Volumen XI · ¿Cómo abordan las diversas teorías éticas la cuestión animal? · capítulo 7
Sopesando criterios
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Cuando una situación es buena en un aspecto y mala en otro, hay varias formas de sopesar los criterios: inconmensurabilidad, monismo, pluralismo con pesos iguales, triunfos, pesos fijos o variables, maximin, suficiencia, enfoques híbridos, indeterminación y agregación probabilística, cada una con ventajas y problemas.
A veces tenemos que elegir entre dos cosas buenas que no podemos tener a la vez. Hay muchas maneras de decidir: darle el mismo peso a todo, dejar que una cosa gane siempre o dejar que gane solo hasta cierto punto. El libro muestra los pros y los contras de cada una.
Elegir una vivienda sopesando el precio, el tamaño y la ubicación: se pueden sumar puntajes, exigir un mínimo en cada punto o dejar que el precio lo decida todo. Cada método da un resultado distinto.
- P1 Las situaciones pueden ser buenas en ciertos aspectos y malas en otros.
- P2 Hay muchas formas de sopesar esos aspectos, como los triunfos, los pesos fijos, los rendimientos decrecientes y la suficiencia.
- P3 Cada forma tiene ventajas y problemas, como la arbitrariedad o la dificultad de cálculo.
- C Por lo tanto, sopesar criterios es una tarea difícil, que exige explicitar el método elegido y sus razones.
El argumento central del capítulo en forma lógica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión se sigue. Para discrepar, tienes que mostrar qué premisa es falsa.
Dicen “Basta con sumarlo todo y ver qué da más.”
Respuesta Sumar es una de las opciones (monismo agregativo), pero tiene problemas, como ignorar a quien está peor. Hay muchas alternativas, y cada una tiene que justificarse.
Más objeciones y respuestas en Desmontando objeciones.
Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen XI, p. 107 de la edición en PDF · traducción al español
7.1. Introducción
Como vimos en el Capítulo 1, una situación puede ser buena/mejor en cierto aspecto y mala/peor en otro. ¿Cómo podemos, entonces, evaluar qué tan buena/mala es una situación considerando todo102? En el apartado 1.6 exploramos brevemente 13 posibilidades. En este capítulo ampliaremos la discusión sobre esas 13 posibilidades con el añadido de ejemplos, una lista de problemas/dificultades y contraejemplos.
En la discusión sobre muchas de esas posibilidades, veremos dos tipos de ejemplo, que buscan ilustrar que la evaluación mejor/peor considerando todo puede utilizarse tanto para evaluar el bienestar de cada individuo (bienestar individual) como para evaluar qué tan buena/mala es una situación que contiene a varios individuos (bienestar colectivo). Los contraejemplos también harán referencia a esos dos tipos de escenarios.
Los ejemplos del primer tipo implican sopesar los aspectos de la intensidad y de la duración del dolor en un mismo individuo. Todos los ejemplos implican decidir cuál de dos situaciones es peor: (1) un dolor más intenso durante menos tiempo, o (2) un dolor menos intenso durante más tiempo. La importancia de saber qué tan intenso será el dolor y cuánto tiempo durará es algo que se abordará en cada método por separado.
Los ejemplos del segundo tipo implican a varios individuos, y sopesan los aspectos de la cantidad de víctimas y del sufrimiento por víctima. Todos los ejemplos implican decidir cuál de dos situaciones es peor: (1) menos víctimas sufriendo más, o (2) más víctimas sufriendo menos. La importancia de saber cuánto más sufre cada miembro de la minoría, y cuánto mayor es el número de víctimas que sufren menos, es algo que se abordará en cada método por separado.
Aunque todos los ejemplos comparan esos aspectos (intensidad x duración, y gravedad x cantidad), es importante recordar que toda la discusión que se hace aquí no se limita a
comparar esos aspectos, pues se aplica igualmente a cualesquiera otros aspectos que se estén comparando, ya sean negativos o positivos.
Todos los ejemplos que veremos se refieren a la teoría del valor (es decir, evaluaciones sobre qué situaciones son mejores/peores). Sin embargo, los mismos métodos son aplicables igualmente a ponderaciones en (por ejemplo, para establecer cuál debería ser el peso de cada aspecto que se tiene en cuenta a la hora de determinar lo que debemos hacer).
Pasemos, entonces, a la discusión sobre los métodos.
7.2. Inconmensurabilidad total
En qué consiste
Sostener la total es reconocer que hay varios aspectos que son buenos/malos en sí, pero defender que no tiene sentido compararlos (ni siquiera multiplicarlos o sumarlos). De acuerdo con este enfoque, las únicas circunstancias en las que es posible decir, entre varias opciones, cuál es mejor considerando todo, son aquellas en las que hay una opción que es mejor en todos los aspectos. En circunstancias en las que cada opción es mejor en cierto aspecto, este enfoque dirá que no es posible decir cuál de ellas es mejor considerando todo103.
Ejemplo 1
Si en una situación el dolor es más intenso, pero dura menos tiempo, y en otra es menos intenso, pero dura más tiempo, según esta visión no hay manera de evaluar cuál de ellas es peor considerando todo, sean cuales sean el tiempo y la intensidad de cada una.
Ejemplo 2
Si una situación contiene menos víctimas sufriendo más y otra contiene más víctimas sufriendo menos, según esta visión no hay manera de evaluar cuál de ellas es peor considerando todo, sean cuales
sean la intensidad del sufrimiento de cada víctima y la cantidad de víctimas en cada situación.
Problemas/dificultades
Este método no nos ayuda a elegir cuando las varias opciones que tenemos delante son, cada una, buena/mejor en cierto aspecto y mala/peor en otro. Solo ayudaría a elegir cuando, entre las varias opciones, hay una que es buena/mejor en todos los aspectos relevantes.
Contraejemplos
Si de hecho tomamos decisiones en situaciones en las que las diversas opciones son mejores/peores en aspectos diferentes, entonces es porque estamos de acuerdo en que es posible conmensurar los distintos aspectos. De lo contrario, en casos así siempre lanzaríamos una moneda para decidir. Una cosa es decir que puede haber algunos aspectos inconmensurables entre sí. Otra cosa es decir que no existe ningún aspecto que sea conmensurable con otro. Volveremos a discutir este punto en el apartado 7.13.
7.3. Monismo (general)
En qué consiste
De acuerdo con los enfoques monistas, hay un solo aspecto que es bueno/malo en sí. Todos los demás se consideran buenos/malos solo instrumentalmente, según aumenten o disminuyan aquello que se considera bueno/malo en sí. Así, en los enfoques monistas, qué tan buena/mala es una situación considerando todo es algo que se determina únicamente a partir de qué tan buena/mala es en términos de un único aspecto (a saber, aquel al que se le atribuye valor/desvalor en sí). Aunque comparten esta estructura común, los diversos enfoques monistas se diferencian entre sí según qué aspecto consideran bueno/malo en sí.
