Questão
de Ética

Volumen VI · ¿A quién le debemos consideración moral? · capítulo 8

¿Son menos sintientes los animales con cerebros más simples?

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No hay buenas razones para decir que los animales con cerebros más simples son menos sintientes o merecen menos: son tan “alguien” como cualquier ser sintiente, sus experiencias pueden ser incluso más intensas en ciertas etapas, y darles menos peso por su cognición es inteligentismo.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VI, p. 25 de la edición en PDF · traducción al español

8.1. La visión de que hay grados de sintiencia

Una visión que a veces se defiende es que los animales que tienen cerebros más simples son menos que los animales que tienen cerebros más complejos27. Por la misma razón, esta visión sostiene también que hay etapas en la vida de un mismo individuo en las que es menos sintiente, como en el caso de un feto que ya es sintiente y en los casos de demencia28.

Quien adopta esta visión suele sostener también que, por eso, estaría justificado jerarquizar la debida a los animales: arriba los seres humanos, después los demás primates, después los demás mamíferos, y así sucesivamente. Esta visión también se utiliza para sostener que debemos dar mayor consideración a los adultos que a las crías. Sin embargo, como veremos en los apartados siguientes, esta visión mezcla tres conceptos distintos que no están necesariamente relacionados29: sintiencia, y cognición30.

Hay diferentes cosas que alguien puede querer decir cuando afirma que hay seres más sintientes que otros, según cómo esté utilizando la palabra sintiencia. A veces esta palabra se utiliza como sinónimo de la capacidad de tener experiencias (es decir, de que haya alguien “ahí dentro”). Otras veces se utiliza en referencia a la capacidad no solo de tener experiencias, sino también de reconocer ciertas experiencias como positivas y otras como negativas. Por ejemplo, si hubiera un ser capaz de tener experiencias pero que las experimentara todas como neutras (es decir, ni como positivas ni como negativas), ese ser sería sintiente según el primer sentido del término, pero no según el segundo. A continuación examinaremos la afirmación de que ciertos animales son más sintientes que otros teniendo en cuenta estas diversas posibilidades de interpretación.

8.2. Sintiencia

Supongamos que la palabra sintiencia se está utilizando con el significado de capacidad de tener experiencias. En este sentido, es la diferencia entre ser algo y ser alguien. Un zapato es algo porque no es capaz de tener experiencias, no tiene conciencia. No existe el punto de vista del zapato. En cambio, lo que tienen en común un ser humano, una gallina, un pez, una langosta y una abeja es que son sintientes: hay alguien “dentro” de esos cuerpos, tienen conciencia.

Sin embargo, si este es el sentido en que se está usando el término, no tiene sentido hablar de grados de sintiencia, pues en este sentido la sintiencia es una cuestión binaria: o se es sintiente o no se es. No hay grados de cuánto se es una cosa o de cuánto se es alguien. Un ser con un cerebro muy simple es tan alguien como un ser con un cerebro muy complejo.

8.3. Valencia

Lo que existe son grados de valencia, que se refieren a cuán positivas o negativas son las experiencias. Por ejemplo, si me golpeo levemente el brazo contra la pared, tendré una sensación de dolor leve, pero, si me rompo una pierna, tendré un dolor intenso. Como vimos, esta es una interpretación posible de lo que alguien puede querer decir cuando afirma que ciertos seres son más sintientes que otros. Es decir, puede querer decir que algunos son capaces de tener experiencias más intensas que otros.

Sin embargo, el hecho de que haya experiencias de distintas intensidades no implica necesariamente que, al comparar las sensaciones que están sintiendo dos tipos de seres, siempre uno de ellos tendrá la sensación más intensa. Por ejemplo, imaginemos que cierto día un ser humano se rompe una pierna y un cerdo sufre un rasguño leve. En ese caso, la sensación que siente el ser humano es más intensa. Sin embargo, suponga que al día siguiente sucede lo contrario. En ese caso, la sensación que siente el cerdo es más intensa.

