Volumen X · Los sesgos y su influencia · capítulo 6
Algunos sesgos que pueden influir en la elección de estrategias y en la recepción del público
Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original
Los activistas también se ven afectados por sesgos al elegir estrategias (negatividad, sobrecarga de opciones, nostalgia, efectos de orden), y el público también al recibir el mensaje; presentar primero los argumentos a favor de la consideración por los animales puede cambiar cómo se recibe el resto.
Quienes defienden a los animales también tienen "atajos" en el cerebro, y quienes escuchan el mensaje también. Por ejemplo, lo que oímos primero y lo que oímos al final se nos queda más en la memoria. Saberlo ayuda a explicar mejor.
En una presentación, el principio y el final son los momentos que más se recuerdan. Un buen profesor pone la idea principal en esos momentos.
- P1 Los mismos sesgos que afectan al público afectan a los activistas al elegir prioridades y estrategias.
- P2 Sesgos como la negatividad y los efectos de posición influyen en cómo se recibe un mensaje.
- P3 Presentar primero los argumentos a favor de la consideración por los animales cambia cómo evalúan las personas lo demás.
- C Por lo tanto, tener en cuenta esos sesgos ayuda a planificar mejores estrategias.
El argumento central del capítulo en forma lógica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión se sigue. Para discrepar, tienes que mostrar qué premisa es falsa.
Dicen “Lo importante es tener buenas intenciones; lo demás son detalles.”
Respuesta Las buenas intenciones no protegen contra los sesgos a la hora de elegir estrategias. Y la forma y el orden del mensaje cambian cuánto convence.
Más objeciones y respuestas en Desmontando objeciones.
Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen X, p. 70 de la edición en PDF · traducción al español
6.1. Introducción
En el capítulo 4 abordamos cómo varios influyen en nuestras creencias sobre los animales no humanos y en nuestras decisiones que los afectan. Estos sesgos también influyen en los activistas de la causa animal cuando deciden a qué problemas prestarán mayor o menor atención y cuando planifican sus estrategias de activismo. De eso hablaremos ahora.
Los sesgos que abordaremos en este capítulo no encajan en ninguna de las categorías discutidas en el capítulo 4, pero también pueden influir tanto en las elecciones de los activistas como en el grado en que el público acepta o rechaza su mensaje. Así, los siguientes sesgos pueden estar presentes en los activistas y también en el público. Intentar investigar si es así podrá ayudar a los activistas a planificar mejor las estrategias de activismo.
6.2. Sesgos que debemos observar en nosotros mismos al planificar estrategias de activismo
A continuación, se presenta una lista de sesgos que pueden influir en los activistas cuando eligen estrategias de activismo. Investigar si están ejerciendo influencia en nosotros mismos es algo importante, si nuestro objetivo es realmente tener el mayor impacto posible en términos de mejorar la situación de los animales.
Falacia G. I. Joe. Tendencia a pensar que saber que existe un sesgo cognitivo basta para superarlo72.
Expectativa exagerada. Tendencia a esperar o prever resultados más extremos que los que realmente ocurren.
Sesgo de optimismo. Tendencia a sobrestimar la probabilidad de los acontecimientos positivos y a subestimar la probabilidad de los acontecimientos negativos73.
Sesgo de pesimismo. Tendencia a sobrestimar la probabilidad de los acontecimientos negativos y a subestimar la probabilidad de los acontecimientos positivos.
Sesgo de suma cero. Se produce cuando una situación se percibe incorrectamente como un juego de suma cero (es decir, uno en el que la ganancia de un individuo implica necesariamente una pérdida equivalente para otro). Este sesgo puede llevar a los activistas a no percibir posibilidades de compromisos mutuos entre personas que piensan diferente sobre otros temas, y a pensar que la divergencia es mayor de lo que realmente es.
Sesgo de la información compartida. Es la tendencia de los miembros de un grupo a dedicar más tiempo y energía a discutir información con la que todos los miembros ya están familiarizados, en comparación con información que solo conocen algunos miembros. El sesgo de la información compartida es un ejemplo de la ley de la trivialidad, que describe nuestra tendencia a dedicar una cantidad desproporcionada de tiempo a asuntos triviales y poco tiempo a asuntos importantes.