Ejemplo 1
Supongamos que una teoría monista afirma que solo la intensidad del sufrimiento es mala en sí. Según esta visión, al comparar dos situaciones, se considerará peor considerando todo aquella en la que el sufrimiento sea más intenso (sin importar cuánto más dure el sufrimiento menos intenso), y viceversa si afirmara que solo la duración es mala en sí.
Ejemplo 2
Supongamos que una teoría monista afirma que solo la cantidad de víctimas es mala en sí. Según esta visión, al comparar dos situaciones, será peor considerando todo aquella que contenga el mayor número de víctimas (sin importar cuánto más estén sufriendo las víctimas de la minoría), y viceversa si afirmara que solo la gravedad de la situación de cada víctima es mala en sí.
Problemas/dificultades
Lograr explicar por qué solo uno de los aspectos es bueno/malo en sí. Si es la cantidad de víctimas, ¿por qué no la gravedad de la situación de las víctimas, y viceversa? Si es la intensidad del dolor, ¿por qué no su duración, y viceversa? Esto no quiere decir que sea imposible fundamentar esa elección, pero, claramente, es algo que necesita explicarse.
Contraejemplos
Hay tanto situaciones en las que parece preferible ayudar a un número mucho mayor de víctimas (aunque no estén en la peor situación) como situaciones en las que parece preferible ayudar a víctimas que están en una situación mucho peor (aunque no sean la mayoría). Análogamente, hay tanto situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor más intenso durante menos tiempo como situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor menos intenso durante más tiempo.
7.4. Monismo agregativo (aplicación específica del monismo general)
En qué consiste
Una forma común de monismo consiste en determinar qué tan buena/mala es una situación considerando todo agregando aquello que se considera bueno/malo en sí104. Un ejemplo es el enfoque adoptado en el . En el utilitarismo clásico, de (1996 [1789]) y Mill (1969 [1861]), lo que es bueno en sí son las experiencias positivas y lo que es malo en sí son las experiencias negativas. En cambio, en el utilitarismo propuesto, por ejemplo, por (1993 [1979]) y (1981), lo que es bueno en sí es la satisfacción de preferencias (deseos) y lo que es malo en sí es su frustración. Sin embargo, en cualquiera de las versiones, qué tan buena/mala es una situación considerando todo se obtiene a partir de la agregación total.
Ejemplo 1
Supongamos que una teoría monista afirma que ni la intensidad ni la duración del dolor son malas en sí, sino malas solo instrumentalmente por implicar sufrimiento. Según esta visión, qué tan mala es una situación considerando todo se obtendría sumando la intensidad del sufrimiento en cada instante (y obteniendo así el agregado total del sufrimiento).
Imaginemos que en la situación S1 tenemos 20 minutos de un dolor de intensidad -5. En cambio, en la situación S2 tenemos 10 minutos de un dolor de intensidad -10. De acuerdo con este enfoque, el desvalor total de S1 es -100 (pues es -5x20). El desvalor total de S2 también es -100 (pues es - 10x10). Según este enfoque, S1 y S2 son igualmente malas (el hecho de que en S1 el dolor dure más, y de que en S2 el dolor sea más intenso, no se considera relevante en sí).
Ejemplo 2
Supongamos que una teoría monista afirma que ni la gravedad de la situación de cada víctima ni el número de víctimas son malos en sí, sino malos solo instrumentalmente por
implicar sufrimiento. En ese caso, lo que es malo en sí sería el agregado total del sufrimiento. Así, según esta visión, qué tan mala es una situación considerando todo se obtendría sumando el nivel de sufrimiento de cada víctima (y obteniendo así el agregado total del sufrimiento).
Imaginemos que en la situación S1 tenemos 20 víctimas, cada una con un sufrimiento de -5. En cambio, en la situación S2 tenemos 10 víctimas, cada una con un sufrimiento de -10. De acuerdo con este enfoque, el desvalor total de S1 es -100 (pues es -5x20). Por su parte, el desvalor total de S2 también es -100 (pues es -10x10). Es decir, en este enfoque, ni el número de víctimas ni la gravedad de la situación de cada víctima se consideran malos en sí (sino solo malos instrumentalmente por contribuir a que la agregación total sea negativa). Así, según este enfoque, S1 y S2 son igualmente malas (el hecho de que S1 tenga más víctimas, y de que en S2 cada víctima esté sufriendo más, no se considera relevante en sí).
Problemas/dificultades
Este método podría decir que es peor una situación en la que hay un número mucho mayor de víctimas con rasguños leves que otra en la que hay un número mucho menor de víctimas con un sufrimiento atroz (siempre que el resultado de la agregación en la primera situación sea mayor). Análogamente, este método podría decir que es peor una situación en la que hay una gran cantidad de tiempo de molestias levísimas (nuevamente, rasguños leves) que otra en la que hay un tormento atroz, pero que dura mucho menos tiempo (siempre que el resultado de la agregación en la primera situación sea mayor).
Contraejemplos
Hay tanto situaciones en las que parece preferible ayudar a un número mucho mayor de víctimas, aunque no estén en la peor situación, como situaciones en las que parece preferible ayudar a víctimas que están en una situación mucho peor, aunque no sean la mayoría (incluso cuando el sufrimiento total agregado sea el mismo en todas esas situaciones). Análogamente, hay tanto situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor más intenso durante menos tiempo como situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor menos intenso que dura más tiempo (incluso cuando el sufrimiento total agregado sería el mismo en todas esas situaciones). Esto sugiere que esos otros aspectos son importantes en sí, y no solo instrumentalmente importantes.
7.5. Pluralismo de pesos iguales
En qué consiste
En este enfoque, dos o más aspectos se reconocen como buenos/malos en sí, y qué tan buena/mala es la situación considerando todo se determina: o multiplicando esos aspectos (enfoque multiplicativo) o sumando esos aspectos (enfoque aditivo). Lo característico de este enfoque es que cada aspecto se considera igualmente importante (por eso se multiplican o se suman, pero ambos tienen el mismo peso).
Observe que, en una variante multiplicativa de este enfoque, el resultado será idéntico al resultado obtenido por un enfoque monista agregativo (que vimos en el apartado anterior). Solo la fundamentación será diferente (el monismo agregativo ve una sola cosa como buena/mala en sí, y el de pesos iguales multiplicativo ve más de una cosa como buena/mala en sí). Por otro lado, una variante aditiva puede dar resultados diferentes de los generados por el monismo agregativo.
Ejemplo 1
Qué tan mala es considerando todo una situación que implica dolor para un único individuo se determinaría multiplicando la intensidad media del dolor por su duración (en el enfoque multiplicativo) o sumando la intensidad media del dolor a su duración (enfoque aditivo).
Ejemplo 2
Qué tan mala es considerando todo una situación que implica a varias víctimas se determinaría multiplicando la gravedad media de la situación de cada víctima por el número de víctimas (enfoque multiplicativo) o sumando la gravedad media de la situación de cada víctima al número de víctimas (enfoque aditivo).
