Volumen VII · La ética y la situación de los animales salvajes · capítulo 36
El debate sobre la destrucción de la naturaleza
Antes de leer capa de estudio, no forma parte del texto original
El capítulo simula el debate, entre los propios defensores de los animales salvajes, sobre la "matanza altruista" (destruir hábitats para reducir el sufrimiento), con argumentos, réplicas y contrarréplicas, y analiza sobre quién recae la carga de la prueba.
Entre las personas que quieren ayudar a los animales de la naturaleza hay una discusión difícil: ¿menos naturaleza significaría menos crías naciendo para sufrir? Algunos creen que sí; otros creen que defender eso traería riesgos y malos efectos. El libro muestra los dos lados de la conversación.
Es como un debate entre médicos sobre un tratamiento arriesgado: todos quieren lo mejor para el paciente, pero no se ponen de acuerdo sobre si los riesgos valen la pena. El libro presenta los argumentos de cada lado.
- P1 Casi siempre se supone que más áreas verdes son algo positivo, por visiones antropocéntricas o ambientalistas.
- P2 Para quien se preocupa por los seres sintientes, más hábitat puede significar más animales naciendo para sufrir.
- P3 Los defensores de la matanza altruista y sus críticos intercambian argumentos sobre las consecuencias, la aceptación pública y los riesgos futuros.
- C El capítulo sostiene que la carga de la prueba parece recaer sobre los opositores, pero reconoce que la preocupación por los efectos contraproducentes puede venir de un análisis serio de los riesgos.
El argumento central del capítulo en forma lógica. Si las premisas son verdaderas, la conclusión se sigue. Para discrepar, tienes que mostrar qué premisa es falsa.
Dicen “Si te preocupa el sufrimiento de los animales salvajes, entonces quieres destruir los bosques.”
Respuesta No necesariamente. Hay desacuerdo entre los propios defensores. Muchos rechazan la matanza altruista por sus riesgos y prefieren reducir los nacimientos, vacunar y tratar enfermedades.
Más objeciones y respuestas en Desmontando objeciones.
Texto original Luciano Carlos Cunha · Volumen VII, p. 117 de la edición en PDF · traducción al español
36.1. El contexto
El aumento de las áreas verdes del planeta (ya sea mediante su preservación, restauración o expansión) casi siempre se ve como algo sin duda positivo, por encima de toda sospecha. Esto ocurre por dos razones: (1) la mayoría de las personas sostiene visiones antropocéntricas y , lo que las lleva a no dar importancia al impacto que cada práctica tiene sobre los animales no humanos. (2) La mayoría de las personas, incluidas las que se preocupan por los animales no humanos, no sabe que un aumento de las áreas verdes implica un aumento de la y, en consecuencia, de las tasas de reproducción (lo que, indirectamente, maximiza la cantidad de sufrimiento y de muertes prematuras de los animales).
Como vimos en el Capítulo 3, la inmensa mayoría de los animales en la naturaleza se reproduce maximizando la cantidad de crías (del orden de miles o incluso millones por camada, según la especie), y la tasa media de supervivencia en poblaciones estables es de solo dos por camada. Todo el resto nace normalmente para tener vidas llenas de sufrimiento y una muerte prematura, por lo general extremadamente dolorosa. En resumen, cuantas más áreas verdes, mayor es la cantidad total de sufrimiento y de muertes prematuras.
Podría objetarse que los seres también necesitan las áreas verdes como recurso, y que entonces disminuirlas podría perjudicar la calidad de vida de muchos seres sintientes. Esto es verdad, pero, dadas las gigantescas tasas de reproducción, la cantidad de sufrimiento y de muertes causadas por un aumento de las áreas verdes sería siempre enormemente mayor que la que evitaría esa expansión. En resumen, un aumento de las áreas verdes es bueno desde un punto de vista o ambientalista, pero tiene un saldo gigantescamente negativo si tenemos en cuenta a todos los seres sintientes afectados.
