios para medir la magnitud del daño de la muerte además de los AVAC. Pero sí muestra que, hasta que tales criterios se fundamenten de manera independiente, tenemos razones para basarnos solo en los AVAC.
Practica
Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.
¿Cuál es la principal respuesta a la objeción de las implicaciones absurdas?
¿Concluye el capítulo que no puede haber otro criterio aparte de los AVAC?
Para pensar
¿Qué intuición tuya sobre los animales nunca has puesto a prueba? ¿Cómo podrías hacerlo?
Notas del autor 10
- 26 Esta objeción puede encontrarse en (1981); (2002, p. 165; 2019); Belshaw (2016) y Dossena (2024a, p. 128). ↩
- 27 Para una crítica de este tipo, ver DeLazari-Radek; (2014, p. 28-29; 133; 181; 197; 323). ↩
- 28 Sobre los sesgos cognitivos, ver (2011). ↩
- 29 Ver, por ejemplo, Dossena (2020). ↩
- 30 Ver, por ejemplo, McMahan (2015). ↩
- 31 Ver (2021, 2022). ↩
- 32 McMahan (2002, p. 232-3). ↩
- 33 McMahan (2002, p. 78; p. 165-171; 232-3). ↩
- 34 McMahan, defensor del AIRT, reconoce esta circularidad (2002, p. 78). ↩
- 35 El propio McMahan (2002, p. 170) subraya esta implicación. ↩
Fuentes citadas en este texto 11
La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen III.
- BELSHAW. Death, Pain, and Animal Life. In: VISAK, T.; GARNER, R. (orgs). The ethics of killing animals. New York: Oxford University Press, 2016, p. 32–50.
- CIGMAN, R. Death, Misfortune and Species Inequality. Philosophy & Public Affairs, v. 10, n. 1, p. 47-64, 1981.
- CUNHA, L. C. Razões para ajudar: o sofrimento dos animais selvagens e suas implicações éticas. Curitiba: Appris, 2022.
- CUNHA, L. C. Uma breve introdução à ética animal: desde as questões clássicas até o que vem sendo discutido atualmente. Curitiba: Appris, 2021.
- DELAZARI-RADEK, K.; SINGER, P. The point of view of the universe: Sidgwick and contemporary ethics. Oxford: Oxford University Press, 2014.
- DOSSENA, F. A filosofia e o veganismo: uma resposta a Luiz Felipe Pondé. Medium, 23 mai. 2020.
- DOSSENA, F. Uma introdução atualizada aos problemas da ética animal. Revista Peri, v. 16, n. 1, p. 125-132, 2024a.
- KAHNEMAN, D. Thinking, fast and slow. New York: Farrar, Straus & Giroux, 2011.
- MCMAHAN, J. Early Death and Later Suffering. In: GAMLUND, E.; SOLBERG, C. T. (orgs.). Saving People from the Harm of Death. Oxford: Oxford University Press, 2019, p.116-133
- MCMAHAN, J. The Ethics of Killing: Problems at the Margins of Life. Oxford: Oxford University Press, 2002.
- MCMAHAN, J. The Moral Problem of Predation. In: CHIGNELL, A.; CUNEO, T.; HALTEMAN, M. C. (org.). Philosophy Comes to Dinner: Arguments About the Ethics of Eating. London: Routledge, 2015. p. 268-294.
Textos recomendados
Sigue en el tema Los animales y el daño de la muerte.
¿Tendrían los animales una conexión psicológica menor?
Aunque la conexión psicológica con el futuro importara para el daño de la muerte, las mentes más simples…
Discutiendo la afirmación de que los animales son reemplazables
La idea de que los animales son reemplazables, es decir, de que matar a uno no está mal si otro con una…
¿Se ven los animales no humanos poco perjudicados por la muerte?
Con ejemplos como el de Bia y su viaje a las pirámides, el capítulo muestra que la fuerza de nuestras…