Problemas/dificultades
La variante multiplicativa tendrá los mismos problemas/dificultades que el monismo agregativo (que vimos en el apartado anterior). Por otro lado, la variante aditiva evita algunos problemas que enfrentan la variante multiplicativa y el monismo agregativo, pero al mismo tiempo tiene que enfrentar otros problemas adicionales. El problema que evita es el siguiente: en el enfoque aditivo, un dolor intenso y corto puede considerarse peor que uno leve y largo, aunque el agregado total sea menor en el dolor intenso y corto. También podría considerar peor un escenario con menos víctimas, pero que están sufriendo terriblemente, en comparación con un escenario con muchas más víctimas con molestias leves, aunque el agregado sea menor en el escenario con menos víctimas. De este modo, algunos contraejemplos que podrían dirigirse contra el monismo agregativo y contra la variante multiplicativa no se aplican a la variante aditiva. Sin embargo, la variante aditiva se topa con nuevos problemas, pues puede ser acusada de comparar unidades de un modo muy extraño (por ejemplo, sumar “20 de intensidad de dolor” a “3 horas de duración”). Exploraremos este problema a continuación.
Contraejemplos
En relación con la variante multiplicativa, los contraejemplos son los mismos que se dirigen contra el monismo agregativo (que vimos en el apartado anterior). Sin embargo, hay otros contraejemplos que ilustran problemas diferentes; algunos se aplican tanto a la variante multiplicativa como a la variante aditiva, mientras que otros se aplican solo a una de las dos. Veremos algunos a continuación.
El problema de la suma de magnitudes heterogéneas
Contraejemplo 1. Un individuo (intensidad x duración)
Variante multiplicativa
S1: dolor de intensidad 9 durante 3 minutos → 9 x 3 = 27 S2: dolor de intensidad 4 durante 7 minutos → 4 x 7 = 28
La variante multiplicativa concluye que S2 es peor que S1, pero puede ser que el dolor de intensidad 9 durante 3 minutos sea mucho más difícil de soportar que el dolor de intensidad 4 durante 7 minutos.
Variante aditiva
S1: dolor de intensidad 9 durante 3 minutos → 9 + 3 = 12 S2: dolor de intensidad 4 durante 7 minutos → 4 + 7 = 11
La variante aditiva concluye que S1 es peor (y esto concuerda con la crítica hecha a la variante multiplicativa), pero aquí lo extraño proviene del hecho de que “9 puntos de dolor” se sumaron directamente a “3 minutos”, como si fueran magnitudes de la misma naturaleza. Además, el resultado del modelo aditivo depende de la escala que elijamos para medir la intensidad y la duración. Por ejemplo, si la intensidad se mide en una escala de 0 a 10, y la duración en horas, tendremos un resultado. Pero si, para evaluar el mismo fenómeno, la intensidad se mide en una escala de 0 a 100, la suma cambia radicalmente y, con ello, cambia también la evaluación valorativa/moral de la situación. En resumen, un problema de este modelo es que el resultado de la evaluación depende arbitrariamente de la unidad de medida elegida.
Contraejemplo 2. Varias víctimas (gravedad media x número de víctimas)
Variante multiplicativa
S3: 100 víctimas con sufrimiento extremo (100 cada una) → 100 x 100 = 10.000 S4: 10.001 víctimas con molestia leve (1 cada una) → 1 × 10.001 = 10.001
La variante multiplicativa concluye que S4 es peor, pero eso parece equivocado: que haya más personas con una molestia leve no parece ser peor que haya menos personas con sufrimiento extremo.
Variante aditiva
S3: 100 víctimas con sufrimiento extremo (100 cada una) → 100 + 100 = 200 S4: 10.001 víctimas con molestia leve (1 cada una) → 1 + 10.001 = 10.002
La variante aditiva concluye que S4 es mucho peor. Pero eso está lejos de parecer verdadero. Además, en la variante aditiva hay un problema adicional: suma “sufrimiento por víctima” a “cantidad de víctimas” como si fueran magnitudes de la misma naturaleza, pero obviamente no lo son.
El problema central, tanto del enfoque multiplicativo como del aditivo, es que el aspecto del número de víctimas “diluye” el aspecto del sufrimiento por víctima, de tal manera que situaciones atroces para pocos individuos tendrían que considerarse mejores que molestias triviales para muchos individuos.
7.6. Pluralismo con triunfo absoluto
En qué consiste
En este enfoque, dos o más aspectos se reconocen como buenos/malos en sí, pero se construye una jerarquía en la que un factor es un triunfo absoluto sobre los que vienen después en esa jerarquía105. De acuerdo con este enfoque, ningún aumento en los aspectos secundarios, por mayor que sea, puede inclinar la balanza para hacer la situación mejor considerando todo, si representa una disminución en el aspecto principal, por menor que sea. Es decir, en este enfoque, qué tan buena/mala es una situación considerando todo es algo que se determina casi exclusivamente a partir del aspecto que funciona como triunfo (los aspectos secundarios sirven solo como criterio de desempate).
Ejemplo 1
Supongamos que el aspecto intensidad del dolor es un triunfo absoluto sobre el aspecto duración del dolor. En esta visión, al comparar varias situaciones, es peor considerando todo aquella en la que el dolor es más intenso, sin importar cuánto más dure el dolor en otras situaciones. O, a la inversa, si el triunfo absoluto es la duración, al comparar dos situaciones, es peor considerando
todo aquella en la que el dolor dura más, sin importar cuánto más intenso sea el dolor en otras situaciones.
Ejemplo 2
Supongamos que el aspecto gravedad de la situación de cada víctima es un triunfo absoluto sobre el aspecto cantidad de víctimas. En esta visión, al comparar varias situaciones, es peor considerando todo aquella en la que las víctimas están en la peor situación, sin importar cuánto mayor sea la cantidad de víctimas en otras situaciones. O, a la inversa, si el triunfo absoluto es la cantidad de víctimas, al comparar dos situaciones, es peor considerando todo aquella en la que hay mayor cantidad de víctimas, sin importar cuánto peor sea la condición de las víctimas de otras situaciones.
Problemas/dificultades
Cualquier enfoque de este tipo necesita explicar por qué el aspecto elegido es el triunfo, y no cualquier otro. Además, necesita explicar por qué el aspecto en cuestión es un triunfo absoluto (pues podría ser un triunfo, pero no absoluto, o podría tener un peso mayor sin ser un triunfo, como veremos en los próximos apartados.
Contraejemplos
Hay tanto situaciones en las que parece preferible ayudar a un número mucho mayor de víctimas, aunque no estén en la peor situación, como situaciones en las que parece preferible ayudar a víctimas que están en una situación mucho peor, aunque no sean la mayoría. Análogamente, hay tanto situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor más intenso durante menos tiempo como situaciones en las que parece preferible pasar por un dolor menos intenso que dura más tiempo. Si estos juicios son correctos, entonces ninguno de estos aspectos es un triunfo absoluto sobre el otro.