36.2. Argumentos a favor de la matanza altruista
En este capítulo discutiremos lo que llamaremos 163. Según esta posición, lo mejor que podemos hacer para prevenir los es disminuir la cantidad de ecosistemas naturales. Esta posición reconoce que, al hacerlo, mataremos y causaremos sufrimiento a una enorme cantidad de animales. Sin embargo, sostiene que, si no lo hacemos, la cantidad de sufrimiento y de muertes que se derivará será inmensamente mayor.
Los defensores de esta posición reconocen que lo ideal sería prevenir el sufrimiento y las muertes prematuras de los animales en la naturaleza sin tener que causar sufrimiento ni muertes (por ejemplo, mediante una reducción de las tasas de natalidad, vacunaciones, tratamiento de enfermedades, etc.). Sin embargo, sostienen que puede pasar mucho tiempo hasta que esas soluciones se apliquen a gran escala, e incluso puede que eso nunca llegue a ocurrir. Por eso, sostienen que la matanza altruista es lo que tiene el mejor saldo en términos de causar/evitar daños, pues, aunque algún día las soluciones no letales llegaran a aplicarse a gran escala, el tiempo que podría pasar hasta que eso ocurriera implicaría la muerte y el sufrimiento de muchos más animales que la matanza altruista.
Por ejemplo, la urbanización de áreas verdes (como la construcción de carreteras y viviendas) da como resultado la muerte y el sufrimiento de muchos de los animales que viven en el lugar. Sin embargo, la mayoría de esos animales se reproduce maximizando la cantidad de crías y, en consecuencia, maximiza la cantidad de ellas que nacen para experimentar sufrimiento y morir prematuramente. Así, la urbanización, aunque cause sufrimiento y muertes, disminuye drásticamente el saldo total de sufrimiento y de muertes, ya sea en comparación con dejar que la naturaleza siga su curso, ya sea en comparación con esperar a que haya programas no letales de disminución de las tasas de natalidad.
(2016a) da el siguiente ejemplo para ilustrar la cuestión. Supongamos que el mundo estuviera lleno de fábricas de bebés humanos. Esos bebés son comidos vivos tras semanas o meses de vida, pero 1 de cada 20 bebés logra vivir bien hasta los 3 años de edad. Imaginemos que la mayoría de las personas no quiere eliminar esas fábricas y que, de hecho, le gustan porque, vistas desde fuera, son muy bonitas y casi nadie percibe el sufrimiento y las muertes que ocurren allí. Sin embargo, imagine que algunas personas destruyen accidentalmente
esas fábricas al construir casas y estacionamientos. Este procedimiento mata a los bebés que están allí, pero evita que muchos más nazcan para tener ese destino. Teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de la humanidad no está de su lado, y que usted tiene recursos limitados, usted tiene que elegir: (1) o bien promover actividades económicas que destruirán cien de esas fábricas de bebés; (2) o bien cerrar cinco fábricas y salvar a los bebés que están en ellas, pero eso implica que las otras 95 que podría haber destruido seguirán funcionando. El autor sostiene que, si nuestra meta es disminuir lo más posible el sufrimiento y las muertes, debemos optar por la 1.
36.3. Argumentos en contra de la matanza altruista
Para evaluar si la matanza altruista tiene mejores resultados que esperar soluciones no letales, es útil distinguir entre resultados de primer y de segundo grado164. Los de primer grado son todos los resultados (directos o indirectos) de una acción que no dependen de la manera en que influyen en las decisiones de otros agentes. Los de segundo grado dependen de cómo la acción influye en las decisiones de otros agentes (y estas, a su vez, también tienen resultados de primer y de segundo grado, y así sucesivamente).