Por supuesto, es muy posible que seres diferentes tengan experiencias de intensidades diferentes ante un mismo estímulo. Tal vez sea eso lo que quieren decir algunas personas que afirman que hay seres más sintientes que otros. Pero recordemos que la visión que estamos discutiendo hace una segunda afirmación: que la intensidad de la sensación es proporcional al grado de cognición. Sin embargo, una cosa no se sigue necesariamente de la otra. Es decir, es posible que haya seres que sientan de manera más intensa que otros ante un mismo estímulo, pero que no sea el ser con mayor capacidad cognitiva el que sienta de manera más intensa, sino a la inversa. Por ejemplo, una bofetada de la misma intensidad a un adulto y a un bebé probablemente le dolerá mucho más al bebé, y esto es así aunque los adultos tengan un grado de cognición mucho mayor.

¿Hay animales que sienten de manera más intensa que otros, ante un mismo estímulo, en todas las situaciones? Es posible, pero muy probablemente de manera contraria a la que presupone la visión que estamos discutiendo. Por razones evolutivas, es muy posible que los cerebros menos complejos sientan de manera más intensa. A continuación veremos por qué.

La capacidad de tener experiencias positivas y negativas está directamente ligada a la motivación de la conducta. Es decir, el hecho de que los seres sintientes experimenten ciertos estímulos como positivos y otros como negativos hace que busquen los primeros y eviten los segundos. Esta capacidad también ofrece ventajas en términos de supervivencia. La supervivencia hasta la madurez sexual, a su vez, contribuye a aumentar las probabilidades de que se reproduzcan y transmitan ese rasgo a las generaciones siguientes.

Por presión selectiva, es muy posible que las experiencias sean más intensas en las etapas en que el animal no tiene desarrolladas ciertas capacidades cognitivas (por ejemplo, cuando todavía es una cría, o incluso antes de nacer o de salir del huevo, siempre que su sistema nervioso ya esté formado). Esto se debe a que en esas etapas, como el animal todavía no tiene desarrolladas las capacidades cognitivas, la única motivación que tendría para su conducta y su aprendizaje sería evitar experiencias negativas y buscar experiencias positivas31.

Esto es especialmente cierto en el caso de los animales precociales, pues necesitan ser muy activos para poder romper la cáscara y salir del huevo, y también para tener alguna posibilidad de sobrevivir después de salir del huevo32, dado que en la mayoría de las especies ovíparas las crías no reciben cuidado parental. Si esos animales no tuvieran la capacidad de sentir de manera aguda a esa edad, muy probablemente esas especies ya no existirían (pues probablemente todos habrían muerto antes de la madurez sexual, sin dejar ningún descendiente). Así, el hecho de que esas especies todavía existan (junto con el hecho de que esos animales tengan un sistema nervioso ya formado en esa etapa y se comporten de cierta manera) es una razón para suponer que sus miembros son capaces de sentir de manera muy

aguda. Es decir, por presión selectiva, es muy posible que los animales con capacidades cognitivas menos desarrolladas sientan de manera aún más intensa. Esto es así tanto si comparamos adultos y crías de una misma especie como si comparamos animales de especies diferentes.

8.4. Grado de cognición

El grado de cognición, en cambio, es otra cosa, completamente distinta. Se refiere a cuán inteligente es determinado animal. Eso no hace que un animal sea más sintiente, o menos sintiente, que otro (en el sentido de ser alguien). Los seres poco inteligentes son tan alguien como los seres muy inteligentes. Vimos también que su menor inteligencia tampoco hace que sus experiencias sean menos intensas. Como vimos en el párrafo anterior, es posible que sean todavía más intensas. El psicólogo Richard , creador del término especismo, subraya este punto: “Sus experiencias pueden ser más simples que las nuestras, pero ¿serán menos intensas? Tal vez el dolor primitivo que siente una oruga al ser aplastada sea mayor que nuestros sufrimientos más sofisticados33”