7.7. Pluralismo con triunfo hasta cierto punto
En qué consiste
En este enfoque, dos o más aspectos se reconocen como buenos/malos en sí; se construye una jerarquía en la que un factor es un triunfo sobre los que vienen después en esa jerarquía, pero ese triunfo no es absoluto. A partir de cierto punto (llamado punto de corte o umbral), la jerarquía se invierte106. De ahí el nombre “pluralismo con triunfo hasta cierto punto”.
En este enfoque, la relación entre los aspectos no es continua ni gradual (como la que veremos en el próximo apartado), sino en bloques (es decir, se invierte completa e instantáneamente si se alcanza el punto de corte, pero hasta que se alcanza el punto de corte, el peso de cada aspecto permanece completamente inalterado). Se dice entonces que en este método hay una relación discontinua, es decir, hay un salto abrupto cuando se alcanza el punto de corte, y no un cambio gradual107.
Ejemplo 1
Supongamos que el aspecto de la intensidad del dolor es un triunfo hasta cierto punto sobre el aspecto de la duración del dolor. Esto significa que habrá un punto a partir del cual el aspecto de la duración del dolor pasa a ser el triunfo (por ejemplo, durar 10 veces más que un “tiempo base” preestablecido). A la inversa, imaginemos que la duración del dolor es un triunfo hasta cierto punto sobre su intensidad. Esto significa que habrá un punto a partir del cual el aspecto intensidad pasa a ser el triunfo (por ejemplo, ser 10 veces más intenso).
Ejemplo 2
Supongamos que el aspecto de la gravedad de la situación de cada víctima es un triunfo hasta cierto punto sobre el aspecto de la cantidad de víctimas. Esto significa que habrá un punto a partir del cual el aspecto de la cantidad pasa a ser el triunfo (por ejemplo, que haya 10 veces más
víctimas). A la inversa, imaginemos que el aspecto de la cantidad de víctimas es un triunfo hasta cierto punto sobre el aspecto de la gravedad de la situación de cada víctima. Esto significa que habrá un punto a partir del cual el aspecto gravedad de la situación de cada víctima pasa a ser el triunfo (por ejemplo, ser 10 veces peor que la situación de cualquier otra víctima).
Problemas/dificultades
Cualquier enfoque que utilice este método necesita explicar:
(1) Por qué uno de los aspectos es el triunfo principal. (2) Por qué la relación es de triunfo hasta cierto punto (y no, por ejemplo, de mayor peso sin ser un triunfo, o de no tener un peso fijo, etc.). (3) Por qué el punto de corte se estableció donde se estableció, y no en otro lugar (de lo contrario, el punto de corte parece arbitrario).
Contraejemplos
Sea cual sea el lugar donde establezcamos el punto de corte, parecerá arbitrario. Esto se ilustra con los ejemplos siguientes.
Imaginemos que adoptamos las siguientes reglas:
- La intensidad del dolor es el triunfo, a menos que la duración sea 10 veces mayor que un tiempo base previamente definido (digamos, 1 minuto de dolor); si eso sucede, la duración pasa a ser el triunfo.
- La gravedad de la situación de cada víctima es un triunfo sobre la cantidad de víctimas, excepto si la situación que contiene el mayor número de víctimas que no están en la condición más grave es 10 veces mayor que la situación en la que las víctimas están en la situación más grave de todas; si eso sucede, el número de víctimas pasa a ser el triunfo.
Aquí hay dos problemas:
El primero es que podría señalarse que el valor base de referencia (en este caso, una duración del dolor 10 veces mayor que el tiempo base, y un número de víctimas diez veces mayor) es arbitrario. ¿Por qué 10 veces? ¿Por qué no 9 u 11 veces? ¿Por qué no 5 o 20 veces o cualquier otro valor? Además, en relación con la primera regla, podría cuestionarse: “¿por qué el tiempo base es de 1 minuto? ¿Por qué no 30 segundos? ¿Por qué no 2 minutos? ¿Por qué no cualquier otro valor?
El segundo es que podría señalarse que, aunque llegáramos a un valor base de referencia no arbitrario, la medición basada en tal valor seguiría siendo necesariamente arbitraria. Por ejemplo, imaginemos que los valores que sirven de base de referencia en los ejemplos anteriores fueran comprobadamente no arbitrarios. Aun así, podríamos cuestionar: “si un dolor 10,1 veces más largo pasa a ser el triunfo, ¿por qué no un dolor 9,9 veces más largo? ¿Qué tiene de “mágico” el punto de 10 veces más?”. Sin embargo, la misma crítica podría dirigirse a cualquier otro valor de referencia. Por ejemplo, si, en relación con el segundo ejemplo, el valor de referencia fuera “que haya 20 veces más víctimas”, podría cuestionarse: “¿por qué no 19,9 veces más víctimas? ¿Por qué no 20,1 veces más víctimas? ¿Qué tiene de especial 20 veces más?”, y así sucesivamente.
En relación con estos problemas, los defensores del enfoque del triunfo hasta cierto punto podrían responder señalando que, aunque sea verdad que cualquier punto en el que tracemos la línea parecerá arbitrario, trazar la línea en algún lugar es mejor que no trazarla en ningún lugar. Además, podría responderse que, aunque sea difícil encontrar un umbral preciso no arbitrario, podemos detectar umbrales en ambos extremos que son más arbitrarios que otros. Por ejemplo, exigir que el dolor dure 10 minutos para que la duración pase a ser el triunfo parece razonable, pero no parece razonable exigir que dure 10 años, ni que dure 1 segundo.
Otra manera de sortear ambos problemas es abandonar un enfoque centrado en triunfos hasta cierto punto y adoptar un enfoque en el que los diversos aspectos tienen pesos diferentes, pero no hay cortes abruptos de inversión de la jerarquía: en lugar de eso, la jerarquía se va invirtiendo gradualmente y de modo continuo. Veremos dos enfoques de este tipo, respectivamente, en los apartados 7.8. y 7.9.
7.8. Pluralismo con aspectos de peso fijo (lineales)
En qué consiste
En este enfoque, dos o más aspectos se consideran buenos/malos en sí, y tienen pesos diferenciados en el cálculo de qué tan buena/mala es la situación considerando todo, pero sin usar la idea de triunfos. El razonamiento aquí es similar al que vimos en el apartado 7.5 (pluralismo de pesos iguales), excepto que aquí el peso de cada factor es diferente. Por ejemplo, supongamos que el factor A tiene el doble de peso que el factor B. En ese caso, el valor/desvalor total de la situación se determinará mediante (2x.A) + (1x.B), si se usa un método aditivo, o mediante (2x.A) x (1x.B), si se usa un método multiplicativo108. La diferencia respecto del uso de triunfos es que aquí la influencia de los factores es continua y lineal (con el uso de triunfos, es discontinua y no lineal).