Con base en esto, podría sostenerse que la matanza altruista, aunque tenga mejores resultados de primer grado, podría tener resultados de segundo grado tan negativos (debido al modo en que influiría en la forma en que los humanos ven la causa de la reducción del sufrimiento de los y la consideración por los animales en general) que sería mejor esperar soluciones no letales. Hay dos argumentos principales en este sentido, que se explican a continuación.
El primer argumento es que la causa de la reducción del sufrimiento de los animales salvajes ya es bastante rechazada y que, si sus defensores proponen matar animales, ese rechazo aumentará aún más, sobre todo entre los defensores de los animales. En resumen, la defensa de la matanza altruista puede hacer que las personas en general nunca lleguen a preocuparse por el sufrimiento y las muertes de los animales salvajes.
El segundo es que, si se defiende la matanza altruista, es posible que el público entienda que el bien de los animales no importa, y que eso implique aumentar aún más los daños que los humanos causan a los animales.
36.4. Réplicas de quienes defienden la matanza altruista
Los defensores de la matanza altruista han ofrecido las siguientes respuestas a los argumentos anteriores:
(1) Si la defensa de la matanza altruista se hace explicando que solo está justificada si cualquier otra opción da como resultado aún más sufrimiento y muertes, es bajo el riesgo de que eso incentive al público a apoyar otras prácticas que aumentarían la cantidad de sufrimiento y de muertes. De hecho, podría influir positivamente en las decisiones del público, al incentivar a las personas a razonar cuidadosamente sobre cuestiones morales controvertidas, cuestionar la relevancia moral de la distinción entre actos y omisiones, preocuparse por la cantidad total de sufrimiento y de muertes a lo largo del tiempo, no tener miedo de cuestionar intuiciones arraigadas (como la de que preservar la naturaleza tiene un saldo positivo), etcétera.
(2) Aunque la defensa de la matanza altruista influya en los humanos para que aumenten los daños que causan a los animales, la destrucción de hábitats prevendría mucho más sufrimiento y muertes que la suma de todos los daños que los humanos causan a los animales.
36.5. Contrarréplicas de quienes condenan la matanza altruista
En respuesta a la primera réplica, podría señalarse que el público normalmente ni siquiera lee lo que defienden quienes proponen una posición, y mucho menos lo lee atendiendo a los matices. Por lo tanto, es alto el riesgo de que la causa de la reducción del sufrimiento de los animales salvajes sea aún más rechazada de lo que ya es si se defiende la matanza altruista.
En respuesta a la segunda réplica, podría decirse que, hasta el momento, el total de los daños que los humanos causan a los animales es mucho menor que el total de los daños naturales, pero que eso puede cambiar en el futuro. Sería el caso si los humanos llegaran a restaurar o expandir el territorio natural en la Tierra, o si enviaran vida fuera de la Tierra, colonizaran el espacio, etc.165. En ese caso, los humanos crearían las condiciones para que los procesos naturales maximizaran el sufrimiento y las muertes muy por encima de todo lo que ha existido hasta ahora.
En resumen, esta respuesta sostiene que, si la matanza altruista contribuye a que el sufrimiento de los animales salvajes se desatienda aún más, y eso da como resultado la expansión de la naturaleza, entonces la matanza altruista tendría a largo plazo peores resultados que esperar soluciones no letales para el sufrimiento de los animales salvajes.
36.6. Nueva réplica de los defensores de la matanza altruista
Ante estos nuevos argumentos, los defensores de la matanza altruista disponen de dos nuevas respuestas.
La primera es que todos los argumentos de sus oponentes, en caso de ser sólidos, mostrarían solo que las personas que buscan prevenir los daños naturales no deben defender la matanza altruista, pero no mostrarían que la matanza altruista no deba llevarse a cabo. Por ejemplo, si la llevaran a cabo otras personas que no fueran quienes proponen prevenir los daños naturales, o si se llevara a cabo en secreto, no habría riesgos en cuanto a influir en la percepción del público sobre la propuesta de reducir los daños naturales o sobre la causa animal en general.