Correlación ilusoria. Se produce cuando vemos una asociación entre dos variables (acontecimientos, acciones, ideas, etc.) que en realidad no están asociadas. Este sesgo puede inclinarnos a pensar, por ejemplo, que un resultado positivo o negativo se produjo gracias a una estrategia que empleamos (cuando en realidad se produjo por otros factores).
Sesgo de respuesta. Es la tendencia a dar respuestas imprecisas, o incluso falsas, para que se ajusten a las normas sociales o a lo que creemos que quien hizo la pregunta desea oír. Este sesgo se da en la vida cotidiana y también es común en los sujetos de investigación. Es importante tenerlo en cuenta al analizar estadísticas (al menos, las estadísticas que dependen de lo que informan los participantes). Averiguar cómo se llevó a cabo la investigación y la metodología utilizada puede ayudar a descubrir qué probabilidad hay de que los sujetos hayan dado respuestas que no son sinceras.
Efecto del falso consenso. Se produce cuando sobrestimamos en qué medida los demás comparten nuestras creencias, valores y comportamientos. Este sesgo induce a las personas a proyectar en los demás sus actitudes e ideas personales (por ejemplo, pensar “a mí no me interesaría esto; por lo tanto, a nadie le va a interesar”).
Heurística de disponibilidad. Es la tendencia a pensar que la información que recordamos con más facilidad o que nos resulta más familiar es necesariamente más representativa de lo que ocurre la mayoría de las veces.
En el caso de la planificación de estrategias, el efecto del falso consenso, junto con la heurística de disponibilidad, puede inclinarnos a pensar que el resto de las personas tiene las mismas tendencias, valores y rasgos de carácter que las personas con las que tenemos más contacto. Por eso, podemos volvernos excesivamente pesimistas o excesivamente optimistas respecto de cómo se recibirá nuestro mensaje, según cuál sea el perfil de las personas con las que tenemos más contacto. Para abreviar, podemos llamar a esto sesgo de la burbuja, pues es la tendencia a pensar que el resto de las personas son como la burbuja de personas con las que tenemos más contacto.
En el apartado 2.8 abordamos cómo el efecto del falso consenso influye específicamente en la creencia de los activistas sobre la receptividad del público respecto de la propuesta de ayudar a los animales salvajes.
6.3. Sesgos que pueden influir en cómo recibe el público nuestro mensaje
Los siguientes sesgos pueden influir en el modo en que el público recibirá el mensaje de los activistas. Que esa influencia facilite o dificulte la aceptación del mensaje depende de qué sesgo esté ejerciendo influencia y de cómo se presente el mensaje. Esto se explica mejor en los apartados siguientes.
6.3.1. Sesgos que influyen en la capacidad de entender y recordar información
El modelo de los niveles de procesamiento contradice la idea de que la mera repetición nos ayuda a retener información a largo plazo. En cambio, sugiere que la información entendida en un nivel más profundo, mediante asociaciones significativas, es más fácil de recordar. Los efectos que se enumeran a continuación están asociados a este fenómeno.
Efecto de la dificultad de procesamiento. La información que se tarda más en leer y sobre la que se pasa más tiempo pensando se recuerda más fácilmente después. Por esta razón, simplificar demasiado el mensaje no es lo ideal.
Efecto de superioridad de la imagen. Los conceptos aprendidos mediante la visualización de imágenes se recuerdan con más facilidad y frecuencia que los conceptos aprendidos mediante la escritura.
Efecto de espaciamiento. Demuestra que el aprendizaje es más eficaz cuando se repite en sesiones espaciadas. Al repetir y espaciar la información, los individuos tienden a recordarla mejor en el futuro74.
Efecto de demora. Sugiere que retenemos mejor la información cuando hay intervalos más largos entre sus repeticiones.
Efecto de prueba. Sugiere que recordaremos más fácilmente la información si la reescribimos en lugar de releerla.
Efecto Google. Es la tendencia a olvidar la información disponible en los buscadores de internet porque sabemos que seguirá estando fácilmente disponible75.