Ejemplo 1
Imaginemos que la intensidad del dolor tiene el doble de peso que la duración del dolor. En ese caso, si el enfoque es aditivo, el cálculo del desvalor total quedará así: desvalor total = (2x intensidad del dolor) + (1x duración del dolor). Ahora bien, si el enfoque es multiplicativo, el cálculo quedará así: desvalor total = (2x intensidad del dolor) x (1x duración del dolor).
Ejemplo 2
Imaginemos que la cantidad de víctimas tiene el doble de peso que la gravedad de la situación de cada víctima. En ese caso, si el enfoque es aditivo, el cálculo del desvalor total quedará así: desvalor total = (2x número de víctimas) + (1x gravedad de la situación de cada víctima). Ahora bien, si el enfoque es multiplicativo, el cálculo quedará así: desvalor total = (2x número de víctimas) x (1x gravedad de la situación de cada víctima).
¿Cuáles son las ventajas y desventajas de los modelos aditivos y multiplicativos?
La ventaja de los modelos aditivos es que permiten considerar una situación como muy grave porque es muy mala en cierto aspecto, aunque no sea muy mala en otro (por ejemplo, una única víctima, pero sufriendo al extremo). Si el modelo fuera multiplicativo, una situación así tendría que considerarse poco grave.
Sin embargo, los modelos multiplicativos también presentan algunas ventajas. La primera es que captan la idea de que, por ejemplo, un dolor de 1 segundo no importa mucho, aunque sea muy intenso (porque es solo un instante), y que una molestia muy leve tampoco importa mucho, aunque dure mucho. Es decir, el modelo multiplicativo capta la idea de que solo cuando los valores son altos en cada aspecto la situación es verdaderamente mala. La segunda ventaja es que evita compensaciones excesivas. Por ejemplo, en el modelo aditivo, una molestia muy leve, pero que dure mil millones de segundos, puede considerarse peor que un dolor insoportable, pero que dure 10 minutos. El modelo multiplicativo dificulta este tipo de compensación, porque el valor bajo en la intensidad o en la duración reduce mucho el valor total. En resumen, el modelo multiplicativo refuerza que ambos aspectos son importantes para la gravedad total del escenario.
En los ejemplos siguientes, mostraremos los resultados de acuerdo con cada uno de los modelos.
Problemas/dificultades
Cualquier enfoque que utilice este método necesita explicar: (1) por qué es cierto aspecto el que pesa más que otro, y no a la inversa, y (2) por qué pesa N veces más (y no cualquier otra cantidad). Además, este método genera conclusiones extrañas, ejemplificadas a continuación.
Contraejemplo 1
Supongamos que la intensidad del dolor recibiera un peso 5 veces mayor que su duración. Ahora imaginemos que tenemos que decir cuál de las dos situaciones es peor:
S1: Un dolor extremo (de intensidad 100) durante 500 segundos. S2: Un dolor moderado (de intensidad 20) durante 3000 segundos. Así tenemos:
Enfoque aditivo:
S1: (5x100) + (1x500) = 1000 S2: (5x20) + (1x3000) = 3100
Enfoque multiplicativo:
S1: (5x100) x (1x500) = 250.000 S2: (5x20) x (1x3000) = 300.000
Según el modelo lineal (sea aditivo o multiplicativo), S2 es peor considerando todo (es decir, en este modelo, 3000 segundos de dolor moderado se consideran peores que 500 segundos de dolor extremo). La cuestión es: sea cual sea el peso mayor atribuido a la intensidad, según el enfoque lineal (sea aditivo o multiplicativo) siempre habrá un tiempo suficientemente largo de dolor moderado (o incluso muy leve) que superaría los picos de sufrimiento extremo. Por ejemplo, este modelo afirmaría que unos “pellizquitos”, siempre que duraran un tiempo suficientemente largo, serían algo peor que tormentos extremos durante mucho menos tiempo (aunque se dé un peso mayor a la intensidad).
Contraejemplo 2
Supongamos que la gravedad de la situación de cada víctima recibiera un peso 5 veces mayor que la cantidad de víctimas. Ahora imaginemos que tenemos que decir cuál de las dos situaciones es peor:
S3: 1000 individuos con un sufrimiento extremo de intensidad 100 cada uno. S4: 200.000 individuos con una molestia leve de intensidad 1 cada uno.
Así, tenemos:
Enfoque aditivo:
S3: (5x100) + (1x1000) = 1500 S4: (5x1) + (1x200.000) = 200.005
Enfoque multiplicativo:
S3: (5x100) x (1x1000) = 500.000 S4: (5x1) x (1x200.000) = 1.000.000
Según el modelo lineal (sea aditivo o multiplicativo), S4 es (mucho) peor considerando todo (es decir, la molestia leve de 200.000 individuos se considera mucho peor que el sufrimiento extremo de 1000 individuos).
En resumen, estos dos contraejemplos muestran que el enfoque lineal (sea aditivo o multiplicativo) permite que un gran número de daños triviales supere a daños extremos que se dan en menor cantidad, aunque atribuyamos mayor peso a los daños extremos. Aunque intentemos compensar esto aumentando todavía más el peso de los daños extremos, siempre habrá una cantidad de daños triviales suficientemente grande como para superar a los daños extremos. Atribuir un peso diferenciado a los diversos aspectos, como se hace en el modelo lineal, atenúa este problema (en comparación con la forma en que el problema aparece en el pluralismo multiplicativo y en el monismo agregativo); sin embargo, no elimina el problema.
7.9. Pluralismo con aspectos de peso variable (rendimientos decrecientes)
En qué consiste
En este enfoque, dos o más aspectos se consideran buenos/malos en sí, pero no hay un peso fijo entre ellos: su peso es variable y disminuye proporcionalmente a medida que se van “llenando” (por eso este enfoque también se llama pluralismo con rendimientos decrecientes)109. Si lo representáramos en un gráfico, esto equivaldría a que cada aspecto tuviera una función cóncava de valor/desvalor.
Este enfoque es diferente del pluralismo con triunfo hasta cierto punto. Aunque existe la semejanza de que, en ambos enfoques, un factor puede llegar a ser más importante que el otro después de cierto nivel (ambos son no lineales), aquí la relación es continua, y cada factor ve su importancia disminuida gradualmente con cada nueva unidad que se llena (con el triunfo hasta cierto punto, hay una relación discontinua, pues el triunfo se invierte abruptamente si se sobrepasa una línea de corte).
Este enfoque también es diferente del método que vimos en el apartado anterior (pesos fijos lineales). Aunque ninguno de los dos enfoques usa la idea de triunfos, hay diferencias cruciales. En el enfoque lineal, cada aspecto tiene siempre un peso fijo, independientemente de cuánto se haya llenado ya. Por ejemplo, si el peso de la cantidad de víctimas es el doble del peso de la gravedad de la situación de cada víctima, sigue siendo el doble ya sea que hablemos de diez, cien o un millón de víctimas: no hay un cambio proporcional. En cambio, en el enfoque con rendimientos decrecientes, cierto aspecto tiene un peso mayor mientras todavía no se ha llenado mucho de él, pero ese peso va decayendo a medida que se va llenando.