La segunda, más importante, es que, si el mayor riesgo es que los humanos maximicen los daños que causan si llegan a expandir el territorio natural en la Tierra o fuera de ella, entonces lo que corre el mayor riesgo de inducir a ello es la idea de que siempre es incorrecto destruir el territorio natural, no la matanza altruista. La matanza altruista deja muy claro que expandir el territorio natural no es algo bueno.
36.7. Pero ¿no lo va a hacer ya la humanidad?
Quienes condenan la matanza altruista podrían argumentar que, como la humanidad ya tiende de por sí a expandir la urbanización, no hay necesidad de defender la matanza altruista y que, como defenderla también presenta riesgos, es mejor no defenderla.
Sin embargo, a esto podría responderse que podrían hacerse investigaciones sobre qué usos del suelo tienen más probabilidades de tener un saldo positivo para los seres sintientes afectados166 y,
con base en ello, podríamos incentivar esos cambios y también cambios en las prácticas de consumo (tal como lo hacemos en el caso de los animales explotados). Solo por citar un ejemplo, Tomasik (2016a) sostiene que probablemente el cultivo de palma aceitera reduce el saldo total de sufrimiento, y que entonces podríamos incentivar el consumo de aceite de palma o, al menos, oponernos a las campañas contrarias al cultivo de palma aceitera167.
Otra respuesta en este sentido señala que, si le explicamos al público que menos hábitat implica un menor saldo total de sufrimiento y de muertes, eso puede hacer que los activistas, los legisladores y el público en general tengan menos entusiasmo por las políticas conservacionistas y de expansión del territorio natural. Dado que suspender esas políticas no implica gasto de recursos ni requiere actividad alguna, puede ser más fácil que el público acepte esta propuesta que acepte intervenciones para reducir el sufrimiento de los animales en la naturaleza168.
36.8. ¿A quién le corresponde la carga de la prueba?
Vimos anteriormente que ambos lados del debate tienen argumentos fundados en la preocupación por las consecuencias a largo plazo. Ante esto, una cuestión central es la siguiente: ¿a quién le corresponde la ?
Por un lado, podría sugerirse que la carga de la prueba le corresponde a quien defiende soluciones letales para un problema. Sin embargo, los defensores de la matanza altruista podrían responder que cumplen con esa carga de la prueba al mostrar que esperar las alternativas no letales implica necesariamente más sufrimiento y muertes que usar las alternativas letales.
Vimos que, en respuesta a esto, quienes se oponen a la matanza altruista argumentan que, debido a la influencia que podría tener en las decisiones de los agentes a lo largo del tiempo, podría implicar más sufrimiento y muertes que esperar las soluciones no letales. Sería el caso si influyera en las personas para que no tuvieran por los animales no humanos y eso llegara a dar como resultado, por ejemplo, la expansión del territorio natural en la Tierra o fuera de ella.
Sin embargo, por otro lado, los defensores de la matanza altruista podrían sugerir que, en ese caso, la carga de la prueba les corresponde a quienes condenan la matanza altruista, que deben mostrar que esta realmente
tendría esas implicaciones contraproducentes, ya que podría difundirse subrayando que solo se justifica cuando todas las demás opciones causan aún más sufrimiento y muertes. Como vimos, quienes se oponen a la matanza altruista argumentan que existe el riesgo de que el público entienda mal el mensaje. Pero, de nuevo, los defensores de la matanza altruista podrían responder que la carga de la prueba les corresponde a sus oponentes, que deben mostrar que ese riesgo es mayor que el riesgo de que los daños naturales se maximicen si no se lleva a cabo la matanza altruista. Además, como vimos, los defensores de la matanza altruista podrían señalar que es la visión que sostienen sus opositores (según la cual siempre es incorrecto destruir ecosistemas naturales) la que tiene más probabilidades de entenderse como una implicación de que expandir la naturaleza es algo bueno.