Efecto del humor. Los mensajes humorísticos tienden a recordarse con más facilidad. Esto puede explicarse: (1) por la especificidad del humor; (2) por el aumento del tiempo de procesamiento cognitivo necesario para comprender el humor y (3) por la excitación emocional que provoca el humor. Ante esto, una posibilidad es utilizar el humor en el activismo. Sin embargo, es algo que debe planificarse con cuidado, pues, como la situación de los animales es terrible y queremos que las personas perciban que es terrible, utilizar el humor en el activismo puede hacer que las personas no perciban lo seria que es la cuestión. Otra posibilidad es utilizar el humor para cuestionar argumentos y actitudes ante la terrible situación de los animales.
6.3.2. Casos individuales frente a situaciones generales
Considere los siguientes efectos:
Efecto de la víctima identificable. Es la tendencia a sentir mayor empatía y deseo de ayudar en situaciones en las que las tragedias recaen sobre un individuo específico e identificable, en comparación con situaciones en las que las víctimas son un grupo mayor y anónimo de individuos.
Colapso de la compasión. Es la tendencia a comportarse de forma más compasiva con un pequeño número de víctimas identificables que con un gran número de víctimas anónimas.
Dada la existencia de estos sesgos, una opción de estrategia sería difundir historias de casos individuales de sufrimiento animal (ya sea en la naturaleza o en la explotación) para llamar la atención sobre el problema en su conjunto (enfatizando, por ejemplo, que la situación general no son meros números, sino ese caso individual que tanto nos conmovió, repetido muchas veces). Sin embargo, hay otro sesgo que sugiere que esto debe hacerse con mucho cuidado para destacar el caso general, pues, si no se hace, mostrar el caso individual tiende a contribuir a que las personas sigan descuidando la situación general:
Descuido de la tasa base. Cuando recibimos información sobre casos específicos y también información general, estadística y objetiva (la tasa base), tendemos a atribuir mayor valor a la información específica y muchas veces ignoramos por completo la información general76.
6.3.3. El impacto de los mensajes negativos y positivos
Considere los siguientes sesgos:
Sesgo de negatividad (en cuanto al recuerdo): es la tendencia a recordar más los recuerdos desagradables que los recuerdos positivos de igual intensidad.
Sesgo de negatividad (en cuanto al impacto): los acontecimientos negativos tienen un impacto más significativo en nuestro estado psicológico que los acontecimientos positivos de la misma magnitud.
Dados estos sesgos, parece que mostrar la realidad en la que sufren los animales (ya sea en relación con los animales salvajes o con los animales explotados) parece ser una buena estrategia.
Sin embargo, el sesgo de negatividad no se aplica a todas las edades. Por ejemplo, según la teoría de la selectividad socioemocional, los adultos mayores favorecen en sus recuerdos la información positiva en detrimento de la negativa. Ver también recuerdo eufórico. Sin embargo, es importante observar que esto se refiere al recuerdo de la información, no a su impacto.
Otro efecto relacionado es la aversión a la pérdida77, que constata que el dolor de perder es psicológicamente dos veces más poderoso que el placer de ganar. Esto puede sugerir que el refuerzo negativo puede ser más eficaz que el refuerzo positivo para que un mensaje tenga impacto. Por ejemplo, en lugar de decir que rechazar el es hacer lo correcto, probablemente tendrá mayor impacto decir que no rechazar el especismo es hacer lo incorrecto.
6.3.4. Sesgos centrados en quien presentó la información
Los siguientes sesgos influyen en la probabilidad de que un mensaje sea aceptado o rechazado según las características de quien lo presentó. Estos sesgos influyen tanto en que consideremos una información verdadera o falsa como en que aceptemos o rechacemos un argumento sobre lo que debemos hacer.
El sesgo de autoridad inclina a las personas a aceptar información o a seguir instrucciones sin evaluar críticamente su contenido, simplemente porque esa información y esas instrucciones provienen de alguien a quien consideran una autoridad en el tema. Importante: para que este sesgo tenga influencia, basta con que las personas consideren al mensajero una autoridad en el tema, aunque de hecho no lo sea. El sesgo de autoridad es un caso particular del efecto mensajero, que se explica a continuación.