Tomemos un ejemplo aislando el factor gravedad de la situación de cada víctima. En este método, llevar a una víctima de -100 a -99 tiene más peso que llevar a una víctima de -98 a -97, y así sucesivamente. Es decir, a medida que la situación de la víctima mejora, proporcionalmente tiene cada vez menos valor aumentar un punto adicional en su bienestar. Por eso, según este método, es mucho más importante llevar a una víctima de -100 a -99 que llevar a otra de -2 a -1 (pues la primera está con un sufrimiento atroz, mientras que la segunda está con un sufrimiento moderado). Es decir, en este enfoque el bienestar de quien está peor importa más, pero a medida que va mejorando, la ganancia de un punto más de bienestar va importando cada vez menos.
Ejemplo 1. Intensidad x duración del dolor en un mismo individuo
Imaginemos que medimos la intensidad y la duración del dolor de la siguiente manera
- La intensidad del dolor va de -100 (dolor máximo) a 0 (ausencia de dolor).
- La duración del dolor se mide en segundos.
En este modelo de rendimientos decrecientes, la importancia relativa de aliviar cada aspecto no es lineal:
- Cada punto menos en la intensidad del dolor importa más cuanto más intenso sea el dolor (por ejemplo, llevar un dolor de -100 a -99 es más importante que llevar un dolor de -20 a -19).
- Cada segundo menos en la duración del dolor importa más cuanto mayor sea todavía el total del dolor (por ejemplo, si alguien sufriría durante 500 segundos y tenemos la oportunidad de reducirlo a 499 segundos, eso importa más que pasar de 300 segundos a 299 segundos).
Ahora comparemos dos posibilidades de intervención:
- A: reducir la intensidad del dolor de -100 a -99 (manteniendo 500 segundos de duración).
- B: reducir la duración del dolor de -500 a -499 segundos (manteniendo -100 de intensidad).
Al parecer, la ganancia de aliviar un punto de intensidad extrema del dolor (pasar de -100 a -99) durante los 500 segundos es más importante que eliminar solo 1 segundo de un dolor que seguirá siendo muy extremo y que todavía durará mucho.
Sin embargo, supongamos que ya hubiéramos reducido sustancialmente la intensidad del dolor, por ejemplo, de -100 a -10. Ahora, llevar la intensidad de -10 a -9 representa una ganancia marginal muy pequeña. Mientras tanto, el individuo todavía enfrenta cientos de segundos de dolor intenso. En este escenario, tenemos las siguientes opciones:
- C: reducir la intensidad del dolor de -10 a -9 (manteniendo 500 segundos de duración).
- D: reducir la duración del dolor de -500 a -451 segundos (manteniendo -10 de intensidad).
Dadas las circunstancias, según el enfoque con rendimientos decrecientes, el escenario D pasa a importar más que el escenario C, porque el peso marginal del aspecto tiempo todavía es alto, mientras que el del aspecto de la intensidad (ya muy reducida) se ha vuelto pequeño.
Observe que estos resultados son diferentes de los que tendríamos si diéramos el mismo peso a cada factor (pues, si lo hiciéramos, al menos de acuerdo con un enfoque multiplicativo, tendríamos que preferir el escenario C):
- C: (9) x (500) = 4.500
- D: (10) x (451) = 4.510
Así, en el modelo con rendimientos decrecientes, la jerarquía entre los aspectos puede invertirse dependiendo de cuánto se haya “llenado” ya cada aspecto.
En resumen, reducir un punto de un dolor extremo que dura mucho es más significativo que recortar solo 1 segundo de ese dolor, pero cuando el dolor ya es mucho menos intenso, recortar algunos segundos puede ser más importante que reducir un punto en su intensidad. Ejemplo 2. Gravedad por víctima x número de víctimas
Imaginemos que en el modelo con rendimientos decrecientes tenemos lo siguiente:
- Gravedad por víctima: llevar la situación de una víctima de -100 a -99 importa más que llevarla de -99 a -98, y así progresivamente. Así, llevar la situación de una víctima de -100 a -99 importa mucho más que llevarla de -2 a -1.
- Cantidad de víctimas: dadas 100 víctimas, dejar a 99 sufriendo (salvar solo a una) es peor que dejar a 98 sufriendo (salvar a dos), y así progresivamente. Así, dadas 100 víctimas, dejar a 99 sufriendo (salvar solo a una) es mucho peor que dejar a 1 sufriendo (salvar a 99). Ahora comparemos las siguientes opciones:
- E: 100 víctimas en sufrimiento extremo (-100 cada víctima)
- F: 10.000 víctimas con una molestia leve (-1 cada víctima).
En este caso, parece que el escenario E es peor, pues, aunque tiene muchas menos víctimas, el sufrimiento por víctima es extremo, mientras que en F, aunque hay muchas más víctimas, cada una tiene una molestia muy leve. Es decir, parece que en este caso el aspecto del sufrimiento por víctima pesa más.
Sin embargo, con rendimientos decrecientes, el peso de ambos aspectos va disminuyendo progresivamente según cuánto se hayan llenado ya, y habrá un punto en el que la jerarquía se invierte. Por ejemplo, considere los siguientes escenarios:
- E: 100 víctimas con un sufrimiento de -100 cada una.
- G: 120 víctimas con un sufrimiento de -80 cada una.
Comparando E con G, el hecho de que haya 20 víctimas más en G con un sufrimiento que, aunque es un poco menor que el sufrimiento de las víctimas de E, sigue siendo un sufrimiento muy grave, parece hacer que la situación G sea peor considerando todo (aunque el agregado de sufrimiento en E sea mayor, es decir, -10.000, en comparación con -9.600 de G). Esto puede explicarse mediante el modelo con rendimientos decrecientes: en G, el aspecto de la gravedad vio disminuido su peso por estar ya más lleno (-80, en comparación con -100 en E), y la meta de disminuir el número de víctimas vio aumentado su peso por estar menos llena (en G hay más víctimas, 120, en comparación con las 100 víctimas de E).
Problemas/dificultades
Cualquier posición que utilice este método necesita justificar la forma de la curva (cuánto y cómo disminuye el peso a medida que el aspecto se llena). Necesita explicar también si la forma de la curva debe ser la misma para cada aspecto o no, y por qué.
Contraejemplo 1
| Situación | Intensidad del dolor | Duración del dolor |
| S1 | 10 | 1 |
| S2 | 5 | 10 |
En S1 tenemos un dolor con el doble de intensidad, pero muy breve. En S2 tenemos un dolor mucho más moderado, pero mucho más largo. El método con rendimientos decrecientes puede llegar a evaluar ambas situaciones como igualmente malas. Sin embargo, muchas personas dirían que una de estas dos situaciones es peor que la otra.