Por supuesto, hay ciertas formas de perjuicio que dependen de la capacidad cognitiva de quien lo sufre. Por ejemplo, solo alguien que entiende que va a morir dentro de algunas horas es capaz de sufrir anticipadamente por su muerte. Solo los seres que recuerdan acontecimientos negativos pasados pueden sufrir por ello. Sin embargo, como ilustra el caso de los bebés, existen muchos otros contextos en los que es la menor capacidad cognitiva la que implica el sufrimiento mayor. En resumen, no hay una correlación necesaria entre una mayor capacidad cognitiva y una experiencia más intensa.

8.5. Inteligentismo

En el apartado anterior vimos que es un error deducir, a partir del hecho de que un ser es cognitivamente más sofisticado que otro, que entonces es capaz de sentir con más intensidad. Sin embargo, existe otra posición que a veces se defiende al señalar que ciertos animales son cognitivamente más sofisticados que otros. Esta posición sostiene que

esos animales deberían recibir una consideración moral mayor, aun reconociendo que no son capaces de sentir de manera más intensa.

Básicamente, lo que sostiene esta posición es que los seres cognitivamente más sofisticados deberían tener un . Ese estatus especial haría que, por ejemplo, ante daños de magnitud similar, debiéramos priorizar socorrer al individuo cognitivamente más sofisticado. Según cuán superior fuera ese estatus, algunas variantes de esta posición sostendrían que deberíamos priorizar a los seres cognitivamente más sofisticados incluso cuando el daño que padecen es menor.

Ahora bien, esta visión es como el , el racismo y el sexismo, solo que utiliza como criterio el grado de cognición. Es sesgada por al menos dos razones. Primero, porque viola el principio de igual consideración al atribuir un peso diferente a niveles similares de perjuicios y beneficios con base en un factor que depende de la lotería natural (y que, por lo tanto, no implica ni culpa ni mérito). En segundo lugar, esa posición no supera la prueba de imparcialidad, pues no sería aprobada por seres racionales si no supieran qué nivel cognitivo tendrían después de nacer. Se trata, por lo tanto, de una forma de discriminación que podría llamarse adecuadamente , por analogía con el especismo.

8.6. Conclusión

Si lo argumentado es correcto, no hay manera de justificar que se dé una consideración menor a los seres cognitivamente menos capaces. Esto se debe a tres razones. En primer lugar, vimos que esos seres son tan alguien como cualquier otro ser sintiente. En segundo lugar, vimos también que no hay buenas razones para suponer que su menor capacidad cognitiva implique que sientan de manera menos intensa. Por último, en tercer lugar, vimos que no parece haber justificación para atribuir un privilegiado a los seres cognitivamente más capaces34.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VI
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Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Qué nombre le da el capítulo a la discriminación basada en el grado de inteligencia?

¿Por qué las experiencias pueden ser más intensas en las crías?

Para pensar

¿Le darías menos valor al dolor de una persona con discapacidad intelectual? ¿Por qué se lo darías al de un pez?

Notas del autor 8
  1. 27 Ver, por ejemplo, las directrices de la Comisión Europea. Para otros ejemplos, ver Pichler y Giacomini (2014, p. 53). ↩
  2. 28 Ver, por ejemplo, , citado en Wilmer (2021). ↩
  3. 29 Para un análisis detallado de esta cuestión, ver (2023). ↩
  4. 30 Para una discusión sobre las diferencias entre estos conceptos, ver Silverman (2008). ↩
  5. 31 Sobre esto, ver (2022c). ↩
  6. 32 Sobre esto, ver European Food Safety Authority (2005B); Dooddy; Paull (2013). ↩
  7. 33 Ver Ryder (2002, p. 64). ↩
  8. 34 Puede encontrarse una discusión más detallada de este punto en el capítulo 14 del volumen I de esta colección. ↩
Fuentes citadas en este texto 7

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VI.

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