Por último, los defensores de la matanza altruista pueden señalar que hay otros dos factores que sugieren que la carga de la prueba les corresponde a sus opositores. Uno es el hecho de que tenemos una inclinación a rechazar las intervenciones violentas, y eso puede hacer que evaluemos de forma sesgada las probabilidades de las consecuencias. Otro es el hecho de que los daños, en el caso de la matanza altruista, se producirían por acción y, en el caso de esperar soluciones no letales, se producirían por omisión (pero serían mucho mayores). Como los daños por acción son más perceptibles que los daños por omisión, esta es una razón para desconfiar de la preferencia por esperar soluciones no letales.
Así, parece que la carga de la prueba les corresponde a los opositores de la matanza altruista. Sin embargo, es importante destacar que la preocupación de que la matanza altruista pueda ser contraproducente también podría surgir de un análisis minucioso de los riesgos, y no solo de la inclinación mencionada anteriormente. En cualquier caso, en el próximo capítulo discutiremos en detalle otra manera de prevenir los daños naturales a gran escala que podrían aceptar tanto los defensores como los opositores de la matanza altruista: no expandir el territorio natural.
Practica
Capa de estudio. Las respuestas se basan en el texto del capítulo.
Entre quienes proponen reducir el sufrimiento de los animales salvajes, la matanza altruista es...
¿Qué preocupación plantean los opositores de la matanza altruista?
Para pensar
¿Por qué aumentar las áreas verdes casi nunca se cuestiona desde el punto de vista de los animales que nacerán en ellas?
Notas del autor 6
- 163 Este término es una adaptación de altruistic murders, acuñado por Torres (2015) para discutir esta posición. El debate clásico sobre esta posición se da entre Torres (2015), contrario a la matanza altruista, y Tomasik (2016a), favorable a la matanza altruista ↩
- 164 Sobre esta distinción, ver (2022, p. 273-80). ↩
- 165 Sobre el riesgo asociado a estas prácticas, ver (2017, 2022) y Tomasik (2015b; 2015d). ↩
- 166 Por ejemplo, Tomasik (2018 [2016]) hace una comparación de la cantidad de productividad primaria de varios tipos de suelo. ↩
- 167 Tomasik (2016a) ↩
- 168 Id. En el Capítulo 37 discutiremos la cuestión de la expansión del territorio natural. ↩
Fuentes citadas en este texto 8
La lista completa del volumen está en las referencias del Volumen VII.
- BAUMANN, T. Avoiding the worst final: how to prevent a moral cathastrophe. Center for Reducing Suffering, 2022.
- BAUMANN, T. S-risks: An introduction. Reducing Risks of Future Suffering: Toward a responsible use of new technologies, [S.l.], 2017.
- CUNHA, L. C. Razões para ajudar: o sofrimento dos animais selvagens e suas implicações éticas. Curitiba: Appris, 2022.
- TOMASIK, B. Efforts to Help Wild Animals Should Be Effective, Not Idealistic. Essays on Reducing Suffering, 28 mar. 2016a.
- TOMASIK, B. Net Primary Productivity by Land Type. Essays on Reducing Suffering, 17 jun. 2018 [2016].
- TOMASIK, B. Risks of astronomical future suffering. Foundational Research Institute, 09 abr. 2015d.
- TOMASIK, B. Why digital sentience is relevant to animal activists. Animal Charity Evaluators. 03 fev. 2015b.
- TORRES, R. Altruistic Murders. Contragaia, 19 out. 2015.
Este capítulo en el Volumen XII
Cómo resume el autor este debate en Lo esencial sobre ética animal.
No hay nada que hacer a gran escala (VII, cap. 18, 24, 31, 36, 37).
¿La propuesta de reducir el sufrimiento de los animales salvajes implica la matanza altruista? Es decir, ¿implica destruir los hábitats naturales (por ejemplo, mediante la urbanización)? (VII, cap. 36).
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