Contraejemplo 2
Situación Número de víctimas Sufrimiento por víctima S3 1000 10 S4 100 100
S3 tiene muchas más víctimas, pero cada una con un sufrimiento relativamente mucho menor. En cambio, S4 tiene muchas menos víctimas, pero cada una con un sufrimiento extremo. En el método que estamos analizando, debido a los pesos variables, el aumento del número de víctimas o de la gravedad extrema del sufrimiento de cada víctima no contribuye linealmente, y esto puede generar valores finales iguales o cercanos. Sin embargo, nuevamente, muchas personas dirían que una de las situaciones anteriores es peor que la otra (y no que son igualmente malas).
7.10. Maximin/leximin de prioridades
En qué consiste
En este método, la idea es priorizar siempre el peor caso individual, después el segundo peor caso, después el tercero, y así sucesivamente. Es un método que se asemeja a la idea de triunfos, pero, mientras que los triunfos se utilizan para ordenar los diferentes aspectos, en este método el objetivo es ordenar la prioridad de los individuos dentro de un mismo aspecto.
Sin embargo, este método también se utiliza para comparar situaciones con varios individuos. Por ejemplo, comparemos las siguientes situaciones, en las que las letras representan individuos y los números negativos su nivel de sufrimiento (cuanto mayor, más sufrimiento).
| Situación | Individuos | |
| S1 | A = -50 | B = -30 |
| S2 | C = -49 | D = -40 |
| S3 | E = -49 | F = -39 |
Según este método, la situación S1 recibiría prioridad, pues contiene al individuo en la peor condición de todas (A = -50). Así entra en escena el , que prescribe maximizar el nivel mínimo (y es, digamos, el criterio que funciona como triunfo). Ahora, imaginemos que tuviéramos que comparar S2 y S3 para determinar cuál de ellas es más urgente. En este caso, el maximin no ayuda, pues las víctimas que están en la peor condición en cada una de esas situaciones están en una condición igualmente mala (C = -49, E = -49). En este caso, entra en escena como criterio de desempate el leximin, que prescribe priorizar el segundo peor caso. Aquí, la situación S2 se consideraría prioritaria, pues el segundo peor caso de todos es D = -40.
Problemas
Los principales problemas de este enfoque se señalan a continuación; para cada problema se presentará un contraejemplo.
Una ganancia mínima para el peor caso supera cualquier beneficio
Contraejemplo 1:
Situación Bienestar de cada individuo en la situación S1 -100 -1 -1 -1 -1 -1 S2 -99 -99 -99 -99 -99 -99
El enfoque en cuestión diría que S2 es mejor que S1, pues en ella el nivel mínimo es más alto. Sin embargo, esto ignora que en S2 hay 6 individuos sufriendo terriblemente, mientras que en S1, aunque el individuo que más sufre sufre levemente más que cualquiera de los individuos de S2, hay mejoras muy grandes en el bienestar de los otros 5 individuos.
Una ganancia mínima para el peor caso supera cualquier cantidad de víctimas
Contraejemplo 2:
S3: 1 víctima con -100 cada una S4: 1000 víctimas con -99 cada una
El enfoque en cuestión diría que S4 es mejor que S3, pero en S4 un número mucho mayor de víctimas sufre casi tanto como (aunque un poco menos que) la víctima de S3 y, además, hay un número mucho mayor de víctimas.
En resumen, el enfoque maximin/leximin de prioridades tiene todos los problemas que tiene el enfoque con triunfos absolutos, que vimos en el apartado 7.6.
7.11. Suficiencia
En qué consiste
En este método, un aspecto importa en sí hasta alcanzar cierto umbral de llenado establecido como suficiente. Después de eso, deja de contar. En un enfoque de este tipo, si hay dos o más aspectos considerados buenos/malos en sí, puede adoptar cualquiera de los métodos anteriores para conmensurarlos. Sin embargo, lo particular de este tipo de enfoque es que llega un punto en el que el aspecto ya está suficientemente lleno, y entonces deja de importar en sí.
Un ejemplo de enfoque que adopta este método, como vimos en el apartado 6.11, es el . Como vimos, en él se establece una línea umbral de bienestar, a partir de la cual la vida se considera suficientemente buena110. En relación con quienes están por encima de la línea umbral, el suficientarismo no establece ningún criterio de prioridad111. En cambio, en relación con quienes
están por debajo de la línea, el suficientarismo establece la prioridad de acuerdo con tres criterios: (a) según qué tan lejos esté cada individuo de ese umbral (cuanto más lejos, mayor la prioridad); (b) según cuántos individuos sean beneficiados y (c) según el tamaño del beneficio que sea posible producir112.
Problemas
Los principales problemas y dificultades de este enfoque son:
1) Explicar por qué, por encima de cierto nivel, no debería haber criterio de prioridad entre los individuos. 2) En el suficientarismo, para los individuos que ya están por encima de la línea no hay criterio de prioridad, aunque existan desigualdades gigantescas entre esos individuos. 3) La dificultad de definir la línea de suficiencia. 4) Pequeños cambios en la línea de suficiencia pueden cambiar drásticamente quién recibe prioridad.
7.12. Enfoques híbridos
En qué consisten
Estos enfoques combinan uno o más de los enfoques anteriores. Por ejemplo, pueden usar triunfos (absolutos o hasta cierto punto) hasta una línea de corte, y a partir de ahí utilizar una relación continua (de peso fijo o de peso variable).
Problemas
Entre los principales problemas que enfrenta este tipo de enfoque, están:
1) Complejidad excesiva. Puede generar reglas excesivamente complejas, difíciles de aplicar. Cuantos más enfoques se combinan, más complejo se vuelve el razonamiento.
2) Arbitrariedad en la elección de la línea de corte. Pequeños cambios en esa línea pueden alterar drásticamente las prioridades. 3) Riesgo de decisiones subóptimas. Podría haber un mejor impacto general si la relación continua se aplicara en cualquier circunstancia que si se usaran triunfos, por ejemplo.
7.13. Indeterminación parcial
A diferencia de la inconmensurabilidad total, que vimos en el apartado 7.2, este método defiende que, para algunos casos, claramente es posible evaluar qué situaciones son mejores/peores considerando todo, pero que, en otros casos, no hay una respuesta correcta (y, entonces, en esos casos este método opera como el enfoque que defiende la inconmensurabilidad, y el juicio queda indeterminado)113.
Problemas
1) Tener que ofrecer un criterio para decir en qué casos hay una respuesta correcta y cuáles son indeterminados (de lo contrario, un mismo caso puede ser tratado como determinable por un agente e indeterminable por otro). 2) En los casos indeterminados, el enfoque no ofrece criterios para elegir entre las alternativas, lo que puede generar inacción o decisiones arbitrarias.