El efecto mensajero nos inclina a juzgar la validez o la relevancia de una información según su fuente (ya sea una persona, un medio de comunicación, una organización, etc.). En lugar de analizar objetivamente el contenido del mensaje, nuestras opiniones sobre la persona que transmite la información afectan nuestro juicio sobre la información. Si confiamos en el
mensajero, tendemos a aceptar lo que nos dice; si no confiamos, tendemos a rechazarlo. En ambos casos, el sesgo nos inclina a aceptar o rechazar una idea sin detenernos a evaluar la idea misma.
Un ejemplo clásico del sesgo del mensajero es el siguiente escenario hipotético (que ocurre muchas veces en la vida real): una persona presenta una idea y nadie la toma en serio; poco después, otra persona presenta exactamente la misma idea y la mayoría la acepta, muchas veces con entusiasmo.
En un estudio de 2019 titulado Who we listen to, who we don't and why (“A quién escuchamos, a quién no y por qué”), Stephen Martin y Joseph Marks discuten los tipos de factores que más influyen en que alguien sea percibido como uno u otro tipo de mensajero, ya sea en términos positivos o negativos. Entre esos factores, los autores citan como principales: posición socioeconómica, competencia, dominancia, atractivo, cordialidad, vulnerabilidad, confianza y carisma. De nuevo, es importante recordar que estos factores influyen según cómo ve el público al mensajero, independientemente de lo que el mensajero realmente es. Tomemos como ejemplo el factor competencia. Si el público ve al mensajero como alguien competente en el área sobre la que habla, tenderá a aceptar mejor su mensaje, aunque esa persona no sea, de hecho, competente en esa área.
El efecto mensajero produce otros efectos secundarios. A continuación, se presentan dos ejemplos.
El efecto halo se produce cuando las impresiones positivas sobre algo (ya sea una persona, una organización, una marca, un producto, etc.) en un área influyen positivamente en nuestras impresiones en otra área78. Un ejemplo clásico es suponer que un individuo físicamente atractivo probablemente también sea una buena persona.
Por su parte, el efecto de la ventaja noble hace que nuestra percepción de si la responsabilidad social de una empresa es genuina o no dependa de la fuente por la que nos enteramos de esa responsabilidad. Si nos enteramos por la propia empresa, tendemos a verlo como una jugada
de marketing. Si nos enteramos por la institución benéfica a la que beneficia la empresa, tendemos a interpretarlo como generosidad genuina.
6.3.5. Sesgos centrados en cómo se presentó la información
A diferencia de los sesgos que abordamos en el apartado anterior, que se basan en quién presentó el mensaje, los siguientes sesgos influyen en la aceptación o el rechazo de un mensaje según cómo se presentó el propio mensaje (de nuevo, independientemente de que la idea que comunica el mensaje sea o no plausible).
El efecto de encuadre se produce cuando nuestras decisiones se ven influidas por la forma en que se presenta la información79. Normalmente, esto tiene que ver con que el mensaje destaque los puntos positivos de lo que se defiende y oculte los puntos negativos, y viceversa. El ejemplo clásico es el siguiente: suponga que el desinfectante A garantiza “matar el 95 % de los gérmenes” y que el desinfectante B garantiza que “solo sobrevive el 5 % de los gérmenes”. Aunque ambos anuncian exactamente el mismo efecto, el desinfectante A tiene más probabilidades de ser elegido, pues destaca la parte en la que es eficaz, mientras que B destaca la parte en la que es ineficaz.
De hecho, muchas posiciones (ya sea sobre valores, metas, estrategias para alcanzar una meta, etc.) “sobreviven” de esta manera: solo se aceptan porque destacan únicamente sus efectos positivos y ocultan sus efectos negativos (al mismo tiempo que destacan solo los puntos negativos de la posición adversaria y ocultan sus puntos positivos).
