Questão
de Ética

Volumen VI · ¿A quién le debemos consideración moral? · capítulo 19

¿Tiene valor la vida sin sintiencia?

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La vida sin sintiencia no parece tener valor: ejemplos como el coma total irreversible, la aseguradora estafadora y la sintiencia sin vida muestran que lo que valoramos son las experiencias, no la vida biológica.

Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VI, p. 54 de la edición en PDF · traducción al español

19.1. ¿Sintiencia o vida?

Si adoptamos el criterio , sostendremos que las vidas de los seres vivos, sintientes o no, son valiosas. En cambio, si adoptamos el criterio de la , diremos que lo que hace valiosa la vida es el hecho de que podamos tener experiencias positivas en ella (y no el mero hecho de que haya vida biológica). ¿Cuál de estas posiciones debemos adoptar? A continuación se presentan tres ejemplos que se han utilizado para defender el criterio de la sintiencia.

19.2. El ejemplo del coma total irreversible

Imagine que tiene que elegir una de las dos opciones siguientes:

(1) O morir ahora (sin que haya vida alguna después de la muerte, es decir, ser aniquilado).

(2) O ser puesto en un coma total (sin experiencia alguna, ni siquiera sueños) completamente irreversible (es decir, sin ninguna posibilidad de salir del coma).

Si el mero hecho de estar vivo (sin experiencias) fuera algo valioso, entonces resultaríamos beneficiados si nos pusieran en el coma total irreversible en comparación con ser aniquilados ahora. Pero, desde nuestro punto de vista, da lo mismo ser aniquilados ahora o ser puestos en el coma total irreversible: de hecho, en ambas opciones somos igualmente aniquilados. Esto sugiere que el mero hecho de estar vivo en un sentido biológico no es valioso en sí.

Obviamente, podría haber razones indirectas para preferir el coma. Sus familiares podrían querer su cuerpo vivo. Usted podría haber dejado la petición de mantener su cuerpo vivo el mayor tiempo posible. Pero esas apelaciones indirectas son todas apelaciones a las preferencias de seres sintientes (las de sus familiares o las suyas, cuando todavía era sintiente). Por lo tanto, no sirven como defensa del biocentrismo.

19.3. El ejemplo de la aseguradora estafadora

A veces, cuando las personas usan la palabra vida, en realidad lo que quieren decir es sintiencia. Como existe esta ambigüedad en el uso de la palabra, a veces sucede que alguien está defendiendo que lo que tiene valor es la sintiencia, pero cree que está defendiendo que lo que tiene valor es la vida.

Considere, por ejemplo, cuando las personas preguntan: “¿hay vida después de la muerte?”. Lo que quieren saber, en realidad, es si después de la muerte seguimos teniendo experiencias (es decir, si seguimos siendo sintientes). Esta pregunta se hace por un motivo muy simple: valoramos determinadas experiencias y, por eso, nos gustaría saber si es posible seguir teniéndolas después de la muerte del cuerpo. En esta pregunta, lo que se quiere decir con la palabra vida no es la mera vida biológica, sino la vida psicológica, es decir, la sintiencia. Esto puede ilustrarse con el siguiente ejemplo.

Imagine que una aseguradora garantizara que, si pagáramos una cuota mensual hasta morir, tendríamos una vida después de la muerte. Y más aún: la aseguradora garantiza que esa vida sería valiosa. Imagine entonces que usted reúne todos sus ahorros y paga la cuota mensual durante cuarenta años.

Sin embargo, un día se encuentra por casualidad con la científica que descubrió cómo proporcionar una vida después de la muerte. Ella le cuenta que, además de ser científica, es partidaria del criterio biocéntrico de , y cree que toda vida tiene valor, haya o no sintiencia. Usted le pregunta entonces, con mucha curiosidad, cómo es esa vida después de la muerte por la que pagó durante cuarenta años. Ella responde sonriente: “Es una vida meramente biológica, sin sintiencia alguna. Usted no tendrá ninguna experiencia, nunca más, pero su cuerpo se mantendrá vivo por toda la eternidad. ¿No es maravilloso?”.

Sin duda nos indignaríamos con esa respuesta (y más aún después de haber pagado la cuota mensual durante cuarenta años). Pero, si nos indignamos, es porque creemos que una vida así no tiene valor. Si es así, entonces no creemos que tenga valor una vida meramente biológica, sin ninguna posibilidad de experiencias. Lo que pensamos que tiene valor son las experiencias que podemos tener en la vida. Si ese es su caso, entonces usted acepta el criterio de la sintiencia, y no el criterio biocéntrico.

19.4. El ejemplo de la sintiencia sin vida

Veamos un tercer ejemplo que también sugiere que lo que tiene valor son las experiencias, y no la vida biológica.

Supongamos que usted descubre, en el futuro, que tiene una enfermedad terminal y que no es posible hacer nada para salvar su cuerpo biológico. Sin embargo, imaginemos que está disponible una nueva tecnología que le permite sustituir poco a poco su cuerpo biológico por un cuerpo hecho de un material no biológico. Imagine que esto se aplicará también a su cerebro, y que cada neurona biológica se irá sustituyendo gradualmente por neuronas no biológicas. Sin embargo, a diferencia del ejemplo anterior, su sintiencia no desaparecerá: usted seguirá siendo tan sintiente como lo es ahora, pero con un cuerpo nuevo, no biológico69.

En esa condición, usted ya no sería un ser vivo, pues ya no tendría las características que definen a un ser vivo: mantener la homeostasis, tener un ciclo de vida, estar compuesto de células, tener metabolismo, etc. Sin embargo, la pregunta es: en esa condición, ¿su existencia seguirá teniendo valor? Parece que sin duda sí, pues usted podrá seguir haciendo todo lo que le gusta y experimentando todo lo que hace que su vida, ahora, tenga valor; la única diferencia será que su cuerpo no será orgánico. Pero entonces esto sugiere que lo que posee valor es la sintiencia, y no la vida biológica, pues en esa condición usted seguiría siendo sintiente, pero ya no sería un ser vivo.

Texto de Luciano Carlos CunhaColección Un recorrido por la ética animal, Volume VI
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Practica

Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.

¿Qué quiere saber la gente cuando pregunta “¿hay vida después de la muerte?”?

El ejemplo de la sintiencia sin vida sugiere que...

Para pensar

Si tuvieras que elegir entre seguir sintiendo sin estar vivo o seguir vivo sin sentir, ¿qué elegirías?

Notas del autor 1
  1. 69 Sobre la posibilidad de una sintiencia no biológica en el futuro, ver (2015b). ↩
Fuentes citadas en este texto 1

La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VI.

Este capítulo en el Volumen XII

Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.

Los seres sintientes usan la sensación de dolor para evitar lo que los mataría y, mediante las sensaciones positivas, saben qué cosas contribuyen a que sigan vivos. Luego, la sintiencia es solo un medio para preservar la vida, que es lo que realmente tiene valor en sí. (VI, cap. 16 y 19).
El hecho de que aspiremos a seguir vivos no implica que la vida biológica tenga valor en sí. Normalmente, pensamos que estar vivo es bueno porque nos permite tener experiencias valiosas. No vemos tales experiencias como si tuvieran un valor meramente instrumental para que sigamos vivos. En lugar de eso, estar vivo es bueno porque permite esas experiencias. Si pensáramos que la vida biológica tiene valor en sí, sostendríamos que hay algo bueno en seguir siendo un cuerpo vivo sin ninguna posibilidad de tener experiencias (ni de volver a tenerlas), e incluso cuando solo pudiéramos experimentar un sufrimiento extremo y nada más.

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