7.14. Agregación probabilística basada en la incertidumbre
En este método se ponderan varios enfoques diferentes (o incluso todos los que vimos anteriormente) con base en la incertidumbre sobre cuál de ellos es el correcto. En este método, se evalúa qué tan buena/mala sería la situación considerando todo según cada método tenido en cuenta, y se multiplica cada resultado por el grado en que se cree que cada método es correcto. A continuación se suma todo, y se obtiene la agregación probabilística basada en la incertidumbre. En resumen, en este método se hace una mezcla probabilística de varios enfoques, ponderando cuánto se cree que cada uno es correcto y agregando esos resultados114.
Problemas
1. Abre la puerta a atribuciones arbitrarias de probabilidad. 2. Ponderar probabilísticamente exige muchos cálculos, lo que hace difícil aplicar el método (y, cuantos más enfoques intervienen, más difícil se vuelve). 3. El resultado final es una especie de “promedio ponderado” de los varios enfoques incluidos, pero eso no garantiza que el resultado se considere justificado desde el punto de vista de cualquiera de los enfoques adoptados. 4. Pequeños cambios en las probabilidades atribuidas pueden generar grandes cambios en la decisión final.
Practica
Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.
¿Qué es el pluralismo con rendimientos decrecientes?
Según el capítulo, ¿cuál es un problema de la agregación probabilística?
Para pensar
Al tomar una decisión importante, ¿te diste cuenta alguna vez de qué método usaste para sopesar los criterios?
Notas del autor 13
- 102 Sobre esta cuestión, ver Mason (2023) y Hsieh; Andersson (2021). ↩
- 103 Ver, por ejemplo, Raz (1986, 1999, cap. 3). ↩
- 104 Un ejemplo es el enfoque adoptado en el utilitarismo. En el utilitarismo clásico, de Bentham (1996 [1789]) y Mill (1969 [1861]), lo que es bueno en sí son las experiencias positivas y lo que es malo en sí son las experiencias negativas. En cambio, en el utilitarismo propuesto, por ejemplo, por Singer (1993 [1979]) y Hare (1981), lo que es bueno en sí es la satisfacción de preferencias (deseos) y lo que es malo en sí es su frustración. Sin embargo, en cualquiera de las versiones, qué tan buena/mala es una situación considerando todo se obtiene a partir de la agregación total. ↩
- 105 Esta visión a veces se llama visión lexicográfica pura. Ejemplos de ella son las teorías de derechos inviolables. Por ejemplo, Dworkin (1977, cap. 7) habla de derechos como triunfos. Otros ejemplos son: (1) el enfoque en el que el maximin es el triunfo y el leximin entra como criterio de desempate (que abordaremos en el apartado 7.10); (2) el principio del painism, propuesto por (2001), que da prioridad absoluta a quien más sufre, y (3) el principio worse-off, propuesto por (1983, p. 307-12), que siempre prioriza no violar los derechos de los miembros de la minoría si estos resultan perjudicados en mayor grado que cualquiera de los miembros de la mayoría. ↩
- 106 Este enfoque también se llama triunfos discontinuos; umbrales lexicográficos; prioridades lexicográficas hasta cierto punto, o también prioridades lexicográficas con puntos de corte. ↩
- 107 Sobre la distinción entre enfoques continuos y discontinuos, ver (1993, cap. 5, 8; 2012, parte II). ↩
- 108 Sobre modelos aditivos y multiplicativos, ver Keeney; Raiffa (1993). Para un ejemplo de modelo aditivo, ver Fishburn (1970). Para un ejemplo de modelo multiplicativo, ver Vernon et al. (2018, cap. 20). ↩
- 109 Ver, por ejemplo, (1991). ↩
- 110 (2003, p, 762). ↩
- 111 Crisp (2003, p. 758). ↩
- 112 Crisp (2003, p. 758). ↩
- 113 Ver, por ejemplo, Chang (2017). ↩
- 114 Ver, por ejemplo, et al. (2020). ↩
Fuentes citadas en este texto 19
La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen XI.
- BENTHAM, J. Introduction to the principles of morals and legislation. Oxford: Oxford University Press, 1996 [1789].
- CHANG, R. Hard Choices. Journal of the American Philosophy Association, v. 3, n. 1, p. 1- 21, 2017.
- CRISP, R. Equality, Priority, and Compassion. Ethics, v. 113, p. 745-763, 2003.
- DWORKIN, R. Taking Rights Seriously. Cambridge: Harvard University Press, 1977.
- FISHBURN, P. C. Utility Theory for Decision Making. New York: Wiley, 1970.
- HARE, R. M. Moral Thinking: Its Levels, Method, and Point. New York: Oxford University Press, 1981.
- HSIEH, N.; ANDERSSON, H. Incommensurable Values. In: ZALTA, E. N.; NODELMAN, U. The Stanford Encyclopedia of Philosophy, Fall 2021 edition.
- KEENEY, R. L.; RAIFFA, H. Decisions with Multiple Objectives: Preferences and Value Tradeoffs. Cambridge: Cambridge University Press, 1993.
- MACASKILL, W.; BYKVIST, K.; ORD, T. Moral Uncertainty. Oxford: Oxford University Press, 2020.
- MASON, E. Value Pluralism. In: ZALTA, E. N.; NODELMAN, U. The Stanford Encyclopedia of Philosophy, Summer 2023 Edition.
- MILL, J. S. Utilitarianism. In: MILL, J. S. Collected Works, vl. X. London: Routledge and Kegan Paul, 1969 [1861], p. 203-59.
- PARFIT, D. Equality and Priority. The Lindley Lecture. University of Kansas, 1991.
- RAZ, J. Value Incommensurability: Some Preliminaries. Proceedings of the Aristotelian Society, v. 86, p. 117-134, 1986.
- RAZ. J. Engaging Reason: On the Theory of Value and Action. Oxford: Oxford University Press, 1999, pp. 110-28.
- REGAN, T. The Case for Animal Rights. Los Angeles: University of California Press, 1983.
- RYDER, R. D. Painism: A Modern Morality. Opengate Press, 2001.
- TEMKIN, L. Inequality. New Yor: Oxford University Press, 1993.
- TEMKIN, L. Rethinking the Good: Moral Ideals and the Nature of Practical Reasoning. Oxford: Oxford University Press, 2012.
- VERNON, J. M; HARRINGTON, J. E; VISCUSI, W. K. Economics of Regulation and Antitrust. 5. ed. Cambridge: MIT Press, 2018.
Este capítulo en el Volumen XII
Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.
Cuando un problema tiene más víctimas, pero en otro las víctimas están en una situación peor, ¿cómo proceder? (VIII, cap. 1.2; XI, cap. 1.6 y 7).
¿Cómo saber cuándo pesa más el tamaño del beneficio y cuándo pesa más la gravedad de la situación? (VIII, cap. 1.2; XI, cap. 1.6 y 7).
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