Otro efecto similar se produce cuando aceptamos una idea solo porque no la entendemos bien. Por ejemplo, hay personas que aceptan el porque creen equivocadamente que tiene como meta garantizar el bien de los animales que viven en la naturaleza. Del mismo modo, hay personas que aceptan el criterio de la vida biológica como criterio de solo porque creen equivocadamente que, si están de acuerdo en que la muerte perjudica a los animales, entonces tienen que rechazar el criterio de la sintiencia. De nuevo, hay visiones que “sobreviven” de esta manera: presentándose al público de modo que este las entienda equivocadamente, pues eso aumenta las probabilidades de que el público las acepte.
Otros efectos que dependen de cómo se presentó la información son los siguientes:
Sobrecarga de opciones: nos cuesta más elegir cuantas más opciones tenemos.
Efecto nostalgia: los sentimientos de nostalgia nos llevan a valorar más los vínculos sociales y a gastar más dinero.
Efecto “compra ya”. Este efecto se refiere a la influencia que tiene en las actitudes la asociación de palabras que no están relacionadas, pero que tienen un sonido o una grafía similar. El ejemplo clásico es el siguiente. Imagine que está leyendo una revista en inglés cuyo editorial termina con un gran “adiós” (bye en inglés). A continuación, da vuelta la página y ve un anuncio de un producto. El efecto “compra ya” sugiere que es más probable que compre el producto porque acaba de leer bye (que se parece a buy, “compra” en inglés).
6.3.6. El orden en que se presentan las ideas influye en su recuerdo
Los siguientes sesgos influyen en el recuerdo de la información (no necesariamente en su aceptación) según el orden en que se presentó:
Efecto de posición serial: describe cómo nuestra memoria se ve afectada por la posición de la información en una secuencia. Los elementos cercanos al final de una secuencia son los más fáciles de recordar, seguidos por los elementos del principio. Los elementos del medio tienen menos probabilidades de recordarse80.
Sin embargo, el efecto de recordar más fácilmente los elementos cercanos al final de una lista puede verse disminuido por el efecto sufijo, que se produce cuando se añade un elemento irrelevante después del final de la lista. Esto ocurre porque la mente se fijará en el elemento del final de la lista, aunque no forme parte de ella (el elemento irrelevante). Esto sugiere que es importante terminar los textos, charlas y videos con la conclusión principal que queremos que las personas retengan, sin añadir después comentarios irrelevantes.
Efecto de primacía: es la tendencia a recordar más la primera información que encontramos que la información presentada posteriormente.
Efecto de recencia: es la tendencia a recordar más la información que se nos presentó más recientemente.
En este apartado nos limitamos a abordar cómo el orden en que se presenta la información influye en el recuerdo de esa información. A continuación, hablaremos más sobre cómo el orden en que se presenta la información influye en la aceptación o el rechazo de lo que propone
6.3.7. El orden en que se presentan las ideas influye en su aceptación/rechazo
El orden en que se presentan las ideas también contribuye a que se acepten o se rechacen con más facilidad, y no solo a que se recuerden o se olviden.
A continuación, se presentan algunos relatos personales sobre experiencias de este tipo en charlas sobre ética animal. No son datos de investigaciones estadísticas. Sin embargo, es algo que también observan otros autores, como Vinding (2020b) y Horta (2013).
En las charlas sobre ética animal, si desde el principio se sostiene que debemos ser veganos y luego se presentan argumentos a favor de la consideración por los animales, la tendencia es que el público rechace fuertemente esos argumentos e intente plantear objeciones con el fin de rechazar el . Sin embargo, si se hace lo contrario, es decir, cuando la charla empieza discutiendo los argumentos a favor de la consideración moral de los animales, normalmente la aceptación de estos es grande y, en consecuencia, si al final de la charla se menciona que una implicación de esos argumentos es que seamos veganos, la resistencia es mucho menor.
