Questão
de Ética

Volumen VI · ¿A quién le debemos consideración moral? · capítulo 9

Si hace falta una ética ambiental, ¿está equivocado el criterio de la sintiencia?

3 min de lecturaNivel intermedio2 notas2 fuentes

Selecciona un fragmento para destacarlo, anotarlo o compartirlo
¿Es tu primera vez en este tema? Lee primero la versión simplificada, escrita para quien recién empieza (2 min).

Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original

Que exista una ética ambiental no muestra que las entidades no sintientes tengan valor en sí: también necesitamos una ética de la distribución del ingreso, y el ingreso no tiene valor en sí. Una “ética del manejo ambiental” puede bastar.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VI, p. 30 de la edición en PDF · traducción al español

Hay un argumento que sostiene que, si existe la necesidad de desarrollar una ética ambiental (es decir, principios que orienten nuestras decisiones que afectan al medio ambiente) y si las cuestiones que aborda la ética ambiental tienen sentido (es decir, no son cuestiones absurdas), entonces entidades no como los ecosistemas o las especies tienen valor en sí, y no un valor meramente como recurso para los seres sintientes35.

Sin embargo, que haya necesidad de desarrollar una ética ambiental no implica que las entidades no sintientes posean . Algo que puede contribuir a que parezca que sí lo implica es que el término ética ambiental se usa comúnmente en dos sentidos distintos. Veremos este punto con más detalle a continuación.

El primer sentido se refiere al , es decir, a la posición que afirma que ciertas entidades no sintientes poseen valor en sí. El segundo sentido, en cambio, se refiere a determinada área de la ética práctica que trata de la moralidad de nuestras acciones que afectan al medio ambiente. Entre las cuestiones centrales que aborda esta área, una de las principales es precisamente esta: “¿las entidades no sintientes poseen valor en sí o meramente valor como recurso para los seres sintientes?”. Sin duda, esta y otras cuestiones relacionadas tienen sentido. Pero el hecho de que una pregunta tenga sentido no implica que su respuesta sea necesariamente afirmativa. A continuación veremos algunos ejemplos que ilustran este punto.

Preguntas como “¿hay vida en Marte?” y “¿ganó Brasil la Copa del Mundo de fútbol de 2014?” tienen sentido. No son preguntas absurdas. Pero de ello no se sigue que las respuestas correctas sean necesariamente afirmativas. De hecho, la respuesta correcta a la segunda pregunta es “no”. Tiene sentido preguntar “¿tienen valor en sí las especies y los ecosistemas?”, pero eso no garantiza que la respuesta adecuada sea afirmativa. Es posible que la respuesta adecuada sea “no”.

Lo mismo se aplica a la afirmación de que es necesario desarrollar una ética ambiental. También es necesario desarrollar una ética para abordar la distribución del ingreso, pero eso no implica que la propia distribución del ingreso posea valor en sí (de hecho, parece lo contrario: que esa cuestión es importante porque afecta al bien de los individuos). Así, la necesidad de

una ética ambiental no implica necesariamente que las entidades no sintientes posean valor en sí (puede ser que haga falta una ética ambiental precisamente porque los seres sintientes se ven afectados indirectamente según la manera en que afectamos a sus ambientes).

Es decir, una “ética ambiental” (el área que trata de la moralidad de nuestras acciones que afectan al medio ambiente) no implica necesariamente una “ética ambiental” (una posición ambientalista). El hecho de que a la posición ambientalista se la llame a veces “ética ambiental” o “ética genuinamente ambiental” contribuye a crear esta confusión. Por ejemplo, a veces se sostiene que solo el ambientalismo es verdaderamente una “ética ambiental”, y que ver el medio ambiente solo como recurso para los seres sintientes es una “ética del manejo del medio ambiente36”. Sin embargo, utilizar esas denominaciones no es ofrecer ningún argumento a favor del ambientalismo. Por el contrario, es asumir de antemano que es correcto. Pero eso es precisamente lo que está en cuestión. Es, por lo tanto, un argumento circular (que, a veces, también se usa como estrategia retórica deshonesta).

Es posible que el enfoque más adecuado para las cuestiones de la ética ambiental implique rechazar esa “ética ambiental genuina” y aceptar alguna forma de “ética del manejo ambiental” (por ejemplo, mantener o modificar el medio ambiente según lo que sea mejor para los seres sintientes). Por supuesto, eso tampoco garantiza necesariamente que la posición ambientalista sea equivocada. La conclusión que debemos extraer aquí es más específica: el argumento de la necesidad de la ética ambiental, por ser circular, no muestra que el criterio de la sintiencia sea inadecuado.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VI
Ver todo el tema

Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Qué analogía usa el capítulo?

¿Qué sería una “ética del manejo ambiental”?

Para pensar

¿Qué razones tienes para proteger un río? ¿Hay alguna que no tenga que ver con seres que sienten?

Notas del autor 2
  1. 35 Este argumento lo ofrece (1981, p. 20, 24, 34). Para una crítica detallada, ver (1987). ↩
  2. 36 Ver, por ejemplo, Regan (1981, p. 20). ↩
Fuentes citadas en este texto 2

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VI.

  • REGAN, T. The Nature and Possibility of an Environmental Ethic. Environmental Ethics, vol. 3, n. 1, p. 19-34, 1981.
  • SAPONTZIS, S. F. Morals, Reason and Animals. Philadelphia: Temple University Press, 1987.

Textos recomendados

Sigue en el tema ¿A quién le debemos consideración moral?

Recorre los temas