En casos así, tal vez esto ni siquiera sea resultado de un sesgo. No es que haya algo mágico o irracional en el hecho de que una idea se presente antes que otra o viceversa. Lo que ocurre es simplemente que, si se presentan primero los argumentos que fundamentan la consideración moral de los animales no humanos, las personas pueden entender claramente la base sobre la que se funda la idea de que debemos ser veganos (y también otras ideas, como la
| propuesta de ayudar a los animales salvajes y la preocupación por el futuro a largo plazo, por | |
| ejemplo). | |
| Si, por el contrario, primero se sostiene que debemos ser veganos (una idea que | |
| muchas veces se entiende de manera equivocada, como una cuestión de salud o ambiental), | |
| para solo después presentar los argumentos que fundamentan la consideración por los animales, | |
| es esperable que la reacción inicial sea de rechazo, ya que todavía no entienden las bases | |
| que fundamentan el veganismo, y adoptarlo requeriría cambiar un comportamiento en el que ya | |
| han invertido mucho tiempo, además de contradecir el statu quo. | |
| Esto puede darnos algunas pistas sobre cómo abordar otros temas hasta ahora | |
| controvertidos, como la propuesta de ayudar a los animales en la naturaleza y los riesgos de sufrimiento | |
| futuro. | |
• En líneas generales, es más seguro presentar primero los fundamentos teóricos que | |
| sustentan una práctica, y solo entonces hablar de las implicaciones prácticas de esas ideas. | |
• También suele ser más seguro empezar por las ideas menos controvertidas y | |
| dejar las más controvertidas para el final. | |
• Si estar de acuerdo en otros temas no es necesario para aceptar lo que estamos | |
| proponiendo, entonces es importante enfatizar que, piensen lo que piensen las personas sobre | |
| esos otros temas, igualmente pueden aceptar lo que estamos proponiendo81. |
Practica
Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.
¿Qué es el efecto de primacía?
¿Qué es el sesgo de negatividad en cuanto al impacto?
Para pensar
Si tuvieras que explicarle a alguien por qué importan los animales, ¿qué dirías primero?
Notas del autor 10
- 72 Hay estudios que sugieren que, en relación con algunos sesgos, el mero hecho de percibir que existen ya puede ayudar a disminuir su influencia. Sobre esto, ver Caviola et al (2014). Sin embargo, en relación con otros sesgos, esto no basta. Sobre esto, ver (2011). ↩
- 73 Sobre el sesgo de optimismo, ver Kahneman (2012, cap. 24). ↩
- 74 Ver también https://en.wikipedia.org/wiki/Spacing_effect ↩
- 75 Ver también https://en.wikipedia.org/wiki/Google_effect ↩
- 76 Sobre el descuido de la tasa base, ver Kahneman (2012, cap. 16). ↩
- 77 Sobre la aversión a la pérdida, ver Kahneman (2012, cap. 26). ↩
- 78 Sobre el efecto halo, ver Kahneman (2012, cap. 7). ↩
- 79 Sobre el efecto de encuadre, ver Kahneman (2012, cap. 34). ↩
- 80 Ver también https://en.wikipedia.org/wiki/Serial_position_effect ↩
- 81 Este es el tema del capítulo 5 del Volumen VIII de esta colección. ↩
Fuentes citadas en este texto 3
La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen X.
- CAVIOLA, L.; FAULMÜLLER, N.; EVERETT, J. A. C.; SAVULESCU, J.; KAHANE, G. The evaluability bias in charitable giving: Saving administration costs or saving lives? Judgment and Decision Making, v. 9, p. 303-315, 2014.
- KAHNEMAN, D. Rápido e devagar: duas formas de pensar. Rio de Janeiro: Objetiva, 2012.
- KAHNEMAN, D. Thinking, fast and slow. New York: Farrar, Straus & Giroux, 2011.
Textos recomendados
Sigue en el tema Los sesgos y su influencia.
Sesgos que nos llevan a descuidar los problemas que tienen más víctimas
Los sesgos son tendencias psicológicas que llevan sistemáticamente a razonar mal; varios de ellos (la…
Sesgos que inclinan a descuidar la situación de los animales salvajes
Varios sesgos llevan a desatender a los animales salvajes: el statu quo, la preferencia por ciertos tipos…
Sesgos que contribuyen a descuidar el largo plazo y los riesgos-s
Sesgos como el sesgo temporal, la dificultad para manejar probabilidades y el valor esperado, y la…